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Opinión

México, mejor… ¿imposible?

10-08-2022, 6:10:00 AM Por:

¿Qué tal si en lugar de integrarnos plenamente y con éxito a Norteamérica, seguimos eligiendo ser un país mediocre, lleno de excusas y malas decisiones?

Recuerdan cuando Melvin (Jack Nicholson) en As good as it gets  (Mejor… imposible) se asoma a la sala de espera de su psicoanalista, y le pregunta a los demás pacientes “¿y qué tal si esto es lo mejor que pueden estar?”.

Lo mismo pregunto yo: ¿Qué tal si México no tiene remedio?

¿Qué tal si es inevitable que se tropiece, como el resto de Latinoamérica, con su propia estupidez? ¿Qué tal si en lugar de integrarnos plenamente y con éxito a Norteamérica, seguimos eligiendo ser un país mediocre, lleno de excusas y malas decisiones? Ya ven a Chile ¿no que muy salsa? Ya ven… todos llevamos un pequeño Perón en la panza. ¿O será Chávez? Bueno, eso.

¡Qué flojera pensar el futuro!

Sigamos culpando a la geografía, a la historia, al destino o a quien ustedes quieran. Aceptemos que somos tan mediocres como los mejores. Sigamos evadiendo la excelencia, el compromiso y la mayoría de edad.

Qué divertido es ser la eterna víctima del destino. Sigamos libres de responsabilidad. Sigamos construyendo cuentos bobos para hacernos güeyes. O acaso ¿no saben que México ya era grande hace 10 mil millones de años, cuando todavía no existía ni la Tierra? Uta, les digo, estudien su pasado. Por eso andan desubicados. Los mexicanos vivimos el Big Bang.

Sigamos eligiendo malos gobernantes y entregándoles no solo el voto, también la cabeza. Sigamos concentrando el poder en un solo idiota que se cree muy listo porque ya nos tomó la medida. Sea en la colonia, en el municipio, en el estado o en el país. Es güey y corrupto, pero es buena onda, me cae bien.  

Sigamos distraídos, discutiendo apasionadamente las ideologías. El pragmatismo es aburrido, pues requiere acción, compromisos, esfuerzo, entendimiento y tolerancia. Mejor culpamos a otros, nos lamentamos con gusto y luego al olvido. Al cabo, ya nos desahogamos.

¿Cumplir con las reglas? ¡No manches!  ¿Construir mejores sistemas políticos, educativos, de justicia, de gobierno o de mercado? ¡Qué flojera! Mejor esperamos a un líder iluminado que nos resuelva las cosas. ¡Mamá!, ¿ya me hiciste de cenar? ¿checaste si ya cayó el cheque del gobierno? ¿la remesa del primo? Andas distraída, jefa.

Sigamos pensando que la pobreza de unos es culpa de la riqueza de otros, sobre todo si son extranjeros. Y si nos amenazan con cumplimiento de acuerdos, pos, uy, qué miedo.

Es más, sigamos pensando que somos un país “único” y “muy rico” porque tenemos muchos recursos naturales y que, si la riqueza no nos ha llegado a la casa, es porque el reparto ha sido injusto, ¡ya ven cómo eran los de antes!  Además, lo pobres son a toda madre. Bueno, hasta que dejan de ser pobres. Uta, ahora sí muy independientes y exigentes, ‘ches clasemedieros. 

Sigamos jodiendo y robando al que quiere invertir y trabajar, sea mexicano o extranjero, sea pariente o desconocido. Las empresas son malas, el gobierno es bueno y nos cuida de todos los que quieren explotarnos. ¡Ah, se me olvidaba, mi compadre ya agarró hueso en PEMEX!

Mentir es divertido, engañar es más. Nomás no nos engañemos a nosotros mismos. Ahí les va: Quizá no tenemos lo que se requiere para ser grandes. Dejemos de cuestionarnos y molestarnos. Así somos los mexicanos, un país latinoamericano más. Muy soberano, muy orgulloso, muy nacionalista. Muy chingón, pues, y ya. Es más, quizá algún día nos juntemos todos los latinoamericanos en una gran peda bolivariana. ¿Cómo ven? Tomamos tequila, bailamos cumbia, hablamos de igualdad y nos burlamos de los argentinos. Ya está.

Si no estamos en paz, así lo quiso el destino. Si no somos más es porque no nos ha caído el siguiente milagro. Es cosa de la Guadalupana o de la mala suerte ¿para qué se atormentan? Agradezcan y valoren, por eso no les va bien.

Al cabo somos muy pachangueros y divertidos. Todos quieren a los mexicanos, ¿qué no? Las playas, el mezcal, los tacos, la buena onda. Uf, les digo, somos únicos. Chido. Hasta de la muerte nos burlamos.

El niño sobreprotegido y mamón se convirtió en el adulto irresponsable. ¡Qué misterio! Esta vida es para gozarse, no para esforzarse. Tranquis, no se claven, no hagan drama, no hay pex.

Esto es lo mejor que podemos ser. Y si nos van madreando en el partido siempre podemos hacer lo nuestro, inventar excusas…o mejor aún, gritar con euforia desde la panza: “Eeeeehhhhhhhhhhh… ¡putos!”

¿Para qué quieren ser grandes? ¡Si ya lo somos! ¡Viva México, cabrones!

Nota del editor: Este texto pertenece a nuestra sección de Opinión y refleja únicamente la visión del autor, no necesariamente el punto de vista de Alto Nivel.

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autor Director y fundador de Semáforo Delictivo.
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