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¿Por qué los inversionistas sufren pánico y euforia?

Existen estudios serios en psicología que nos ayudan a explicar por qué se cometen errores al invertir. La clave es mantener a raya las emociones.

25-02-2014, 4:57:48 PM
¿Por qué los inversionistas sufren pánico y euforia?
Alejandra Palomares Barrios

¿Sabías que el perfil psicológico del inversionista está íntimamente relacionado con las diferentes etapas que atraviesan los mercados bursátiles? El análisis psicológico del inversionista probablemente es uno de los más difíciles de descifrar, pues está basado en la confianza que este tiene para invertir.

Cuando en la economía o las empresas nada se mueve y aún así vemos cambios en el mercado de valores, muchas veces estos últimos se deben a una cuestión de percepción de los inversionistas, ya sea de esperanza o de desaliento.

De hecho, cuando se da una noticia que genera expectativas en los mercados, estos muchas veces se mueven por la característica reaccionaria y temperamental de algunos inversionistas. Por eso resulta fundamental entender cómo nos comportamos al invertir, pues es parte de nuestra naturaleza.

Así que en esta entrega nos concentraremos en uno de los cuatro análisis
financieros que existen: psicológico, fundamental, estructural y
técnico.

Primero, entendamos tres características que tiene todo ser humano:

1. Somos predecibles ante estímulos similares.
2. Aunque tomemos decisiones con la cabeza, el temperamento siempre se hace presente y nos puede volver irracionales.
3. Tenemos una tendencia a seguir al rebaño, porque somos hombres sociales y no vivimos aislados.

Estos detalles nos ayudan a entender por qué el perfil psicológico de un inversionista se mueve entre el pánico y la euforia.

El temor de perder nuestro dinero y la ambición de querer ganar más son dos fuerzas que se repelen, pero al mismo tiempo nos ayudan a mantenernos en el centro si somos lo suficientemente capaces de detectar cuando una de las dos fuerzas esta superando a la otra.

No se trata de que te conviertas en el hombre de piedra, pues además eso resultaría imposible, sino de lo que se trata es de que aprendas a controlar tus emociones con argumentos racionales de peso.

“Esta relación euforia/pánico es conocida también como burbuja económica o ciclo bursátil, que se conforma por un despegue de las acciones (tendencia alcista), aceleración de precios, freno brusco de las mismas, crisis, fondo y otra vez despegue. Estas etapas las provoca el mismo ánimo de los inversionistas”, explica Marco Antonio Puerta, inversionista experto en la Bolsa de Valores de Lima.

Imagen tomada de la revista Inversionista

Estudios serios

La relación entre la psicología y las inversiones no es un mero invento de los especialistas ni una volada de su imaginación. Existen profesionales serios dedicados a entender el comportamiento de quienes invierten para explicar porque a veces se dan las sobrevaloraciones y subvaloraciones de las empresas en el mercado bursátil.

Nicholas Barberis, Robert Vishny y Andrei Shleifer, profesores de la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago, en 1997, publicaron un estudio llamado “Modelo del sentimiento del inversionista”, donde argumentaban que existe evidencia de que, en algunos casos, los inversionistas reaccionan muy poco a las noticias y, en otros, en exceso.

Además basaron sus observaciones en dos teorías psicológicas reconocidas:

• La representatividad heurística. Esta se refiere a que la gente tiende a ver patrones en secuencias aleatorias. Es decir, es muy común que algunos inversionistas inexpertos, después de haber acertado en sus decisiones de inversión, crean que encontrar un modelo o tendencia que no va a cambiar, y en su siguiente decisión se ciegan y no ven que algunos factores económicos han cambiado. Es más, para ser muy honestos si hay algo que distingue al mercado de valores es su constante fluctuación, por lo que detectar patrones infalibles resulta casi imposible.

• El conservatismo. Esta teoría dice que una vez que una persona se genera una impresión de la realidad, se tarda en admitir que esta ha cambiado. Por lo tanto, no siempre reacciona a tiempo frente a lo nuevo, e incluso, puede volverse inflexible. Esto lo vemos reflejado cuando los inversionistas no reaccionan ante las noticias, ya sea por un exceso de esperanza, confianza o ingenuidad. Se mantienen escépticos ante una nueva información y solamente actualizan su visión gradualmente, muchas veces cuando ya es demasiado tarde.

Sentir con la cabeza

Ahora que ya sabes cómo nos comportamos como inversionistas y que conoces la dupla pánico/euforia a vencer, lo importante es que mantengas las antenas bien puestas. Siempre revisa las noticias y aquellas que te cueste trabajo creer cotéjalas con los análisis de los intermediarios bursátiles.

Pregunta las veces que sean necesarias, piénsalo dos veces y una vez que tomas una decisión sé firme y disciplinado, no dejes que una emoción fuera del lugar te haga perder dinero. Es reto es grande, pero no imposible, sino ¿cómo crees que personajes como Warren Buffet amasaron su fortuna?

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