Opinión

¿Qué es el Pacto Mundial para la Migración y cómo nos afecta?

Esta es la primera entrega de un texto que aborda los alcances que tiene el Pacto Mundial para la Migración en América del Norte y Central.

19-12-2018, 6:21:59 PM
Pacto Mundial por la Migración Pacto Mundial por la Migración

NOTA DEL EDITOR: No te pierdas mañana la segunda y última parte de esta entrega sobre la importancia del Pacto Mundial para la Migración.

El viernes 13 de julio de 2018, bajo el liderazgo de la Organización de las Naciones Unidas, 192 países alcanzaron un acuerdo histórico. Después de casi dos años de intensas negociaciones, lograron ponerse de acuerdo y redactar un documento conteniendo 23 objetivos y acciones destinadas a abordar las condiciones que expulsan a los seres humanos de sus comunidades y a abordar desde una perspectiva positiva el fenómeno de la migración, a nivel de las personas, de las comunidades y de los países.

Si bien este acuerdo conocido como el Pacto mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular no es legalmente vinculante u obligatorio para los países signatarios, el “capital” diplomático y político que fue invertido por las partes que lo suscriben, permite cierto optimismo porque reconoce que la colaboración internacional es necesaria para aprovechar los beneficios de la migración y para mitigar los riesgos y el sufrimiento que esta genera implica.

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Reuters.

ONU

El origen

En respuesta a las crisis de refugiados de 2015, 193 miembros de las Naciones Unidas adoptaron la declaración de Nueva York para refugiados y migrantes en 2016. La declaración no vinculante tenía como objetivo abordar las causas fundamentales de la migración, reconocer los derechos humanos de los migrantes, encontrar formas de aprovechar los beneficios de la migración, ayudar a los migrantes a establecerse en los países de destino y brindarles acceso a la atención médica y la educación.

En resumen, esta iniciativa estaba destinada a atender la llegada de cientos de miles de seres humanos a Europa y a prepararse para los flujos migratorios que ocurrirán en el futuro gracias a las crisis económicas, inestabilidad política, el cambio climático, el crimen o las guerras.

El 3 de diciembre, una semana antes de la firma del acuerdo y horas antes de una reunión preparatoria en Puerto Vallarta, México, los emisarios de Donald Trump anunciaron que su país se retiraba del acuerdo porque, dijeron, “podría socavar el derecho soberano de los Estados Unidos para hacer cumplir nuestras leyes de inmigración y asegurar nuestras fronteras”.

Esta decisión, aparentemente dirigida a complacer a la base política de Trump en los Estados Unidos, es sin duda un retroceso porque el liderazgo moral y diplomático de los Estados Unidos de Norteamérica era necesario para generar impulso y respaldar los esfuerzos diplomáticos de los diplomáticos de México, Suiza y Canadá.

Reuters.

Donald Trump

Es importante señalar que los EU, no solo se salieron del Pacto Mundial, sino que los diplomáticos y algunos aliados cercanos, como Steve Bannon en Bélgica, jugaron un papel activo para cabildear y presionar a tomadores de decisiones extranjeros contra el acuerdo.

Hasta la noche del domingo, Australia, Austria, Israel, Italia, Polonia, Suiza, Chile y Eslovaquia, entre otros, habían decidido seguir el ejemplo de los Estados Unidos de América del Norte.

Este miércoles 19 de diciembre, la Asamblea General de la ONU adoptó el Pacto Mundial para la Migración con el voto favorable de 152 estados miembro, el rechazo de cinco y la abstención de 12.

Entonces, ¿es el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular un plan malvado para subyugar a los estados soberanos y avanzar en la agenda de los globalistas? ¿O es un reconocimiento serio y maduro de una tendencia que está alcanzando niveles insostenibles?

El Pacto Mundial reconoce las diferentes responsabilidades, fortalezas y prioridades de los gobiernos y reconoce que los datos y la evidencia empírica deben usarse para diseñar políticas públicas. Al mismo tiempo, este acuerdo también logró reconocer que los derechos humanos no se detienen en las fronteras y que los estados deben proteger a las personas a pesar de su estatus migratorio.

De ninguna manera, la declaración interfiere o impone leyes extranjeras sobre las partes firmantes. En todo caso, la declaración se ha redactado para convertirse en un faro de luz, un estándar que debería ser tomado en consideración por los tribunales y las autoridades locales en sus actividades diarias.

No es una coincidencia que el Pacto Mundial se firme en este preciso momento de la historia de la humanidad. Las numerosas crisis migratorias que se han producido en todo el planeta en 2015, 2016 y ahora en 2018 obligaron a los Estados a reconocer que no actuar o pretender hacerlo con políticas públicas heredadas del siglo pasado es más costoso para los Estados receptores y más doloroso para los migrantes.

Los ejemplos recientes de “menores enjaulados” en los EU. De Trump, los barcos con migrantes que no tienen permiso para atracar en Italia, la ola de 50,000 personas que cruzaron de EU a Canadá durante el invierno de 2017, o el rechazo de más de 7,000 centroamericanos que caminaron más de 4,000 kilómetros para solicitar asilo en la frontera sur de los Estados Unidos constituyen solo algunos ejemplos de la necesidad urgente del Pacto Mundial sobre la Migración.

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migrantesReuters

Los 23 objetivos que componen el Pacto Global buscan promover la cooperación entre los países para enfrentar de forma coordinada las condiciones que expulsan a las personas de sus comunidades, mejorar y crear opciones para migrar legalmente, atacar la trata de personas, evitar la división de familias, reconocer los derechos humanos, facilitar el acceso a la educación y la atención médica para todos los migrantes y a utilizar la detención de inmigrantes solo como el último recurso.

El Pacto busca también que los gobiernos que deciden firmarlo se comprometan a proporcionar medios para un retorno seguro y ordenado a los deportados, a no deportar a quienes enfrentan un riesgo inminente de muerte o tortura y a mejorar la cooperación para salvar vidas de migrantes sin criminalizar a quienes Proporcionar apoyo humanitario.

En resumen, el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular se basa en la carta de derechos humanos comúnmente aceptada y es el primer acuerdo de la ONU que se negocia para responder de manera integral a las crisis humanitarias que crean las migraciones internacionales.

Nota del editor: Este texto pertenece a nuestra sección de Opinión y refleja la visión del autor, no necesariamente el punto de vista de Alto Nivel

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