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Recorte al crecimiento, ¿amerita predicción optimista?

El recorte de Banco de México al crecimiento económico de este año tiene una buena noticia: no esperamos otro año de revisiones a la baja. Aquí el análisis.

18-02-2015, 10:52:12 PM
Recorte al crecimiento, ¿amerita predicción optimista?
Jorge A. Monjarás

Aquí van algunas predicciones optimistas pero fundadas…

El recorte en las estimaciones de crecimiento por parte del
Banco de México
era esperado. La buena noticia es que este rango de 2.5 a 3.5%
podría ser el definitivo. No esperamos otro año de revisiones a la baja, a
menos que ocurra alguna otra desgracia. De hecho, apuntar a 3 o 3.2% de
incremento en el PIB todavía se antoja viable.

¿Por qué lo decimos? Debido a que la recuperación en Estados
Unidos
no parece afectada, más bien, en su mayor parte se ha visto beneficiada
con la baja en los precios del petróleo. Esto impulsa automáticamente a
nuestras manufacturas
, como la industria automotriz y la electrónica, que
tendrían un buen año. La economía estadounidense y la británica serán
impulsores del crecimiento global en 2015.

Por el lado interno, cualquier regreso que se logre en la
industria de la vivienda
será mejor que lo alcanzado en los últimos dos años,
contribuyendo a la recuperación de la construcción en general.

Es cierto, los
recortes presupuestales afectarán
algunas de las más grandes obras que se
proponía arrancar el gobierno federal, pero queda suficiente obra pública. Lo
que sobraba ya fue descontado.

Igualmente, la reforma financiera estará impulsando el
crecimiento del crédito al sector privado este año. Las previsiones más
optimistas lo ubicaban en 12%, pero quizá terminemos más cerca del 10%, de
todos modos, un incremento que triplica el ritmo del PIB. La banca en México
está sanísima y lista (y presionada) para prestar más. Otro día les contamos
detalles.

A esto hay que sumarle las inversiones en telecomunicaciones
y la parte que no se recortará en el sector de energía, principalmente la
construcción de los muy necesitados gasoductos para alimentar a la Comisión
Federal de Electricidad.

Por otro lado, la inflación se aprecia controlada y dentro
del rango previsto por el Banco de México. Hace unos días los analistas de
Monex aventuraban la idea
de que las tasas de interés en Estados Unidos no
subirán este año, pues de aquel lado de la frontera están más cerca de la
deflación. De ser así, tampoco habría motivo para que México las subiera.

Es cierto que el precio del petróleo no es el deseado, pero
hace tiempo que la mayor parte de la economía mexicana no depende de él para
avanzar. El único dependiente es el gobierno y sus proveedores. Por más
negativa que suene, la reforma fiscal viene a cuento aquí, un hecho que ha
permitido enderezar las finanzas públicas sin depender de Pemex.

En un contexto en que Latinoamérica y Europa no crecerán
mucho
y Rusia caerá en una franca recesión. El crecimiento modesto en el país y
la generación de empleos que conlleva no serán algo que despreciar.

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