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Cuenta regresiva: El regreso de la F1 a México

Traer la F1 a México no fue una labor nada sencilla, implicó contar con un cheque con varios ceros y una reestructura total del Autódromo Hermanos Rodríguez.

22-07-2014, 10:13:26 PM
Cuenta regresiva: El regreso de la F1 a México
Alejandro Medina

Una maqueta de 10 x 10 se situaba en el centro de una inmensa y lujosa sala de juntas en Abu Dhabi, en los Emiratos Árabes. En ella se plasmaba el proyecto que prometía ser una joya más del mundo árabe y la envidia del mundo occidental: el autódromo Yas Marina Circuit

Tras la presentación del complejo y todos los detalles para su construcción, los ejecutivos esperaban la aprobación del jeque Jalifa bin Zayed Al Nahayan, presidente de los Emiratos Árabes y uno de los hombres más ricos del mundo; en su rostro era imposible percibir agrado o disgusto.

De pronto, llegó la pregunta esperada: “¿Cuánto va a costar?” La respuesta de los ejecutivos, emitida con un aire de incertidumbre y duda, fue “432 millones de dólares”. Tras unos segundos de análisis, el jeque no estuvo de acuerdo con la cifra… y la elevó a 450 millones, para evitar contratiempos y lograr que Abu Dhabi se convirtiera en sede de la Fórmula Uno. Y así fue.

Mientras tanto, “La Fórmula Uno volverá a México” proclamaban los principales diarios deportivos del país en el 2010. Habían pasado ya 18 años desde la última vez que los bólidos de F1 competían en el Gran Premio de México, celebrado en el Autódromo Hermanos Rodríguez (AHR). Sin embargo, fue el 5 de septiembre del año pasado cuando el sueño automotor mexicano daba el primer paso hacia la realidad. Junto a Rusia y Estados Unidos, México se colocaba como parte del calendario provisional para la temporada 2014.

Todo iba viento en popa, los preparativos comenzaban a planearse: remodelaciones al AHR, sondeos para los posibles precios de los boletos, negociaciones de patrocinios… pero, al final, la bandera a cuadros no llegó.

La noticia finalmente se confirmó el pasado 23 de julio de 2014, cuando el presidente de la Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE), Alejandro Soberón, organizadora de este evento, además del jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, y Claudia Ruiz Massieu, ex titular de la Secretaría de Turismo, anunciaron que para noviembre de 2015 tendríamos finalmente el evento.

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El poder del cheque

¿Por qué tardó tanto en volver el máximo seril del automovilismo a México? Al final, todo era cuestión del número de ceros que tendría el cheque que sería destinado a Grupo Fórmula Uno, la compañía que gestiona todo lo relacionado a la competencia automovilística y que es comandada por el magnate inglés Bernie Ecclestone. 

Carlos Jalife, analista e historiador del automovilismo mexicano, señala que traer de vuelta la categoría reina del automovilismo no fue sencillo; para conseguirlo era necesario seducir a Ecclestone, poseedor de los derechos de la F1. Para ello, el cortejo requirió, de inicio, un cheque de 40 millones de dólares (mdd) por cada temporada que el país fuera sede de esta competencia. Además, negociar con el magnate no es cosa fácil: en sus manos tiene un deporte que llega en promedio a 500 millones de personas cada año y que tiene un volumen de negocio anual de 7,000 mdd, según cifras de la revista Autosport.

El inglés controla gran parte de las entradas económicas que pueden tenerse: anuncios, patrocinios, derechos de la televisión internacional, entre otros. De esta manera, el naming del evento (es decir, el prestigio de la marca del evento), los costos de las entradas, algunos de los palcos no principales del autódromo y los derechos de la televisión nacional son los ingresos que se quedan para la sede, lo que dificulta que el retorno de inversión sea el deseado por los inversionistas.

Y es que en países como Italia, Bélgica y Alemania, el precio de los boletos es precisamente uno de los tópicos que permite lograr una mayor recaudación de capital. En promedio, las tarifas superan todas los 350 euros por entrada (más de 6,000 pesos); En México no estuvimos finalmente tan alejados de estos costos, ya que el rango de precios rondó de los 18,750 pesos en tribuna principal a los 6,500 pesos al interior del Foro Sol, destacando el hecho de que se abrió una tarifa de 1,500 para admisión general.

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Economía e imagen

Aunque países como Singapur o Malasia han convertido esta competencia de automovilismo en un motor para sus economías, sería difícil que en México pasara lo mismo, al menos en el primer año.

Y es que si bien la Secretaría de Economía proyectó para los cinco años de estancia de la F1 en México una derrama de hasta 2 mil mdd, será complicado ver desde un inicio el potencial que este evento.

El gobierno percibirá los beneficios de forma indirecta: a través de esta derrama económica que producirá y que generará ingresos en los hoteles, restaurantes y transporte, además de cerca de 18 mil nuevos empleos y una imagen positiva que el país proyectará hacia el resto del mundo.

“Muchos creen que en todo México se vive una situación de violencia. Un evento deportivo de esta magnitud podría cambiar, en gran medida, esa percepción. Así sucedió en Baréin, un emirato árabe, que tenía una imagen por los hechos de la Primavera Árabe. No canceló su Gran Premio. Sólo pospuso la fecha y luego se sirvió de ella para mostrar al mundo que un evento como éste se podía llevar a cabo de forma pacífica en su país”, destaca Carlos Jalife, analista y también editor de la revista de automovilismo FASTmag.

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El escenario

Además del costo de traer a la F1, el evento requirió realizar una renovación total al Autódromo Hermanos Rodríguez, la cual costó apróximadamente 72 mdd y tardó al menos 11 meses en concretarse. Este fue uno de los factores que habían impedido la llegada del serial a México en 2014, pues no se contaba con el tiempo para concretar los cambios solicitados por Ecclestone, para cubrir sus objetivos económicos, y la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), para alcanzar los estándares de seguridad que se requieren. 

Para Manuel Medina, diseñador y constructor de pistas de carreras, y Gustavo Duarte, subdirector de Carreteras de ICA, México tuvo la capacidad y el conocimiento para poder hacer una buena renovación y contar finalmente con un circuito de clase mundial. La obra estuvo apoyada por el alemán Hermann Tilke, ingeniero que ha apooyado la reestructura de todos las pistas de la F1 creadas en fechas recientes

“Son muchos los cambios que había que hacer. Una de las exigencias de Ecclestone era retirar la enorme tribuna que se encuentra sobre la zona de pits, el área donde se les hace el cambio de neumáticos y ajustes mecánicos a los autos. Y también hace énfasis en el diseño especial que necesitaba la zona de paddock, el área en que se ubican los miembros de las escuderías y se lleva a cabo toda la mercadotecnia de los equipos”, menciona Jalife. 

El diseño, ubicación y construcción del recinto, sin duda, también estuvieron sometidos a la mercadotecnia, pues el asistente busca tener la mejor colocación posible: enfrente de la zona de pits, en la recta principal o en las curvas; y estos puntos son los principales espacios para monetizar el evento.

El público es clave para el éxito o fracaso del evento. Los aficionados aportaron al corte de cajas y colmaron la taquilla, la cuenta regresiva inició.

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