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Y ahora, ¿quién podrá rescatar a Brasil?

La mayor economía de Latinoamérica está viviendo su peor crisis desde 1930, y según los analistas, está muy desprotegida para enfrentar la recesión.

04-11-2015, 3:17:48 PM
Y ahora, ¿quién podrá rescatar a Brasil?
Eliesheva Ramos

Las previsiones de bancos y analistas internacionales fueron lapidarias: La economía brasileña enfrentará en 2015 y 2016 su peor recesión desde 1930 tras dos años de gestarse una crisis multifactorial casi imposible de parar y ante la cual Brasil está desprotegido.

En entrevista con AltoNivel.com.mx, la catedrática del Colegio de Economía de la Escuela Bancaria y Comercial, Verónica Arlette Zepeda, recordó que desde hace tiempo este país ha venido perdiendo dinamismo económico. “Desde el 2013 ha mostrado signos de desaceleración en cuanto al crecimiento, situación que se ha acentuado debido al alza del dólar”.

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Brasil se ha visto muy afectado por el bajo movimiento que han tenido sus mercancías y por la depreciación de su moneda con respecto al dólar, que ha encarecido las exportaciones, lo que redunda en una importante disminución del comercio internacional brasileño. “Ha tenido caídas de alrededor del 23 por ciento, mientras que Latinoamérica se contrajo 21 por ciento en término de intercambio como consecuencia de la depreciación de las monedas frente al dólar”.

Adolfo Laborde, internacionalista y profesor investigador del TEC de Monterrey Campus Santa Fe, explica que la economía brasileña está basada en un 70 por ciento en la exportación de materias primas y alimentos, las cuales al caer por el panorama de crisis internacional, lo  golpean fuertemente.

Otro factor que también ha contribuido al deterioro de Brasil es que en los últimos años ha tenido tasas de crecimiento del desempleo de 7.5 por ciento, aunado al aumento a la inflación que se ubica en 9.5 por ciento. “Estos elementos afectan las finanzas y ocasionan un déficit presupuestario que afecta los términos de intercambio de comercio en el Mercosur” agrega la catedrática de la EBC.

Entornos social y político, adversos

Zepeda explica que existe una importante presión por parte de los socios de Brasil con respecto a su entorno político, un factor que también se ha identificado como negativo para la llegada de inversión extranjera.

“En la actualidad los errores políticos y los casos de corrupción tienen un gran peso, pues los inversionistas están buscando, además de atractivas tasas de interés, países que tengan credibilidad en su forma de operar; en la mayoría de los países latinoamericanos se observa un alto índice de corrupción, lo cual es un impuesto más que hace que las naciones pierdan confiabilidad y se inhiba la inversión extranjera”.

Otro factor desfavorecedor para Brasil fue el petróleo. “Le apostaron a grandes inversiones y emitieron bonos para desarrollar el sector energético pero el precio del barril está por los suelos. Tampoco les ha resultado tratar de salir adelante con las industrias petroquímicas y petrolera” dice Laborde.

México puede beneficiarse de la crisis 

Según Zepeda, en un contexto global México podría sacar provecho de la imagen deteriorada de otras naciones y convertirse en receptor de esos capitales extranjeros, pero también depende de cómo la economía mexicana supere los movimientos políticos internos.

La caída del gigante brasileño arrastrará a América Latina. En términos generales se espera una contracción económica en la región; los informes más recientes de las fuentes oficiales dicen que para el cierre del 2015 América se contraerá entre 1.5 y 2 por ciento, mientras que para Brasil la contracción será de más del 3 por ciento y del 1 por ciento en 2016.

La peor parte se vivirá en el Mercosur, mientras que México no se verá tan afectado porque tiene como principal socio comercial a Estados Unidos, país que empieza a tener signos de recuperación.

¿Qué debe hacer Brasil para salir del atolladero?

 Laborde explica que Brasil tiene dos caminos: la promoción de la venta de sus materias primas o lo que hicieron diversos países en la década de los 80, endeudarse más allá de lo permitido para poder manejar sus finanzas.

Brasil, añade Verónica Arlette Zepeda, no ha hecho anuncios sobre qué medidas tomará pues su situación financiera es grave; el sobreendeudamiento nacional e internacional que presenta limita la posibilidad de tomar medidas anticíclicas que podrían ayudarle en este momento.

Seguramente en un corto plazo el Fondo Monetario Internacional (FMI) le ofrecerá apoyo y Brasil tendrá que sujetarse a sus medidas ya conocidas como reducción del gasto público y saneamiento de las finanzas públicas, lo que le permitirá un margen de maniobras más amplio para evitar más deterioro.

Por otra parte, dice la profesora, a Brasil se le complica el escenario porque al igual que todos los mercados del mundo está a la espera de las decisiones que tome la Reserva Federal de Estados Unidos con respecto a la tasa de interés. “Va a ser complicado que Brasil adopte de rescate”.

Por su parte la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) anunció que ya está tomando medidas con el objetivo de que los programas de combate a la pobreza que han sido exitosos en Brasil no sufran recortes y sea posible limitar el crecimiento de la pobreza en ese país.

La crisis ha llegado a Brasil y parece que no se irá pronto. Cuestionado sobre si este país hubiera podido evitar la recesión que ahora vive, Laborde asegura que no era posible.

“La razón es la fragilidad de su modelo de crecimiento, su economía no es tan sofisticada como la mexicana y por eso ha tenido esos problemas. La desventaja reside en su modelo de exportación, no pueden suplantar la venta de ciertos productos por otros porque no tienen, lo más desarrollado es el sector automotriz pero tampoco hay a quién venderle pues sus socios comerciales también están en problemas”.

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