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Las constructoras rescatarán las carreteras del gobierno

Después de 20 años de crecimiento constante, la infraestructura carretera podría frenarse en 2017 debido a los recortes planteados en el presupuesto de 2017.

13-10-2016, 4:46:56 PM
Las constructoras rescatarán las carreteras del gobierno
Sergio Castañeda

En los últimos 20 años, la inversión pública y privada en infraestructura carretera (modernización, ampliación y conservación) en México registró un boom, al sumar 1.1 billones de pesos en dicho periodo, lo que permitió que la red carretera nacional alcanzara más de 390,000 kilómetros, aunque únicamente el 13 por ciento son autopistas de altas especificaciones y carreteras federales; el resto son caminos rurales o carreteras alimentadoras.

Pero este boom, iniciado en 1995, un año después de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), podría verse frenado, al menos en lo que a inversión pública se refiere, debido al recorte al gasto público propuesto por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para 2017.

El año pasado, la inversión pública en carreteras totalizó 58,374 mdp y este año la meta es alcanzar los 64,352 mdp, aunque en el acumulado enero-agosto se ejercieron 37,265 mdp, cifra 9.7 por ciento menor que en el mismo lapso de tiempo de 2015. De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación 2017, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) dispondría de un presupuesto de 77,723 mdp para ese año, el más grande en lo que va de esta administración, siempre que el Congreso lo apruebe.

Sin embargo, esto no significa la construcción de más carreteras, ya que los recursos destinados a infraestructura carretera en 2017 son 55.6 por ciento menores que en 2016, al pasar de 26,950 a 11,945 mdp. El mismo panorama es con el presupuesto destinado a infraestructura de caminos rurales, que en 2017 sería de 4,855 millones de pesos, cifra 62.5 por ciento menor que este año (12,963 mdp).

En cuanto al rubro de conservación y mantenimiento de la red carretera nacional, se invertirían 7,867 mdp, lo que significa un retroceso de 44.3 por ciento respecto a la meta de 2016 (14,145 mdp).

Al rescate

Lo anterior, sin duda, representa una gran oportunidad para que el sector privado complemente la inversión pública. “Sabemos que las condiciones económicas y el precio del petróleo no han favorecido las finanzas públicas, así que me parece que vienen oportunidades muy interesantes y para eso nos estamos preparando”, explica Sergio Hidalgo Monroy, director general de OHL México, empresa de origen español que desde su llegada a nuestro país en 2002 ha invertido cerca de 60,000 mdp en infraestructura carretera, principalmente en Ciudad de México, Estado de México, Puebla y Veracruz.

Hoy en día, OHL México administra, opera y da mantenimiento a siete autopistas de peaje (Circuito Exterior Mexiquense, Atizapán-Atlacomulco, Viaducto Bicentenario, Autopista Urbana Norte, Supervía Poetas, Autopista Amozoc-Perote y Libramiento Elevado de Puebla) y el Aeropuerto Internacional de Toluca. 

Esto no significa que darán un cheque en blanco a los gobiernos federal y estatales. “No queremos participar en 20 o más proyectos; queremos uno o dos buenos, los que garanticen a nuestros accionistas una buena rentabilidad en el largo plazo”, subraya Hidalgo Monroy, quien ya analiza la posibilidad de participar en proyectos carreteros en Guadalajara y Monterrey.

Este negocio de concesiones, explica, requiere de capacidad financiera y valor para invertir una gran cantidad de recursos en un solo proyecto, que puede valer entre 8,000 y 10,000 mdp. “El inversionista que se aventura a sacar el proyecto, tiene que poner gran parte del capital para su desarrollo, que puede llegar al 60 por ciento. Además, estamos hablando de inversiones que se van a recuperar en 30 años. Es una apuesta de muy largo plazo”.

El ejecutivo destaca la labor realizada por el sector privado en todos estos años en materia de infraestructura carretera. “Las empresas que participamos en el sector ayudamos a crear un sistema de concesiones que le han dado movilidad a muchas ciudades y regiones del país”.

