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Tabaquismo, negocio que no se apaga

México ocupa el 6o. lugar a nivel mundial por el número de fumadores y el 2o. por fumadoras; según expertos, es el país ridículo de AL por su ineficaz combate.

30-05-2014, 11:46:41 AM
Tabaquismo, negocio que no se apaga
Angel Hernández y Lizethe Méndez

Aunque el tabaco cuesta a la economía mundial 200,000 mdd cada año, las ganancias que genera, alrededor de 35,000 mdd al año, son suficientemente atractivas para continuar con este negocio millanario.

El Estado sigue gastando cuantiosas sumas de dinero en la atención de enfermedades relacionadas con el hábito de fumar. La primera edición del estudio Política pública para el control del tabaco en México, del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), dice que actualmente los costos por atención médica de las cuatro enfermedades principales atribuibles al consumo de tabaco (infarto agudo de miocardio, enfermedad cerebrovascular, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y cáncer de pulmón), se estiman en 43,000 mdp anuales.

Por su parte, Erick Antonio Ochoa, director de la Fundación Interamericana del Corazón (FIC), resalta que “hoy en día se destinan 75,000 mdp para tratar todas las enfermedades relacionadas con el tabaquismo, frente a los 35,000 mdp que se recaudan por impuestos a estos productos. Entonces, hay un déficit cercano a los 40,000 mdp y este problema seguirá avanzando, si la autoridad no hace algo”.

Y es que, por más que una cajetilla con 20 cigarros tenga un precio que ronda los 42 pesos en promedio, este hábito sigue dando batalla.

Este es un grave problema económico, ya que la población gasta mucho en un producto que, además, deteriora su salud, su economía y las finanzas públicas del país. En este sentido, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señala que cada fumador en México gasta 397.4 pesos mensuales en cigarros, un promedio de 4,770 pesos anuales. De esta población, los adultos (de 18 a 65 años) destinan 400 pesos cada mes y los adolescentes (de 12 a 17 años) poco más de 300 pesos en el mismo periodo de tiempo.

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Problema mundial

La cuarta edición del Altas del tabaco, publicado en 2012, señala que cerca del 20% de la población de todo el mundo fuma cigarrillos (más de 1,400 millones de personas) y se consumen aproximadamente 6 billones de cigarrillos cada año a nivel mundial.

El documento detalla que “mientras la prevalencia global del hábito de fumar se mantiene estable o disminuye, la cantidad total de fumadores en todo el mundo continúa incrementándose tan solo por el crecimiento poblacional”. Es por eso que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) estimó que el tabaco cuesta a la economía mundial 200,000 millones de dólares (mdd) al año.

En conmemoración por del Día Mundial sin Tabaco (que se celebra el 31 de mayo), el INSP proporcionó una cifra que nos incumbe: México ocupa el sexto lugar a nivel mundial por el número de fumadores y el segundo por fumadoras.

Jóvenes y mujeres fuman más

El director de la FIC considera que los jóvenes aún son el sector más vulnerable de la población, pues sus informes indican que la prevalencia de fumadores adolescentes pasó de 3.3% en 2011 a 8.1% en 2012. ¿La razón? Especialistas apuntan a que la falta de una mejor legislación en la materia ha provocado que el tabaquismo prosiga ganando adeptos en el país, sobre todo entre jóvenes y, últimamente, también en la población del sexo femenino.

“Las políticas para el control de tabaco a nivel mundial iniciaron porque se identificó que su consumo se estaba incrementando hasta en 300% dentro de los países en desarrollo como el nuestro. Aunque en México aparentemente la prevalencia en adultos ha disminuido 0.5%, esa misma cifra se ha incrementado en los jóvenes y, principalmente, entre las mujeres.

“En 2002, la prevalencia de consumo de tabaco en individuos de 12 a 17 años era de un 3.8%, mientras que ahora es de 8.1%. “Eso quiere decir que se duplicó la cifra”, dice Ana Marlene Espinoza, directora de la Oficina Nacional para el Control del Tabaco, de la Secretaría de Salud (SSA).

A su vez, Laura Soubran, subdirectora de consulta externa de Centros de Integración juvenil (CIJ), indica que el número de mujeres fumadoras va en aumento, entre otros factores porque los medios de comunicación fomentan la necesidad de identificarse con un rol: de ser más audaces o fuertes y no necesariamente por tener más dinero.

Por su parte, Ochoa subraya que “estamos viendo una feminización de la adicción no solamente en México, sino también a nivel global. Cada vez más, las mujeres jóvenes y adultas están iniciando el consumo y parece que a nadie le interesa recordarles que el tabaquismo es precursor de cáncer de útero, de mama y que tales patologías se pueden detonar más fácilmente en ellas si fuman”.

Publicidad que mata

De acuerdo con el Informe sobre la epidemia mundial del tabaquismo, publicado por la OMS en 2013,  las empresas de la industria tabacalera destinan más de 10,000 mdd anuales a nivel mundial para financiar las actividades de publicidad, promoción y patrocinio del tabaco (PPPT). “Las PPPT asocian falsamente el uso del tabaco con cualidades deseables, como la juventud, la energía, el glamour y, también, el atractivo sexual”, señala el documento.

