HistoriasNegocios

Cómo crear un fondo de contingencias y hacerlo crecer

Cuántas veces no hemos visto casos de que por emergencias médicas o por desempleo, se viene abajo la vida de las personas. Este fondo te hará la diferencia.

08-07-2014, 12:32:37 PM
Cómo crear un fondo de contingencias y hacerlo crecer
Alejandra Palomares Barrios

Hombre
prevenido vale por dos
”, reza el adagio popular, y contiene una
absoluta verdad. Estar preparado para las cosas que no podemos planear
no solo nos puede sacar de un apuro, cuando no tenemos nadie a quien
recurrir, sino que nos previene de tomar malas decisiones en momentos en
los que el razonamiento lo tenemos nublado.

Sabemos que los
seguros es el instrumento ideal para hacerle frente a los incidentes,
pero puede no ser suficiente, pues a pesar de estar protegidos, siempre
hay un deducible que pagar, o incluso, existen accidentes menores que en
ocasiones un seguro no cubre y pueden representar una carga a nuestro
bolsillo.

Algunas personas se confían, pues al tener un límite de
crédito amplio
, se confían que con eso pueden salir del paso.
Evidentemente, es una forma de responder ante sucesos inesperados. Sin
embargo, pensar así nos puede llevar a asumir deudas que no teníamos
contempladas en nuestro presupuesto
y, por lo tanto, se nos pueden salir
fácilmente de control.

Se si rompe una tubería en tu casa o te
roban las llantas de tu coche, es probable que un seguro no te cubra
esas eventualidades. Incuso, una gripa o una infección leve pueden
requerir de la atención de un médico y de tratamientos menores que
–aunque no suelen tener un elevado costo– representan salidas de dinero
no previstas que nos pueden descompensar económicamente.

Ante
estos imprevistos, de lo que se trata aquí es de que puedas hacer uso de
un fondo contingente y no de tu tarjeta de crédito o del préstamo de un
amigo o familiar.

¿Cómo armarlo?

Además de lo que ya
ahorras e inviertes, es importante que tengas una pequeña cantidad
disponible en cualquier momento para hacerle frente a cualquier
eventualidad
. Por lo tanto, las características esenciales de este fondo
es que sea altamente líquido, más allá de perseguir un alto
rendimiento.

Como ya lo hemos repetido en ocasiones anteriores,
guardar el dinero en una alcancía, en la lata de chocolates o debajo del
colchón no debe ser una opción más que para enseñarles a los niños a
ahorrar, pues si lo hacemos de esa manera estamos perdiendo poder
adquisitivo. Es decir, guardamos el dinero en un pozo sin fondo, pues la
inflación termina por disminuir su valor.

Por eso, lo ideal es
guardar nuestro dinero en algún instrumento de inversión, por modesto
que este sea. Una alternativa pueden ser lo cetes que –a pesar de ir a
la baja– siguen resultando mejor opción que el “cochinito de feria”.

Otra
alternativa puede ser un pagaré bancario con vencimiento en el corto
plazo, pues insistimos, de lo que se trata no es de perseguir altos
rendimientos, sino de proteger el dinero de la inflación al mismo tiempo
que lo mantenemos líquido.

Incluso, todavía existen algunos
bancos –por lo regular, pequeños– que ofrecen tasas de interés por tus
ahorros, solo procura que estás ronden el 4% para estar seguros de que
te protegen del efecto inflacionario. Dos de estos bancos son Walmart o
Compartamos.

El monto recomendado para mantener un fondo de
contingencias, idealmente, es del equivalente a seis meses de tu salario
(esto, sobre todo, si quieres incluir un desempleo imprevisto).

Pero
un fondo de contingencia también puede equivaler al deducible de un seguro,
cuando sientes que tu empleo es estable. Incluso, siendo realistas,
puede ser de un mínimo de $5 mil o $10 mil pesos, por lo que se pueda
ofrecer. La cantidad tú la defines de acuerdo a los riesgos a os que
crees que estás expuesto y que no tienes cubiertos con los seguros que
has contratado.

El primer paso para invertir

Sabemos que
existen personas indisciplinadas o que simplemente por desconocimiento,
hasta ahora, no han podido ahorrar y mucho menos pensar en invertir. Sin
embargo, el fondo contingente puede ser su primer ejercicio financiero.
Si este es tu caso, vale aclarar algunas cuestiones más.

Recuerda:
el fondo contingente, se trata de un ahorro pequeño, protegido de la
inflación y con disponibilidad inmediata. No es una estrategia
propiamente dicha para adquirir grandes rendimientos por tu dinero,
porque lo que prima aquí es la seguridad de tu cartera.

Entonces,
si tu primer paso en el camino al ahorro y la inversión fue tu fondo
contingente. ¡Bien hecho! Pero si ese fondo lo has logrado seguir
creciendo y estás en posibilidades de ahorrar más, ¡mejor aun!

No
dejes todo tu dinero en el fondo contingente. Una vez que has cubierto
esta primera necesidad o meta financiera, es momento de planear la
siguiente. Esto es, no se trata de que desaparezcas tu fondo contingente
–porque ese lo debes mantener de forma permanente– sino que el dinero
que te sobra lo emplees en una nueva estrategia de inversión para
alcanzar otra meta financiera.

Por ejemplo, ya tienes tu fondo
contingente en cetes o en un pagaré bancario, pero recibiste un bono de
productividad
que quizá utilices a finales de año para irte de
vacaciones o sencillamente lo quieres abonar a tu retiro.

Ese dinero, en
definitiva, debe estar en otro instrumento financiero diferente al de
tu fondo contingente: en una sociedad de inversión, en tu afore, en un
contrato de intermediación con una casa de Bolsa, en el enganche de un
bien raíz, en fin… Dependiendo de la meta, será el instrumento que debas
elegir.

Por eso es tan importante tener claros los tres factores
para construir una estrategia financiera: meta, plazo y aversión al
riesgo. No lo olvides.

Relacionadas

Comentarios