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Daniel Servitje, el panadero con la receta para conquistar China y EU

Bimbo es la empresa panificadora número uno a nivel mundial, pero su hambre de crecer no se detiene, y el hombre que tiene el plan para hacerlo se llama Daniel Servitje. Esta es su historia.

25-05-2017, 5:30:15 AM

Nota del Editor: Este texto pertenece a nuestra sección Historias de Alto Nivel. Espérala los martes y jueves.

Después de la muerte de su padre, Daniel Servitje Montull escribió una carta a sus trabajadores en la que comparte un recuerdo que lo marcó como persona: “tuve la fortuna de ser educado por un papá con mucha experiencia. Tal vez por eso, me tocó menos disciplina y más conversación, lo que me permitió hacerme de ideas propias y tener una relación, que siempre sentí de uno a uno”.

El Grupo Bimbo es un proyecto de vida, como lo consideraba Lorenzo Servitje, y Daniel, su hijo menor, lo lleva en la sangre: “el legado va más allá de la rentabilidad o de la utilidad de los accionistas, más bien es una aventura con el objetivo de servir o de innovar”, dijo en una entrevista al lado de su padre un año antes de que este falleciera.

De tal palo, tal astilla

El filósofo Jean Jacques Rousseau alguna vez dijo que “un padre vale por cien maestros”, y Daniel Servitje es un ejemplo de esta frase. El empresario tuvo como mentor y asesor a su padre Lorenzo Servitje Sendra, un hombre descendiente de una familia catalana, y fundador en 1945, en México, de Panificación Bimbo, una empresa que en esos años ofrecía cuatro productos envueltos en celofán (pan blanco grande, pan blanco chico, pan negro y pan tostado) y contaba con diez camiones de reparto.

La visión de los Servitje ha llevado a la empresa a tener presencia en 22 países, su negocio está valuado en 245,000 millones de pesos y es respaldado por marcas como Barcel, El Globo, Marinela (cuya imagen está inspirada en su hermana María Elena), Ricolino, Sara Lee y Tía Rosa.

grupo bimbo

Foto tomada de la página web de Bimbo

Daniel Servitje nació en medio del crecimiento de Bimbo, el 1 de abril de 1959 en la ciudad de México, y es el menor de los ocho hijos del matrimonio formado por Lorenzo Servitje y Carmen Montull. Junto con su hermana María Elena estudió la licenciatura en Administración de Empresas en la Universidad Iberoamericana y, posteriormente, realizó un MBA en la Universidad de Stanford, sin embargo no aprendió a dirigir una empresa desde las aulas, pues tuvo la oportunidad de aprender “en vivo y en directo” y para lo cual recorrió casi todos los puestos de su empresa.

A los 17 años Daniel Servitje comenzó a trabajar durante las vacaciones de verano en Bimbo, y así aprendió “el tema de integridad, el de la responsabilidad, el de darle un peso al valor del trabajo, del trabajo fecundo y productivo”. Era un estudiante de secundaria cuando se comenzó a empapar de la operación de la empresa familiar y estuvo en todos los puestos relacionados con la venta de los productos, desde ser un vendedor primerizo hasta ocupar la dirección divisional de ventas.

Si bien tuvo que detener su entrenamiento por irse a estudiar a Estados Unidos, a su regreso en 1987 lo retomó y, desde entonces, se ha dedicado de lleno a Bimbo. En 1991 entró al Consejo de Administración del grupo, y es director general desde 1997, siendo la tercera generación en ese cargo, que ostentó su padre desde la fundación en 1945 hasta 1979, y después su tío Roberto Servitje.

Como lo hemos analizado en textos anteriores, uno de los secretos del crecimiento de Bimbo ha sido su exitoso relevo generacional. Otro más lo expone Silvia Cherem en su libro Al Grano: Vida y Visión de Los Fundadores de BIMBO, en el que la autora define una regla de oro para la familia: “tratar al personal con justicia, confianza, respeto y afecto”.

Daniel asegura que ha procurado innovar la organización de la empresa como lo comenta en esta ponencia en el Value Investing Forum:

El hambre de crecer

Grupo Bimbo se ha convertido en un monstruo de la industria a nivel mundial, y que aún tiene hambre de expandirse más.

En una entrevista que le realizaron en el Harvard Business Review Summit de 2014, Daniel Servitje declaró que: “Nos encanta crecer porque creemos que crecer es una buena manera de sobrevivir y proporciona posibilidades para las personas que trabajan con nosotros”

Con el paso de los años, Daniel Servirtje ha estado al frente de las operaciones de compra de más de cuarenta empresas, como la estadounidense Sara Lee, o Panrico, de España, y ha incrementado la capacidad de penetración de la empresa a nivel mundial.

Así es como ha apostado por la participación de Bimbo en otros mercados, como el de China, Estados Unidos y varios países de Europa, en donde la clave del éxito ha sido la adaptación cultural. Como señala Daniel Servije: “nuestra misión es alimentar, deleitar y servir al mundo”. Si bien el sector latino de la población es el principal comprador, algunos productos han sido adaptados para agradar al paladar de los consumidores a los que llega el Osito Bimbo.

El último aperitivo de este gigante de los negocios fue la panificadora india Ready Roti, de la que el grupo concretó un acuerdo para adquirir el 65% de sus acciones.

Daniel Servitje cree firmemente que la vocación de Grupo Bimbo es crecer: “Hemos pasado de ser una empresa líder en México, a convertirnos en el líder mundial de la panificación”.

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