Sunny Villa, directora de Gasto Público del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), coincide con Hidalgo Monroy: “Todo parece indicar que el recorte anunciado por Hacienda resultará en un buen negocio para empresas como ICA, PINFRA, Grupo Omega, IDEAL, Grupo Hermes, COCONAL, OHL México, Grupo Aldea, Mota Engil y Acciona Infraestructura, que han participado en los contratos de concesiones o de prestación de servicios en carreteras”.

Asegura que vendrán años de bonanza, pues esta reducción en la inversión carretera no será de un sólo año; durará lo que resta del sexenio y más allá.

No obstante, señala la especialista, no hay que echar las campanas al vuelo: “Las empresas van a invertir siempre y cuando el retorno de inversión les convenga, así con los negocios y así es como funciona; veremos una fuerte participación del sector privado en grandes proyectos carreteros, más no en caminos rurales y brechas, que representan el mayor porcentaje de la red carretera”.

Al respecto, Gustavo Arballo Luján, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), indica que el gobierno seguirá promoviendo este tipo de inversiones por la falta de presupuesto público. “Actualmente, las inversiones privadas en este sector representan más del 20 por ciento del total de las inversiones en infraestructura carretera”.

En el periodo 1995-2000, la inversión privada en infraestructura carretera apenas alcanzó los 13,644 mdp, pero en el siguiente sexenio creció tres veces, al sumar 44,253 mdp. Para el periodo 2007-2012, el sector privado redujo en 8 por ciento su inversión, con un total de 40,443 mdp, debido a la crisis financiera de 2008, provocada por el colapso de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos en 2006.

Pero en este sexenio, la inversión privada ha alcanzado su mayor nivel, al sumar 80,830 mdp, cifra que podría superar los 120,000 mdp en 2018, el último año de la administración de Enrique Peña Nieto. 

No es suficiente        

Pese al crecimiento de la inversión pública y privada en infraestructura carretera en los últimos años, ese sector se encuentra por debajo de países desarrollados e incluso de países con un nivel de desarrollo similar al nuestro.

“Aunque se han hecho grandes esfuerzos por incrementar la red de carreteras, estos se han quedado cortos:  se requiere un desarrollo más importante para elevar la competitividad, la productividad y el desarrollo económico nacional”, considera Arballo Luján, de la CMIC.

Hoy, México ocupa el lugar 52 en la calidad de infraestructura carretera, según un estudio realizado por el Foro Económico Mundial, evaluación 2014-2015.

Cabe mencionar que el 55 por ciento del volumen de la carga en el país y el 81 de su valor se mueve en autotransporte, mientras que en otros países emergentes utilizan otros modos de transporte, como el ferrocarril. Además, el 96 por ciento de los pasajeros se desplaza en autotransporte.

Es por ello que la SCT centrará sus esfuerzos en una red denominada Red Primaria, que estructura al 70 por ciento de la población y al 95 del PIB, de acuerdo con en el Programa Nacional Estratégico de Infraestructura Carretera 2030.

“Esta Red reestructurará al país desde el punto de vista de comunicación y la parte del PIB, ya que permitirá conectar al 70 por ciento de la población y al 95 por ciento de los sitios donde se esté generando la riqueza del país”, explicó Agustín Melo, director general adjunto de proyectos en la Dirección General de Carreteras de la SCT.

El próximo año no habrá grandes anuncios de inversión pública en carreteras. La SCT planea construir y modernizar 376 kilómetros de la red federal, casi la mitad de lo que se tenía planeado este año (684.3 km); reconstruirá 7 km de la red carretera y 51 puentes. Asimismo, realizará trabajos de conservación periódica de 928 km y la conservación rutinaria en 44,769 km. Y, en materia de caminos rurales, planea conservar y
reconstruir 6,000 kilómetros.

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