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Finanzas Personales

5 consejos para que no gastes de más en el Buen Fin

No hay que “cazar ofertas” en el Buen Fin. Para que no gastes de más, se recomienda planear antes de llegar a la tienda

15-11-2019, 6:10:10 AM
El Buen Fin

Si vas a comprar en el Buen Fin utilizando efectivo o tus tarjetas de crédito o débito, es mejor que tengas una estrategia para evitar los gastos innecesarios y que te salgas de tu presupuesto. Recuerda que además de este viernes, todavía tienes otros tres largos días para aprovechar los descuentos y facilidades. Aquí te damos cinco consejos básicos para que compres de manera inteligente.

1. Valora el uso futuro

¿Realmente vas a utilizar ese producto que quieres adquirir? ¿Es posible que encuentres un artículo similar, más barato, que tiene las mismas funciones? Hazte estas preguntas antes de decir “sí, me lo llevo”, recuerda que en la misma tienda puedes encontrar otras opciones que pueden ser mejores a lo que habías escogido inicialmente.

Si piensas adquirir algún electrodoméstico, valora cuánto te va a durar, y si es urgente que lo compres. En muchas ocasiones las ofertas en estos productos solo se aplican para piezas que no son las más nuevas, de hecho, muchos comerciantes aprovechan el Buen Fin para vender todo su inventario antes de Navidad, época en la que sale a la venta la mercancía de última generación.

2. No vayas de “cacería”

Llegar a la tienda o a los centros comerciales a “cazar ofertas” es lo peor que le puedes hacer a tu cartera. Siempre vas a encontrar promociones en muchos productos, pero eso no quiere decir que los debas adquirir. Es mejor hacer un plan específico sobre lo que realmente necesitas. Lo más adecuado es que salgas con una lista de lo que quieres comprar.

No te dejes llevar solo por lo novedoso del artículo, ni por los meses sin intereses que se ofrecen para el pago con tarjeta de crédito, aunque no lo vayas a liquidar de contado, es recomendable que te asegures que contarás con los recursos para saldar tu deuda.

Si vas a usar tu tarjeta de crédito, considera que tus deudas deben coincidir con los ingresos que le has reportado a Hacienda. No debes comprar en montos superiores a lo que ganas, no solo porque te endeudarías excediendo tu capacidad de pago, sino porque el Servicio de Administración Tributaria (SAT) puede requerirte si sospecha que tienes ingresos que no le has enterado.

3. Lo barato puede salir caro

Esa pantalla de 50 pulgadas con acceso a internet que te permitirá ver de manera espectacular todas tus series favoritas puede salir más cara de lo que expresa su precio. En la compra de televisores, además de la calidad de la imagen, es muy importante que revises cuál es el consumo de electricidad del aparato.

De nada sirve que hoy compres a un muy buen precio, o a crédito, si todos los meses tu recibo de luz se duplicará. En ocasiones, una pantalla de menor tamaño, o aquella otra que tiene mayor calidad, aunque cueste un poco más, puede gastar menos electricidad.

La misma verificación la puedes hacer a la inversa: Checa cuál es el consumo eléctrico de tu televisión actual, si encuentras una del mismo tamaño (o mayor) que gasta menos energía, no lo dudes, a la larga la nueva pantalla te permitirá ahorrar.

4. Si puedes, espera

El Buen Fin resulta muy atractivo sobre todo por los meses sin intereses que las tiendas otorgan en miles de productos, aunque no son las únicas promociones que aplicarán los comercios en los próximos tres meses. Para la temporada navideña también hay ofertas e innumerables ventas nocturnas.

Incluso, si no es muy urgente lo que quieres comprar, puedes esperarte a que llegue enero, en ese mes no solo hay facilidades de pago, también hay rebajas en todos los productos. Los recursos que puedes gastar hoy podrías aprovecharlos mejor al iniciar el próximo año.

5. Pregunta por los cambios

Si ya estás decidido a comprar, antes de pagar pregunta específicamente cuál es la política para cambios o devoluciones de la mercancía, en caso de que presente un fallo o defecto.

La Ley Federal de Protección al Consumidor establece que todos los compradores tenemos derecho a la reposición del producto, o a la devolución de la cantidad pagada, cuando lo adquirido no corresponde a la calidad, marca, o especificaciones que se hayan ofrecido por el bien o servicio. Es decir, siempre, por ley, aunque se trate de ofertas, si el artículo presenta fallas, lo puedes devolver.

El problema es que muchos negocios no cumplen con la ley, sino que argumentan, de manera errónea, que tienen una política especial en materia de devoluciones. En estos casos, se puede obligar al comercio para que haga lo correcto, tal y como lo dicen nuestras normas, para ello tienes que acudir a la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).

Pero si quieres evitarte un dolor de cabeza, y tener que acudir a las autoridades, mejor pregunta cuál es la política de la tienda, si te responden que no hay devoluciones, no lo compres, se trata de un comercio que no cumple con sus obligaciones.