México, líder en relojería fina

México es el segundo país emergente, después de China, con mayor potencial en la venta de relojería fina.

22-11-2010, 5:00:53 PM

Nuestro país es uno de los primeros donde son exhibidas las novedades de las mejores casas relojeras del mundo. Esto se hizo evidente en la cuarta edición del Salón Internacional de la Alta Relojería (SIAR), celebrado a finales de septiembre pasado en el hotel Four Seasons.

Más de 3,000 visitantes acudieron a este suntuoso foro durante tres días. Un récord en asistencia que acredita a nuestro país como el segundo mercado emergente con mayor potencial para la venta de relojería fina, tan sólo después de China.

Participaron 35 marcas, de las cuales unas 10 presentaron ediciones conmemorativas con motivo del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución Mexicana.

Alto Nivel tuvo la oportunidad de platicar, en exclusiva, con tres de los grandes maestros y mentes creativas que dan vida a este mundo, preñado de mecanismos sofisticados, armazones de metales preciosos y maquinarias extraordinarias en toda la extensión de la palabra.

Primera estación

El valor verdadero

“Cuando se comprende la sofisticada manufactura que hay detrás de una pieza de alta relojería se entiende por qué la gente está dispuesta a pagar un precio elevado por ella”, comenta entusiasmado Daniel Rogger, CEO de A. Lange & Söhne, firma alemana cuya historia data de una dinastía de relojeros, forjada desde 1845.

Rogger platica que la marca apenas llegó a México seis años atrás. “Simplemente no teníamos el stock suficiente. Nuestros relojes son por completo hechos a mano. Por eso manufacturamos cantidades pequeñas, pues toma mucho tiempo producirlos”.

Si algo llama la atención del directivo es la creciente cultura e interés de los consumidores mexicanos por la manufactura relojera de alta calidad.

Segunda estación

Discreta tendencia

Jean-Marc Jacot, CEO de Parmigiani, casa especializada en guardatiempos tradicionales pero con un look más contemporáneo, le tiene un especial cariño a México.

¿Qué podía presentar en esta ocasión que fuera impresionante? El Bugatti Super Sport, un auténtico desafío al diseño y el cronómetro más rápido del mundo.

Para él, las tendencias se encaminan hacia relojes de tamaños más reducidos y discretos. “Nuestros consumidores no necesitan un reloj que acredite que son ricos, poderosos, autosuficientes y exitosos. Ellos buscan una pieza que conserve la esencia de la marca que representa”, comenta.

Sus planes en el corto plazo son aumentar su número de relojes fabricados: de unas 5,000 piezas hechas en 2008 a unas 9,000 durante los próximos tres o cuatro años.

Tercera estación

El arte del tiempo

Stephen Holtzman, CEO de la firma suiza Maîtres du Temps, no sólo es amante de la relojería desde niño, sino que siempre quiso fundar una firma que le diera vida a todos sus sueños, como crear un modelo con pequeñas barras alrededor, imitando un pergamino de papel. Y ya lo tiene con Chapter One, primer reloj de la marca (lanzado en 2008), el cual refleja un know how de tres excepcionales maestros relojeros, Roger Dubuis, Christophe Claret y Peter Speake-Marin.

“Más que una joya, los relojes son piezas de arte. La idea de crear algo que haga mucho más que dar la hora es fascinante. Es llevar en tu muñeca una pequeña escultura, porque se trata de una obra realizada y pulida a mano. Para sólo ver la hora, basta el celular o escuchar la radio, pero para coleccionar alta relojería es como si compraras la pintura de un artista”.