En México, la lucha para acabar con este tipo de publicidad ha sido intensa; sin embargo, los resultados aún no son los deseados. Aunque esta clase de publicidad se prohibió desde 2004, Soubran considera que dicha modificación es relativa, pues sigue presente en distintos espacios, como revistas para adultos y centros de reunión.

“Hay eventos que se aprovechan para dar información sobre todos los productos del tabaco, donde se utiliza una especie de marketing personalizado, toman los datos de las personas y les envían información por e-mail”.

Esta industria no se detiene y en 2011 el consumo de tabaco mató a cerca de 6 millones de personas en todo el mundo. La tendencia va en aumento exponencial, ya que desde la primera publicación del Atlas del tabaco (en 2002) las muertes en todo el mundo por este hábito se han casi triplicado. Y, de continuar así, se estima que para el año 2030 morirán 8 millones de personas por dicha causa.

A nivel local, el INEGI declaró que en nuestro país 29.5% del total de defunciones registradas en 2011, en la población de 15 años y más, fueron causadas por enfermedades relacionadas con el tabaco. Además, la SSA informa que en México ocho de cada 10 fallecimientos por cáncer de pulmón se vinculan directamente con el tabaquismo.

Industria millonaria

Es claro que el costo del tabaquismo es tanto social  (por las muertes que genera), como económico (por los gastos que realizan las instituciones públicas de salud); no obstante, las ganancias para las tabacaleras son millonarias y suficientemente atractivas para seguir con este negocio.

La versión más reciente del Atlas del tabaco, indica que el valor de la producción mundial de toda la industria en 2010, medido según el precio de venta al por menor (con impuestos incluidos), fue de 664,000 mdd, de los cuales 610,000 mdd se derivan exclusivamente de la venta de cigarrillos.

Además, señala que, en ese mismo año, los ingresos combinados de las seis principales compañías de la industria sumaron 346,200 mdd y les dejó ganancias (ingresos netos después de impuestos y dividendos) por 35,000 mdd.

La cifra anterior es equivalente a las ganancias conjuntas de Coca-Cola, Microsoft y McDonald’s durante 2010.

 

Para obtener datos más actualizados es necesario ahondar en los estados financieros de las principales empresas del sector. En su último reporte trimestral, Phillip Morris, la tabacalera más grande del mundo, mencionó que durante el año 2013 sus ventas netas ascendieron a 31,217 mdd. Por su parte, los datos más actualizados de British American Tobacco (BAT) indican que durante los primeros nueve meses de 2013 la firma obtuvo 7,000 millones de libras por concepto de ingresos.

En el caso del mercado local, Phillip Morris señaló en su reporte anual de 2012 que el mercado total de cigarros en México sumó 33,600 millones de unidades (unos 1,680 millones de cajetillas de 20 unidades) y dijo que el resultado implicó una caída de 2.2% en el volumen vendido, el cual fue ocasionado por el incremento de precios en ese año, así como por la prevalencia del producto ilegal.

Considerando el volumen vendido y tomando en cuenta que una cajetilla con 20 cigarrillos tenía un precio promedio de 40 pesos en 2012, el valor de mercado en México durante ese año se estima en 67,000 mdp, de los cuales Phillip Morris obtuvo una participación del 73.5%, liderado por sus marcas Marlboro, Benson & Hedges y Delicados.

¿Intentos fallidos?

A pesar de los avances para acabar con el tabaquismo, la realidad es que aún falta mucho trabajo por hacer, por lo menos en México. El director de la FIC explica que desde 2010, cuando se incrementaron los impuestos al producto, no ha habido ningún avance a nivel federal en las políticas para el control de tabaco en el país.

“Lo que tuvimos fue un retroceso. En 2013 se redujeron los impuestos, como el específico a los puros y tabacos hechos a mano, disminuyendo el monto recaudado en 500 mdp.  De esta forma, vimos el mayor retroceso de los últimos 18 años”, subraya el especialista.

Es por ello que no duda en declarar que México es el ridículo de América Latina en este tema, pues ya hay naciones 100% libres de humo de tabaco en el continente. “Uno diría, bueno, son Brasil, Argentina y Chile, pero jamás creeríamos que Honduras, Jamaica o Panamá tuvieran mejores políticas de control del tabaquismo, a diferencia de nosotros.”

¿Qué se está haciendo al respecto? Espinoza explica que las políticas sobre el tema están plasmadas en la Ley General para el Control del Tabaco (que entró en vigor en agosto de 2008); por lo cual, solo hace falta reforzarlas. Pues, pese a los avances, como los espacios específicos para fumadores en lugares cerrados, el objetivo final  de estas iniciativas es que la gente deje de fumar.

“Estamos trabajando para impulsar playas 100% libres de humo de tabaco, como recién ocurrió en la playa San Martín en Cozumel, Quinta Roo. Adicionalmente, proyectamos que el Mar de Cortés, en Baja California Norte y Sur, sigan el ejemplo, así como las playas de Sonora y Sinaloa. De igual forma, tenemos un plan para que el estado de Guerrero y Colima se sumen a la tarea de  ordenamientos que no sean resguardo del tabaquismo.”

