Opinión

El acuerdo de México y EU le hace un guiño a la Reforma Energética

El Presidente Electo parece haber guiñado un ojo a los empresarios que han invertido a partir de la Reforma Energética.

28-08-2018, 5:52:54 PM
AMLO le hace un guiño a la Reforma Energética.

La noticia de esta semana, en el ámbito económico, sin duda es el acuerdo anunciado este lunes por los presidentes Donald Trump y Enrique Peña Nieto, el cual se formalizó con una llamada telefónica que fue televisada por varios medios estadounidenses.

Y lo será no nada más para México, sino también para todos los demás países que se encuentran amenazados por la estrategia de Trump de renegociar todos los acuerdos que Estados Unidos tiene con el resto del mundo.

Sin embargo, mientras México espera a que Canadá se reintegre a la mesa de negociación para mantener el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) como un acuerdo trilateral, no son pocos los elementos que sirven para que el sector empresarial en México pueda sentirse satisfecho con lo ocurrido este lunes.

Apenas terminó la llamada entre Trump y Peña Nieto, Marcelo Ebrard apareció en escena dando el posicionamiento del equipo del Presidente Electo ante el acuerdo.

Frente a los medios de comunicación, Ebrard dijo que el próximo gobierno que encabezará Andrés Manuel López Obrador “ve como positivo el acuerdo que hoy se ha alcanzado”. Y dio su beneplácito específicamente a cuatro aspectos fundamentales:

  • Lo relativo al sector energético mexicano;
  • Las condiciones laborales y salariales de los trabajadores mexicanos;
  • Los espacios trilaterales de solución de controversias; y
  • La vigencia del acuerdo.

Para los empresarios mexicanos, que el Tratado de Libre Comercio tenga una vigencia de 16 años y una cláusula de renegociación que permita iniciar las pláticas desde 10 años antes de su caducidad, es un mecanismo para darle certeza a los negocios que dependen de la exportación o importación de productos incluidos en el acuerdo comercial.

De igual modo, que Estados Unidos haya accedido a mantener la resolución de controversias con el modelo aún vigente le da garantía a nuestro país de que, ante conflictos con los productores estadounidenses, habrá un voto de calidad en Canadá que permita librar los desacuerdos y regresarle su valor al libre comercio.

También, a reserva de ver cuál será el texto final del acuerdo y lo que diga Canadá al respecto, vale la pena mencionar que la demanda de mejorar los sueldos y las condiciones laborales en México eran una exigencia histórica no nada más de nuestros socios comerciales, sino de toda la clase trabajadora mexicana, quien hasta la fecha es competitiva principalmente por los bajos sueldos que recibe en comparación con trabajadores de otros países.

De este modo, la llegada del equipo del Presidente Electo (emanado de la izquierda partidista, que defiende un incremento al salario mínimo) a la renegociación del Tratado, permitió que Estados Unidos encontrara un aliado mexicano para empujar el tema de los salarios.

Pero si algún tema merece una mención aparte, por las dudas que comienza a despejar, es el visto bueno anunciado por Marcelo Ebrard en materia energética.

Reuters.

AMLO y el paquete de reformas.

Y es que, a pesar de haberse manifestado contra la Reforma Energética de 2013-2014 y de haber iniciado su campaña con la promesa de cancelarla junto con las otras reformas estructurales del sexenio de Peña Nieto, López Obrador ha relajado su postura al respecto hasta diluir su promesa en simplemente revisar los contratos de Pemex con empresas privadas (para asegurarse que no haya casos de corrupción) y devolver una parte de los subsidios a las gasolinas para cumplir con otra promesa de campaña: frenar el gasolinazo.

Ahora, con el gesto de este lunes, el Presidente Electo parece haber guiñado un ojo a los empresarios que han invertido en el sector energético. Pues, aunque se rumoró que el equipo de López Obrador buscaría mecanismos para que los energéticos mexicanos no quedaran atados al acuerdo ni al libre comercio, el lunes no hubo mención del asunto.

Tampoco a cláusulas impuestas a México en materia petrolera, eléctrica o energética en general de algún tipo; lo cual nos permite intuir que ambos equipos quedaron satisfechos con el resultado.

Así, todavía en espera de lo que decida Canadá y del proceso de ratificación del acuerdo en los respectivos Congresos, el Tratado de Libre Comercio no es el único que puede respirar aliviado al saberse con esperanza de vida. También respira la Reforma Energética.

@jpgalicia

El autor es politólogo por la UNAM, analista político y profesor de asignatura en la Universidad Modelo.

Nota del editor: Este texto pertenece a nuestra sección de Opinión y refleja la visión del autor, no necesariamente el punto de vista de Alto Nivel.

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