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Que los regalos duren; las deudas, no

El 20 de diciembre es el plazo máximo para recibir el aguinaldo y según un estudio, los mexicanos lo usarán para dar regalos. Sigue la guía para no endeudarte.

18-12-2013, 2:58:07 PM
Que los regalos duren; las deudas, no
Sergio Gil Franco

Llegó la temporada navideña y la efervescencia de las fiestas se vuelve tan intensa como el consumismo exacerbado por el deseo de demostrarle a familiares y amigos, nuestro aprecio. Es esencial entender este concepto, ya que esto nos puede ayudar a dar mejores regalos y sin afectar a nuestro bolsillo.

Quizá has escuchado esa frase que dice “regale afecto, no lo compre”. Se refiere a una campaña gubernamental encabezada por la Profeco hace más de 30 años. Y sí, es trillado sacar el mensaje a colación, pero lo cierto es que no deja de tener vigencia, y más cuando lo que nos falta es tiempo para convivir con la familia.

Así que, en primer lugar, pensemos cuál sería el mejor regalo que podemos hacerle a alguien, ¿un videojuego, una muñeca, un libro…? Hay muchas razones para comprar un regalo, pero antes de salir de compras, hazte las siguientes preguntas:

– ¿Necesita esto que le voy a regalar?
– ¿Le será de utilidad?
– ¿Le gustará?

Si la respuesta es afirmativa al menos en dos de esas preguntas, entonces tu selección es correcta. Este ejercicio mental nos ayudará no solo a hacer una mejor selección, sino que también nos llevará de manera natural a la comparación de precios y a considerar el costo dentro de nuestro presupuesto.

Presupuesta los regalos

En nuestro plan financiero debemos incluir un rubro específico para los gastos de fin de año. De esta forma podemos ahorrar pequeñas cantidades mensuales para acumular un monto suficiente que no saque de balance nuestra economía y así la cuesta de enero sea más plana.

Otra opción es considerar una parte del aguinaldo para hacer estos gastos. Según el estudio de Compras de Navidad 2013, de Deloitte, 42% de los mexicanos utilizará esta prestación para compras Navideñas, dando prioridad a las cenas de Navidad y Año Nuevo, así como a la compra de ropa, dejando la compra de regalos hasta la tercera posición.

Es importante que desde el inicio establezcas una cantidad definida para todos los regalos y te ajustes a ella. Recuerda que ir de compras sin un objetivo específico y sin límite de gastos es muy peligroso para tus finanzas.

Compra ahora y paga después

Como lo mencioné en el artículo sobre .Cómo hacer compras inteligentes en el Buen Fin y Navidad, las compras con pagos diferidos son la estrella de esta temporada también. Aquí te hago unas recomendaciones para que puedas usar el poder de tu firma con responsabilidad:

Revisa los precios

Checa muy bien que en las compras a meses sin intereses el precio de contado coincida con el monto total al final de los pagos. Si esto no es así, entonces será una compra a pagos fijos, en donde sí te están cargando una tasa de interés.

Suma

Cada vez que compres “a meses”, apunta el monto del pago mensual y considéralo en tu presupuesto. Por ejemplo, si adquiriste tres regalos con pagos congelados por $100, $150 y $200 pesos cada uno, al final tu mensualidad será de $450 pesos. Ten esto en mente porque las cantidades aisladas se ven pequeñas, pero cuando se acumulan pueden convertirse en una carga muy pesada.

No más de 12 meses

Trata de que los pagos no sean mayores a 12 meses, sobre todo en productos de tecnología. Esto es por dos razones; la primera es porque los artículos electrónicos se vuelven obsoletos rápidamente, la segunda es porque si contratas pagos a plazos más largos, llegará la siguiente Navidad y aún estarás pagando la deuda de la temporada pasada.

Solo el crédito necesario

Paga de contado todo lo que ya tienes contemplado así y ajústate a tu plan. Únicamente debes usar el crédito para aprovechar oportunidades cuando no tienes suficiente dinero para pagarlo de un jalón. No cedas a la tentación de pagar a meses lo que ya tienes presupuestado solo porque esto te deja más dinero en tu cuenta. Al final, terminarás gastándolo y además tendrás una deuda que pagar.

Intercambios de fin de año

Los intercambios de fin de año en la oficina y entre amigos son muy populares. En ellos se establece un monto mínimo para que todos los participantes compren sus regalos con un precio mínimo, pero muchas veces no establecen un tope máximo. Habría que pensar también en ello.

A muchos les resulta complicado hacer un esfuerzo para buscar el regalo ideal para la persona que le tocó. Es así como surgen las “wishlists” o lista de regalos, para darle algunas pistas (o de plano las sugerencias precisas) del presente que desean recibir.

En lo personal me parece absurdo recibir algo que “yo quiero” y que, para conseguirlo, debo gastar una cantidad similar en el regalo para la persona que me tocó. Entonces, ¿cuál es la diferencia de comprarlo yo mismo? Quizás solo sea la emoción de descubrir quién es mi “amigo secreto”, o la dinámica de entrega de presentes. Algunos dirán que la idea es convivir.

Una forma de ponerle más “sabor” a estos intercambios es establecer, además de los montos mínimos y máximos, una temática específica. Por ejemplo, bufandas. Aquí se trata de que pensemos en el gusto y personalidad de a quien debemos regalar, y al mismo tiempo le demos nuestro toque personal. A veces podemos llevarnos gratas sorpresas o vivir situaciones muy cómicas.

Esta práctica también la podemos llevar a nuestra casa, en donde, en lugar de comprar un regalo para cada miembro de la familia, solo hay que gastar en uno. Obviamente, aquí el grado de complejidad debe ser mayor, puesto que tenemos más conocimiento sobre los gustos y necesidades de nuestros familiares. Cuando los niños son pequeños, podemos motivarlos a hacer el regalo con sus propias manos, ya sea un portarretratos hecho de palitos de madera o un pañuelo bordado. Casualmente, este tipo de regalos son los que más se conservan.

¿Ya sabes qué regalarás este año?

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