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El Pacto Mundial para la Migración es más necesario que nunca

Esta es la segunda y última entrega de un texto que aborda los alcances que tiene el Pacto Mundial para la Migración en América del Norte y Central.

20-12-2018, 12:31:51 PM

El Pacto Mundial para la migración segura, ordenada y regular es más necesario que nunca. Los prejuicios, la ignorancia y el rechazo a los inmigrantes no blancos hacen necesario que los países se unan y desarrollen nuevos mecanismos, nuevos instrumentos, nuevos enfoques para trabajar juntos hacia una solución integral a un problema global.

A pesar de lo que la gente pueda creer, los Estados con la menor capacidad para tratar con refugiados o inmigrantes sin estatus son los que más podrían beneficiarse de la firma del Pacto Mundial.

En otras palabras, este acuerdo podría nivelar el terreno para países como México, Jordania, Grecia, Costa Rica y Colombia y promover el intercambio de recursos, el conocimiento y la responsabilidad compartida en sus regiones.

Además, es necesario mencionar que, a diferencia de lo que creen muchas personas en los países “del norte”, la mayoría de las migraciones se producen dentro de las regiones (60% en América Latina y 75% en África).

Lee la primera parte de este texto: ¿Qué es el pacto mundial para la Migración y cómo nos afecta?

Depositphotos

Pacto Mundial por la Migración

Otro concepto erróneo es que los países o el origen se benefician más gracias a las remesas de dinero. La verdad es que los países donde trabajan los inmigrantes también se benefician gracias a los alimentos que compran, los productos que consumen y las rentas y los impuestos de consumo que pagan sin poder reclamar beneficios de seguridad social o de atención médica.

Hoy en día, existen en el mundo aproximadamente 250 millones de seres humanos que pueden considerarse como migrantes. Representan el 3.4% de la población, pero contribuyen con un asombroso 9% del PIB mundial (aproximadamente 7 billones de dólares por año).

Desafortunadamente, migrar se ha vuelto cada vez más difícil. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM, por sus siglas en inglés) calcula que aproximadamente 3,341 personas han muerto o desaparecido en las rutas migratorias en todo el mundo.

En el mar Mediterráneo, muchos países no permiten la llegada de barcos con refugiados rescatados en alta mar y, en algunos casos, han declarado ilegal ayudarlos. Este enfoque absurdo ha costado aproximadamente 2,133 vidas de personas que se ahogaron en su intento de llegar a Europa.

En la frontera de EU-México, más de 10,000 personas han muerto durante las últimas décadas en las aguas del Río Bravo o en las arenas del Desierto de Sonora mientras intentaban alcanzar el “Sueño Americano”.

Estos intentos de detener el flujo migratorio son tan ridículos e inútiles como intentar detener un río con un muro.

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Reuters.

El futuro

En mi opinión, los países deberían pensar fuera de forma innovadora, deberían ser disruptivos y desarrollar nuevos enfoques y mecanismos para atender la migración.

En muchos países, el bono demográfico se está agotando y necesitan o necesitarán trabajadores extranjeros para que sus economías sigan funcionando. Canadá e incluso México son un gran ejemplo de esto.

Bien gestionada, la migración podría convertirse en una piedra angular del crecimiento económico de muchos países. Los migrantes representan nuevos soñadores, nuevas ideas, nuevos consumidores y nuevas culturas. Los migrantes han hecho una superpotencia de los Estados Unidos y han enriquecido a muchas otras naciones. Son un “recurso natural” que los países no pueden desperdiciar.

Por otro lado, si los países intentan gestionar los flujos migratorios con las políticas, leyes y paradigmas obsoletas heredadas del siglo pasado, ningún presupuesto será suficiente para contener la marea humana que ya aumentó al 3.4% de la población del planeta en 2018 cuando en el año 2000 era de tan solo 2.7%.

El Pacto Mundial es un paso tardío, pero es un movimiento en la dirección correcta y vale la pena celebrarlo. Es un logro de humanidad y razón en una época en la que los fantasmas del nacionalismo, el supremacismo blanco y el fascismo han regresado.

El impulso y la colaboración de los ciudadanos, las organizaciones de base, las organizaciones sin fines de lucro y todas las partes interesadas serán cruciales para garantizar que más países resistan la tentación de renunciar y porque no, para propiciar que regresen los que ya se fueron.

En este contexto, México y Canadá jugarán un papel fundamental en el avance del Pacto Mundial sobre Migración. México continuará luchando para ayudar, establecerse e integrar a los migrantes que no pueden ingresar a EU, y Canadá puede enfrentar una ola de personas que intentan abandonar los EU, una vez que sus permisos TPS expiren en junio-julio de 2019.

Además, debemos recordar que no muy lejos de América del Norte, se necesita una respuesta regional a las crisis de los refugiados de Venezuela en Colombia, de Nicaragua en Costa Rica.

El pasado 10 y 11 de diciembre, celebramos el 70 aniversario de la Carta de los Derechos Humanos, ¿no sería bueno si también pudiéramos celebrar, el comienzo de una nueva era en el campo de la migración?

Nota del editor: Este texto pertenece a nuestra sección de Opinión y refleja la visión del autor, no necesariamente el punto de vista de Alto Nivel

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