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Biocombustibles: el nuevo paradigma

Una solución que responde a los problemas medioambientales ocasionados por el abuso de los combustibles fósiles en el mundo. Conócela.

06-12-2010, 2:20:08 PM
Biocombustibles: el nuevo paradigma
Altonivel

Los combustibles son el mayor contaminante que existe en la actualidad. Según el grupo Colectivo Ecologista Jalisco (CEJ) los automóviles cada año envían un millón 490 mil 452 toneladas de contaminantes a la atmósfera y generan entre el 50% y el 70% de la contaminación de las grandes ciudades.

Junto con las fábricas se han transformado en el máximo generador del ya conocido efecto invernadero que transforma los climas -y por ende la naturaleza-, daña la capa de ozono y causa graves enfermedades en las personas.

Como vemos, hay que eliminar o por lo menos reducir tal cantidad de contaminantes. La pregunta es ¿cómo?

El papel del combustible
Los combustibles, cualquier material capaz de liberar energía cuando se quema, son uno de los recursos más utilizados por el hombre, por lo que se han hecho casi imprescindibles para la vida que hoy llevamos.

Se aplican, por ejemplo, como combustible de automóviles, usos textiles, celulosa para papel, fabricación de plásticos, lubricantes, aceites, sólo por nombrar algunos.

Se suma a este contexto el desabastecimiento a raíz de que las empresas no son capaces de generar la inmensa cantidad de combustibles que, a diario, se utiliza en el mundo, hecho que genera un fuerte aumento en sus precios.

Afortunadamente para las expectativas de vida humana, hace algunos años saltó a la fama un concepto que abrió las puertas, tanto a personas y empresas, para seguir construyendo sus negocios en bases a combustibles que no dañen el medioambiente. Se trata del biocombustible.

El biocombustible como solución
A diferencia de los combustibles fósiles, los “bio” se producen de manera totalmente orgánica y son una fuente de energía renovable, es decir, las propias empresas que lo utilicen pueden dedicarse a su regeneración, evitando con ello la sobreexplotación de algunas zonas.

Para su obtención se pueden utilizar especies de uso agrícola tales como el maíz o la mandioca, ricas en carbohidratos, o plantas oleaginosas como la soja, girasol y palmas. También se pueden emplear especies forestales como el eucalipto y los pinos.

Pero, ¿qué le hace diferentes a los actuales? Su uso, como fuente de energía renovable, puede contribuir a reducir el consumo de combustibles fósiles, responsables de la generación de emisiones de gases efecto invernadero.

Por otro lado, permite la obtención por parte de pequeñas localidades a partir de sus propios cultivos, producción que será independiente de las políticas de importación y fluctuaciones en el precio del petróleo.

Además, representa una alternativa viable al agotamiento ya existente de energías fósiles, como el gas y el petróleo, donde se observa un fuerte incremento en sus precios.

En definitiva, uso de los biocombustibles podría beneficiar la realidad energética mundial con una significativa repercusión en el medio ambiente y en la sociedad.

Algunas aplicaciones
Por consenso general, se ha decidido que la solución más satisfactoria a largo plazo para reducir la contaminación del aire puede ser la eliminación de combustibles fósiles y, en última instancia, la sustitución de la combustión interna de los motores.

Las compañías automotrices están concientes del daño al medio ambiente ocasionado por estos combustibles y, en esa preocupación, han ido en busca de nuevas tecnologías automotrices que se relacionen mejor con la ecología.

En ese intento, han salido al mercado tres nuevos modelos: autos eléctricos, los llamados híbridos y los de hidrógeno.

Por su parte, Estados Unidos, Japón y Europa se han enfocado en desarrollar fuentes alternativas de energía, así como diferentes tipos de motores de transporte, tal vez alimentados por electricidad o vapor.

Muchos vehículos utilizan biocombustibles a base de metanol y etanol mezclado con gasolina. Se puede obtener etanol a partir de la caña de azúcar, de la remolacha o el maíz.

En otros países como India y China producen biogás a partir de la fermentación natural de desechos orgánicos (excrementos de animales y residuos vegetales).

Todo sea por generar una nueva cultura medioambiental a base de los biocombustibles.

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