Finanzas

3 factores que amenazan a la BMV en el corto plazo

Dos factores tienen un componente global, poco se puede hacer para evitar su influencia, pero una es local y parece que será determinante para la BMV.

31-10-2018, 6:30:02 AM
amenazas

Este 2018 no es el mejor año para la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), una sola palabra le ha pasado la factura: incertidumbre.

El balance al cierre de octubre de 2018 arroja una pérdida preliminar de 11.78 por ciento en el principal índice accionario nacional, el S&P/BMV IPC; su saldo interanual (octubre 2017 vs octubre 2018), refleja una contracción de 10.74 por ciento.

Técnicamente el mercado no pudo mantener el soporte de los 50 mil puntos registrado el 27 de agosto de 2018, ni mucho menos su nivel máximo del año ubicado en 51 mil 65.48 unidades del 26 de enero. Como consecuencia se desplomó.

Como hemos señalado en otras ocasiones, las alzas y bajas del mercado de valores en general y del mexicano en particular, son parte de la “normalidad”; sin embargo, es importante también analizar la trayectoria en el corto, mediano y largo plazo, para detectar oportunidades de inversión, o para determinar lo que llaman los analistas, momentos para el Stop (los alto a las pérdidas).

En esta coyuntura el mercado de valores mexicano enfrenta tres grandes amenazas para su desempeño favorable, estos factores son de corto plazo, si consideramos un espacio de tiempo máximo de 12 meses.

También te puede interesar: Este es el millonario rendimiento que ha tenido el IPC en 40 años

inverionesReuters

En estos 40 años las cifras son más que positivas en el mercado de capitales mexicano.

De las tres amenazas que mencionaremos, dos de ellas tienen un componente internacional, lo que significa que poco se puede hacer en el país para reducir esos riesgos. Sin embargo, una de ellas es totalmente local, y amenaza con ser determinante, éstas son:

1)      Tendencia global alcista, y local, de las tasas de interés: Quizás el mayor antídoto para el crecimiento de los mercados de valores en general es el aumento de las tasas de interés. La tendencia de los llamados réditos es fundamental para que los mercados de renta variable (como también se les denomina a las bolsas de valores) fijen trayectoria.

Como sabemos, en Estados Unidos la Reserva Federal de Estados Unidos entró desde hace ya casi tres años en un periodo de corrección de las tasas de interés, luego de permanecer por años en el cero absoluto tras la crisis desatada en 2008 con el colapso de Lehman Brothers.

Las tasas de interés, mejor dicho, su nivel, es el mayor competidor de los mercados de renta variable, si están altos con respecto a otros indicadores, o si marcan tendencia de alza, es altamente probable que las acciones pierdan atractivo, lo que sucede ahora mismo tanto en México como en Estados Unidos y otras partes del mundo.

2)      Expectativas de menor crecimiento para el siguiente año, o similar en el mejor de los casos: En promedio, la expectativa de crecimiento del PIB en México para 2019 se ubica en 2.5 por ciento. Dicha tasa de expansión es prácticamente la misma que este año y que el promedio de los últimos 25 años.

En el corto plazo no existe un optimismo desbordado en torno al crecimiento de la economía mexicana, estamos en el umbral de iniciar la tercera década del siglo y cuando menos en el corto plazo no existen señales contundentes que indiquen que México romperá con el crecimiento mediocre que le caracteriza. Lo malo es que la tendencia de bajo crecimiento también es global.

Una expectativa de bajo crecimiento económico combinada con tasas de interés con tendencia alcista, no es la mejor combinación para los mercados de valores cuyo crecimiento se finca en otras expectativas, las de las ganancias de las empresas, que no son precisamente las mejores en un entorno de baja expansión económica.

Banxico, Banco de México

3)      Paradoja en infraestructura (detienen obra del NAIM, mala señal para constructoras): Las señales enviadas en las últimas semanas a varios sectores industriales son paradójicas, contradictorias para llamarlas de otra manera.

El tema era que en el siguiente sexenio se impulsará la infraestructura de este país, al parecer la intención sigue ya que los proyectos de construir una refinería y obras como el tren maya, se mantienen vigentes.

Sin embargo, la cancelación de las obras del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), no son la mejor señal; de hecho, significan una enorme contradicción porque era, o es, una obra de gran magnitud que pudo impulsar en el inicio del sexenio la infraestructura y el crecimiento económico.

La industria de la construcción en general tiene varios años en crisis, con crecimiento mínimo en un país en el que debería crecer mucho más. Las señales son por lo menos contradictorias.

Nuevo AeropuertoNotimex

La cancelación del proyecto implicaría diversos impactos financieros y económicos.

trayectoria

También podría interesarte:

Comentarios