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Dan a vivienderas respiro, pero volverán a caer sin colchón

La prórroga del gobierno sobre las Reglas de Operación de la política de vivienda de EPN es un respiro, pero sin rescate y sin credibilidad, caerán: analistas.

31-05-2013, 9:52:48 AM
Dan a vivienderas respiro, pero volverán a caer sin colchón
Sergio Castañeda

La prórroga otorgada por el gobierno Federal a través de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) para anunciar las Reglas de Operación del 2014 para el sector vivienda -a petición de la industria- fue un respiro, una bocanada de aire fresco para Homex, Urbi y Geo, tres de los jugadores más importantes del sector, que actualmente atraviesan por una grave crisis financiera.

Si bien sus acciones cerraron el jueves a la alza, registrando incrementos de 10.6%, 7.73% y 4.07%, respectivamente, analistas del sector consultados por AltoNivel.com.mx no creen que la prórroga represente un cambio de tendencia y para los próximos días auguran algunas bajas después de la recuperación que registraron.

Eugenio Amador de Credit Suisse, afirmó que ya no hay confianza en estas empresas, están en el piso, prometieron flujo libre de efectivo positivo en 2012 y nadie lo logró.

“El público inversionista ya no les cree nada y lo vemos reflejado en el valor de las acciones, los títulos de Urbi valían 40 pesos y ahora 2 pesos; la acción de Homex pasó de 47 a 9 pesos; lo mismo sucedió con GEO, cuyo papel alcanzó el año pasado un precio máximo de 22 pesos y hoy se vende en 5 pesos, realmente hay una pérdida de credibilidad”.

Algunas casas de bolsa como Monex no recomiendan participar en Urbi y Homex. En Geo, aunque su valuación podría resultar atractiva, dado el escenario de incertidumbre en el sector, tampoco recomienda participar.

En cuanto a la prórroga, el especialista del sector vivienda ve positivo que tanto el gobierno como la industria busquen arreglar sus diferencias y alcanzar acuerdos para fortalecer los mecanismos de aplicación y operación de las reglas para el siguiente año, pero descartó que esto signifique un cambio en la política de vivienda o un “espaldarazo” a las vivienderas en problemas.

”El gobierno ha sido muy claro en que no va a entrar a rescatar a esas empresas, no va a intervenir porque no es una falla sistemática, sigue habiendo un déficit de vivienda y un alto nivel de necesidad y de demanda por nuevas casas, entonces realmente esperamos tener una política congruente”, señaló.

Ayer jueves, 30 de mayo, en conferencia de prensa, Alejandro Nieto Enríquez, subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda de la SEDATU fue tajante sobre este punto. 

“Difícilmente una regla general está diseñada para que haya un 100% de ganadores, el gobierno de la República está viendo en primer lugar el tipo y calidad de vivienda que están recibiendo los mexicanos, y con todo respeto a las Cámaras, no nos está interesando el problema de las empresas, lo que nos interesa como SEDATU son las políticas de reordenamiento urbano y de vivienda del país.

“Si dictada la política, ésta tiene efectos en algunas empresas que no se pueden adaptar o no se quieren adaptar, ese es un asunto de ellas”.

El funcionario dejó en claro que la decisión de otorgar una prorroga al sector no es con la idea de garantizar las supervivencia de todo el sector.

Al respecto, Carlos Hermosillo, analista de Banorte, explicó que lo que busca el gobierno con esta nueva política de vivienda es atender lo mejor posible a la población, cubrir sus necesidades, fomentar un desarrollo más moderno y ordenado de las ciudades, y no, rescatar a un sector o grupo de empresas, con trajes hechos a la medida.

Eugenio Amador sostuvo que las empresas públicas van a tener que reinventarse, seguramente se harán más pequeñas para sobrevivir, como sucedió en su momento con Sare, Homex vendió su negocio de cárceles y despidió en el primer trimestre del año a 2,500 trabajadores, el 40% de su plantilla laboral.

El analista de Credit Suisse indicó que empresas privadas grandes y medianas tomarán el mercado dejado por Homex, Urbi y Geo en los siguientes tres años.

“Hacia adelante no vemos un riesgo financiero para el sector como el americano o el español, porque se trata sólo de tres empresas, que si bien en conjunto representan el 17% del crédito Infonavit, creemos que la demanda que atienden puede ser absorbida por la industria”, sostuvo.

El especialista subrayó que en el largo plazo lo que les gustaría ver es una congruencia en cuanto a política pública, porque en los últimos dos sexenios la política pública llevó a estas empresas a hacerse de grandes reservas territoriales para construir grandes conjuntos habitacionales lejos de las ciudades, ofreciéndoles subsidios y otros incentivos.

“Hoy, la nueva política pública les cambia las reglas, les dice que ahora quiere que construyan cerca de las zonas urbanas, nos gustaría ver una política de largo plazo que no esté dando bandazos de un lado a otro en un corto lapso de tiempo. Ahorita quien pierde son las empresas, los acreedores, los bancos, destruyendo mucho valor al inversionista”, añadió.

La nueva política de vivienda del gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto contiene diversos cambios para el sector y para sus principales organismos, como privilegiar la construcción en zonas urbanas (vivienda sustentable), diferente a la estrategia actual de las empresas públicas, cuyos desarrollos potenciales (y reserva territorial) se ubican en las periferias de las principales ciudades, lo cual podría disminuir el valor de sus terrenos e incrementar el valor de la tierra en zonas urbanas.

Asimismo, impulsar la construcción de edificios (vivienda vertical), lo cual difiere también del principal modelo de negocio de las empresas grandes, cuyo principal producto era la construcción de casas, al tiempo que aumenta el ciclo de cobranza y el capital de trabajo.

Por último, el apoyo a trabajadores no afiliados al Infonavit y Fovissste. Si bien existe demanda, no hay mecanismos probados de cobranza, lo cual podría dificultar el otorgamiento de créditos y también difiere de la estrategia actual de las principales desarrolladoras de vivienda.

Carlos González, director de Análisis y Estrategia Bursátil de Monex, y Roberto Solano, analista de Construcción y Vivienda del mismo grupo bursátil, señalan en un estudio que la nueva política de vivienda modificará la estrategia y modelo de negocio de los desarrolladores de vivienda, la cual implica aumentos en el ciclo de cobranza y del capital de trabajo.

Consideran que durante este año, el sector presentará un escenario complicado derivado del proceso de adaptación a la nueva política de vivienda.

¿Crees que la política de EPN es la correcta para mejorar la política de vivienda de México? ¿Debe o no rescatarla?

Para saber más:

Crisis de las vivienderas, saludable para México

Subsidios, el remedio y el trapito para vivienderas

Crisis de las vivienderas y los objetivos del inversionista

Gobierno asegura que no rescatará a vivienderas

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