Economía

Lo bueno, lo malo y lo feo del acuerdo entre México y EU en el TLCAN

Te presentamos lo bueno, lo malo y lo feo de los resultados conocidos en el acuerdo bilateral entre México y Estados Unidos rumbo al TLCAN.

28-08-2018, 11:12:13 AM

Divide et Impera, es decir, Divide y Vencerás era la mejor estrategia atribuida a Julio César para lograr la expansión del imperio romano. Esta filosofía no parece alejada de la mesa de renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en donde México y Estados Unidos han logrado un acuerdo con la ausencia de Canadá. Trump aprendió bien el plan del llamado héroe de Roma.

México llegó a un acuerdo de entendimiento con su principal socio comercial este lunes y ha logrado dar tranquilidad a los mercados, mientras incrementa la presión del país de la hoja de maple para regresar a una dividida mesa de negociaciones. El país gobernado por Peña Nieto ha asumido una posición nada cómoda.

“Hay aspectos positivos y negativos que serán un desafío para la economía mexicana”, dice José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

Hasta el momento, el acuerdo tiene alcances bilaterales y no representa la puesta en marcha de un renovado TLCAN entre Estados Unidos, México y Canadá. El tiempo se agota para la nación del ministro Justin Trudeau.

“Aún tenemos que esperar a lo que diga Canadá y decidir si acepta o sale del TLCAN”, asegura Carlos Alberto Bautista, académico de la Facultad de Negocios de la Universidad La Salle.

Para Bautista, el resultado alcanzado hasta el momento beneficia a una necesidad política frente a las elecciones intermedias en Estados Unidos y la entrada del gobierno de Andrés Manuel López Obrador para dar certidumbre a ambas partes.

A continuación, te presentamos lo bueno, lo malo y lo feo de los resultados conocidos en el acuerdo bilateral entre México y la nación de las barras y las estrellas.

TLCAN

Lo bueno

El acuerdo comercial entre México y Estados Unidos le da al país que gobierna Enrique Peña Nieto la certidumbre en la relación económica.

“Hay un acuerdo base y yo creo que eso es positivo”, dice José Luis de la Cruz.

Asimismo, se diluye la amenaza de Donald Trump de terminar con el TLCAN. Trump cedió en la demanda de una “cláusula de caducidad” que haría que el gobierno mexicano negociara cada 5 años, lo cual a ojos de los empresarios no incentivaría la inversión en el largo plazo.

México y Canadá se opusieron a la demanda estadounidense. Sin embargo, Estados Unidos y el país gobernado por Peña Nieto decidieron la revisión del acuerdo comercial cada 16 años.

El acuerdo bilateral mantendría en cero los aranceles para productos agrícolas comercializados entre la Unión Americana y México.

Carlos Alberto Bautista, de La Salle, coincide en que lo alcanzado en la mesa de negociación otorga también cierta calma a los mercados. Ayer, el anuncio del acuerdo impulsó el ascenso del peso mexicano y del dólar canadiense frente al dólar estadounidense en 0.8% y un 0.5%.

Sin embargo, el académico advierte que también hay costos que debe asumir el gobierno mexicano y el sector productivo del país.

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TLCAN

Lo malo

El acuerdo logrado entre México y Estados Unidos aún no considera la participación de Canadá. Un aspecto que pone presión sobre el país de la hoja de maple.

“Se estaría planteando que, si en los siguientes 5 días no se incorpora y acepta lo que se negoció, entre Estados Unidos y México, la parte trilateral terminaría y daría paso a un acuerdo bilateral”, dice el académico y director del IDIC.

Asimismo, la máxima exigencia de Canadá ha quedado de cierta forma bloqueada. Los mecanismos para resolver controversias comerciales, el artículo 19, quedan de lado y las empresas tendrán menor capacidad de responder ante la imposición de sanciones y daría paso a la intervención de la Organización Mundial de Comercio (OMC), lo cual vuelve más lenta la respuesta.

Para el especialista de la Universidad La Salle, la resolución de controversias es uno de los temas que más peso tendrán en las decisiones que Canadá tome en las próximas horas respecto a su permanencia en el TLCAN.

“Estos es algo que Donald Trump quiso y obtuvo, así como también en el sector automotriz”, dice José Luis de la Cruz.

TLCAN México EU Canadá

Lo feo

El acuerdo entre Estados Unidos y México eleva el contenido automotriz con acceso libre de aranceles bajo el TLCAN a un 75%, cuando en la actualidad es de 62.5%, lo cual tratará de impulsar la manufactura de automóviles en Norteamérica. Uno de los puntos más polémicos para la industria de los autos.

Pero no es lo único para la industria automotriz. Entre un 40 y 45% del contenido de un automóvil será elaborado por una mano de obra que gane al menos 16 dólares por hora.

Además, la industria deberá hacer uso de acero, aluminio, vidrio y plásticos provenientes de Estados Unidos.

México acordó eliminar el mecanismo de solución de controversias del capítulo 19, dijo Lighthizer. Canadá se opone a la eliminación del mecanismo de solución de controversias.

Reuters.

México perdió tiempo

Chrystia Freeland, ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, viaja este martes a Washington para continuar con la negociación del acuerdo comercial y buscar la posibilidad de alcanzar un instrumento trilateral.

 “El margen de actuación para los canadienses es muy reducido”, advierte José Luis de la Cruz.

La salida a lo acordado por las naciones pasará a manos de las empresas, para tratar de encontrar respuestas a lo que hoy parece un crucigrama, como es la fabricación de insumos intermedios producidos en Estados Unidos.

“Los gobiernos tendrán que generar un entorno productivo, fiscal, de incentivos adecuados para este ocurre, aunque las empresas son las que terminarán enfrentando las restricciones para poder cumplir lo que se está acordando entre gobiernos”, dice el director general del IDIC.

El sector automotriz acabaría incrementando el nivel de automatización y robotización de sus procesos. Una etapa que se podría ver acelerada por la presión salarial que impone el acuerdo logrado en Washington.

Hoy, la economía canadiense enfrenta la presión, ya que sus provincias más importantes, como Ontario y Quebec, tienen una fuerte dependencia del intercambio comercial con Estados Unidos y propiciaría que Canadá acabe cediendo por la presión de las compañías.

industria automotriz

Trump obtuvo lo que buscaba en términos de participación nacional en el sector automotriz y en acotar los mecanismos de controversia.

El próximo gobierno federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, hereda la obligación de establecer mecanismos para hacer que el acuerdo repercuta en beneficios para la economía mexicana y no cierre espacios para industrias o sectores, como el automotriz.

El TLCAN representa 1.2 billones de dólares en comercio anual para Canadá, Estados Unidos y México.

Estados Unidos y México tienen un comercio anual de 550,000 millones y alrededor del 16 por ciento de las exportaciones de bienes estadounidenses van a su vecino del sur. Pero la economía mexicana depende más del comercio que la economía de Estados Unidos, con aproximadamente el 80 por ciento de sus exportaciones vendidas a Estados Unidos

Hoy, parece que el divide y vencerás ha triunfado en beneficio de Trump y, tal vez, también de China. José Luis de la Cruz se muestra optimista, pero también es crítico respecto a lo alcanzado. “México quizás perdió tiempo en temas comerciales y no generar propuestas más integradoras, que permitieran elevar la capacidad de la economía mexicana y tener una integración productiva con Estados Unidos, generando una zona económica mucho más vinculada con innovación tecnológica para enfrentar el desafío asiático: China”.

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