Así, la directora de la Oficina Nacional para el Control del Tabaco asegura que hay voluntad de las instituciones para llevar a cabo los cambios necesarios y hacer de México un país sin tabaco.

“La sociedad misma lo está solicitando y las cámaras de comercio se muestran abiertas. Antes de que se publicara la Ley General para el Control del Tabaco, la industria restaurantera decía que se irían a la quiebra sin fumadores, pero no sucedió nada. Poco a poco, la gente se adaptó y ahora lo demanda. El turista incluso acepta las normas mexicanas. Lo que falta, entonces, es aplicar la normatividad como es debido y mejorarla”, subraya Espinoza.

Sin embargo, para Ochoa la realidad es otra y cree que las políticas impulsadas hasta ahora están mal diseñadas. Para ejemplificar, comenta que la prohibición de fumar en espacios cerrados no se encuentra en todo el país y que la legislación federal permite todavía áreas exclusivas para fumar en esos lugares: “bajo condiciones, como puertas abatibles y extractores de humo, pero se ha demostrado en todo el mundo que no frenan el problema”.

Aumenta el comercio ilegal

¿Qué dice la industria del tabaco al respecto? Philip Morris y BAT accedieron a compartir con Alto Nivel su problemática y mencionan que el comercio ilegal es un obstáculo de prioridad que afecta a todos.

“De acuerdo con un estudio de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), el comercio ilegal de cigarros creció de un 5% en 2009 a un 17% en solo dos años y se espera que este pueda llegar hasta un 30%”, explica Phillip Morris y enfatiza que este punto no solo afecta a la industria tabacalera, sino al mismo gobierno, por menores ingresos tributarios en la cadena de valor (mayoristas, minoristas, agricultores, proveedores); y a la sociedad, por las repercusiones negativas que la ilegalidad conlleva.

“Las acciones emprendidas por las autoridades para reducir esta situación representan un gran avance, aunque todavía hay mucho camino por recorrer, pero la dedicación y cuidado que todos los actores pongamos son primordiales para disminuir al mínimo el fenómeno del comercio ilegal en nuestro país”, subraya la tabacalera.

Por su parte, BAT indica que “cuando las legislaciones  se convierten en el incentivo perverso para la aparición y crecimiento del mercado ilícito, todos perdemos. El mercado ilícito no respeta ninguna legislación o regulación, por lo que afecta tanto a la industria formal como a las políticas de salud pública e incluso a la recaudación de impuestos. Afortunadamente, las autoridades como la Cofepris, el SAT y la PGR han llevado a cabo grandes acciones para mitigar este problema, que actualmente se encuentra en niveles de 17% del mercado total”.

Tabacaleras con RSE

Philip Morris, que comercializa sus productos en 160 países, resalta el factor de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en su organización, ya que apoya las regulaciones que son razonables y tienen como objetivo reducir el daño causado por el tabaco, incluyendo restricciones a fumar en espacios públicos.

La trasnacional asevera que está comprometida con la RSE, por lo cual no elude informar al público sobre los graves efectos del tabaco en la salud, abogar por una regulación integral  y razonable del tabaco, centrada en la reducción del daño, así como apoyar la creación y aplicación de leyes que establezcan una edad mínima para comprar los productos derivados del tabaco.

En México ha centrado sus programas de acción social en tres ejes principales: primero, oportunidades económicas; después, acceso a la educación y, en tercer lugar, el empoderamiento de la mujer.

A decir de la empresa, sus objetivos se corresponden con muchos de los planteados por las Naciones Unidas para este milenio, así como con los establecidos recientemente por el gobierno de México (por ejemplo, la cruzada nacional contra el hambre y acceso a la educación).

Por lo tanto, explica que, al ser parte del tejido empresarial nacional, ha contribuido a su desarrollo económico desde 1997 y hoy emplea de manera directa a cerca de 2,000 personas, así como a más de 1,300 productores de tabaco, miles de jornaleros, distribuidores y proveedores de insumos de manera indirecta.

BAT también es una empresa comprometida con la RSE. “Uno de nuestros programas principales y del que todos nos sentimos muy orgullosos se llama Florece, que lleva 13 años consecutivos de operación y su principal objetivo es erradicar la mano de obra infantil de los campos tabacaleros en Nayarit, donde adquirimos el 95% del tabaco que utilizamos para elaborar nuestros productos”, señala la firma.

Aunque la industria tabacalera puede ser criticable, no cabe duda de que estas firmas también le apuestan a la RSE y es decisión de cada persona consumir o no los productos que elaboran.

Lo que sí es un hecho es que, a pesar de las actividades de responsabilidad social que realizan estas compañías, las enfermedades atribuibles al consumo del tabaco siguen aumentando y dejan a su paso una huella muy costosa para la economía mexicana de aproximadamente 75,000 mdp (con un déficit de 40,000 mdp), y mundial, por alrededor de 200,000 mdd cada año.

¿Fumas? ¿Cuánto gastas al año en cigarrillos? ¿Has querido dejar de fumar y no has podido?

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