CEO’s cometen más fraudes: KPMG

Según un estudio de KPGM, los defraudadores suelen ser personas con más de 10 años laborando en las empresas en las que estafan y que gozan de mucha confianza de sus jefes y compañeros.

05-07-2011, 1:55:52 PM

Los ejecutivos están cometiendo más .fraudes, reveló una encuesta realizada
por la consultora de negocios KPMG.  Según el informe, de 2007 a 2011 el
comportamiento poco ético entre personas en altos .cargos empresariales se ha incrementado.

El estudio de KPMG muestra que altos ejecutivos estuvieron
en situaciones de .corrupción en 26% de los casos, mientras que en 2007 sólo se
involucraron en el 11 por ciento.

Uno de los hallazgos más alarmantes de este estudio es que
las empresas ignoran continuamente las señales de alerta de fraude, ya sea por
auténtico desconocimiento o por falta de interés.  Según
la consultora, esta tendencia es atemorizante pues la mayoría de estos fraudes llevaban por lo menos 3 años de
operación al momento de ser descubiertas.

Esto sugiere que más crímenes de cuello blanco serán
detectados en el futuro.

El análisis de KPMG estudia el comportamiento empresarial en
todo el mundo y se basa en 348 casos en
69 países entre 2008 y 2011, es decir, el periodo durante e inmediato de la
crisis económica global.

El promedio mundial indicó que sólo 23% de los fraudes
detectados fueron denunciados públicamente, mientras 46% fue informado sólo
dentro de la compañía.

El estafador típico

Según la agencia, el estafador más común tiene entre 36 y 45
años de edad, trabaja en empresas financieras o relacionadas, ha estado en la
compañía por más de 10 años y tiene un puesto de alta dirección.

Estos individuos cuentan con las facilidades para engañar a
sus superiores y generalmente tienen la confianza de sus subalternos y
jefes directos. Son más propensos a la malversación de fondos.

La encuesta también demuestra que el defraudador típico no
trabaja solo.  En 61% de los casos tenían
la ayuda de al menos un compañero y de una tercera parte externa de la empresa.

Las banderas rojas

KPMG señaló que los signos de alerta o “banderas rojas” a
los que las empresas deben prestar atención son aquellos empleados que rara vez
toman vacaciones o cuyos estilos de vida sean superiores a los que sus salarios
pueden aportar.

Estas señales de atención son ignoradas por las empresas,
sobre todo en épocas de recesión económica, porque las defensas “están bajas”.