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Aumento al salario mínimo, necesario pero riesgoso

México es el país donde la calidad del ingreso de los trabajadores es la más baja, según la OCDE, pero subirlo avisora riesgo inflacionario con tinte electoral.

23-02-2015, 8:29:40 AM
Aumento al salario mínimo, necesario pero riesgoso
Joaquín Carrillo Herrejón

Solo 2.81 pesos aumentó el salario mínimo a partir del  1 de enero de 2015: de 67.29 pesos diarios pasó a 70.10. También ha quedado desvinculado de las disposiciones legales vigentes como referencia de pago. El paso siguiente es definir una política de recuperación gradual y sostenida del poder adquisitivo de los salarios mínimos.

De los 34 países que forman parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México es la nación donde la calidad del ingreso de los trabajadores es la más baja. Según el reporte Perspectivas del empleo 2014, el salario mínimo de los mexicanos ha crecido en los últimos 20 años, en comparación con otros países; sin embargo, aún dista de ser un ‘buen ingreso’ (0.6 dólares por hora a septiembre de 2014).

De hecho, nuestro país ocupa el antepenúltimo lugar de América Latina en crecimiento de salarios reales, solo por arriba de El Salvador y Nicaragua. Esto pone de manifiesto la enorme desigualdad en la distribución del ingreso.

Hasta el tercer trimestre del 2014, el salario mínimo de los mexicanos era de 67.29 pesos diarios (alrededor de 2,019 pesos mensuales). De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), de los 49.5 millones de personas ocupadas en el país, 6.5 millones tienen una remuneración de hasta un salario mínimo. Esto significa que 13% de la población ocupada tiene ese rango de ingresos.

Si se considera esta referencia, el porcentaje de mexicanos que no puede adquirir la canasta básica con su ingreso laboral aumentó 2.6% en el segundo trimestre de 2014, con relación al mismo periodo del año anterior, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social. Esta incapacidad para adquirir una canasta alimentaria actualmente registra un índice 13.7% más alto que hace cinco años. Hasta julio pasado, una canasta alimentaria básica rural costaba 860 pesos, mientras que en las áreas urbanas su valor era de 1,232 pesos.

Divorcio necesario

Luego de que el estudio de la OCDE evidenciara el bajo nivel salarial en México, varios políticos se pronunciaron al respecto. Como resultado, se propuso un aumento de 23% en el salario mínimo, para alcanzar los 82 pesos diarios en el Distrito Federal.

Si bien la medida aún no ha sido aprobada en la Asamblea Legislativa, algunas acciones apuntan a que se aceptará. La intención del gobierno capitalino es continuar ajustando el salario mínimo hasta alcanzar los 171.03 pesos por jornada laboral. De acuerdo con la propuesta del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, esta cifra representa un incremento del 154% con respecto al nivel actual.

En entrevista exclusiva para Alto Nivel, Carlos Capistrán, economista en jefe para México de Bank of America Merrill Lynch, dice que un aumento tan elevado al salario podría incrementar la inflación hasta en 150 puntos base, generar desempleo y abrir aún más la brecha entre los salarios del sector formal y el informal.

Otro de los argumentos en contra es el emitido por el gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens, quien también ha advertido sobre un posible efecto inflacionario: “Si el incremento no se acompaña de un aumento en la productividad, el salario real [lo que una persona puede comprar a precios corrientes] no aumentaría en realidad”. Esto generaría una preocupación colectiva respecto al uso del salario mínimo como unidad de medida para determinar multas, sanciones, fianzas y otros pagos a la tesorería del DF.

Como resultado de estas preocupaciones, la Asamblea Legistaltiva del Distrito Federal (ALDF) aprobó –en votación– la desvinculación del salario mínimo para el cálculo de tarifas y multas, y en su lugar acordó la creación de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), misma que en un inicio se basará en el valor del salario mínimo actual, pero seguirá una dinámica distinta para su actualización e incremento.

¿Pan y circo?

A pesar de la aparente buena voluntad de las autoridades para mejorar la calidad y el nivel de vida de los habitantes de la capital del país, todavía existen dudas sobre si la propuesta es solamente una estrategia demagógica de cara a la próxima jornada electoral, en la cual se elegirán 2,159 cargos de elección popular.

Por un momento se creyó en las buenas intenciones de nuestros gobernantes, pero los resultados del estudio realizado por la OCDE colocan a México como uno de los países con los peores niveles salariales.

Pareciera que la medida propuesta por el gobierno de la ciudad de México busca una homologación o, por lo menos, una reducción de la brecha salarial entre México y sus pares de la OCDE. Sin embargo, resulta inviable el enorme salto que se pretende dar: ¡23% de incremento!

La postura de la IP

El sector privado también ha manifestado su descontento hacia lo que denominan “medidas populistas” y poco factibles para dar un verdadero impulso a la economía de los ciudadanos.

La iniciativa privada afirma que, hoy por hoy, las empresas pagan salarios muy por encima del mínimo establecido por la ley; hasta tres veces, en promedio, según datos del Intituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Por lo tanto, obligar a las empresas a incrementarlo en más del 20% pondría en riesgo su competitividad; además, solo provocaría un crecimiento efímero y, finalmente, resultaría en una crisis.

Las empresas privadas están dispuestas al incremento, siempre y cuando se respete lo establecido en al artículo 123 constitucional: negociaciones tripartitas entre gobierno, trabajadores y empleadores, para determinar el salario mínimo.

Para Capistrán, de Bank of America Merrill Lynch, es probable que en los siguientes meses veamos un aumento al salario por encima de la inflación, pero considerablemente menor al propuesto por el DF.

#LosDatos

En los últimos 10 años, el salario mínimo se incrementó de forma real en Argentina, Brasil y Ecuador, sin afectar el empleo o la formalidad. En cambio, en México se han registrado descensos, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

Además, aunque en la zona A (Monterrey, Guadalajara y DF) el salario mínimo registró un aumento nominal de casi 36% entre 2004 y 2014, al inicio de  2004 se necesitaban dos salarios mínimos para comprar una canasta básica. Hoy se requieren 2.8 salarios mínimos.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) también destaca el estancamiento de los salarios en México: en Latinoamérica, solo Honduras, Uruguay y Guatemala tuvieron un crecimiento real menor que México en 2013.

El salario mínimo dejó de ser la unidad de medida para el pago de multas y obligaciones. La Unidad de Medida y Actualización (UMA) lo sustituye como referencia. www.conasami.gob.mx

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