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3 grandes obras de Pedro Ramírez Vázquez

El prolífico arquitecto mexicano, considerado un pilar en la arquitectura mexicana, dejó su huella en una amplia lista de espacios culturales, religiosos, de gobierno y deportivos.

17-04-2013, 12:23:30 PM
3 grandes obras de Pedro Ramírez Vázquez
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El destacado arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, que falleció ayer a los 94 años de edad, no solo fue una de las principales figuras de la arquitectura mexicana en el siglo XX, sino también una de las más prolíficas y versátiles, pues sus obras se encuentran lo mismo en emblemáticos espacios culturales, gubernamentales, religiosos y deportivos.

Calificado como “uno de los grandes de la cultura mexicana” por el presidente de Conaculta, Rafael Tovar, también es visto como uno de los principales creadores del México moderno, debido a que su trabajo se encuentra a lo largo de la capital y de la república mexicana.

Así, entre sus obras más representativas se encuentran la Escuela Nacional de Medicina de Ciudad Universitaria (1952), el Edificio de la Secretaría del Trabajo (1954), los mercados de La Lagunilla, Tepito, Coyoacán, Azcapotzalco y San Pedro de los Pinos (entre 1955 y 1957). Además del Museo del Caracol (Galería de Historia, 1960), la Torre de Tlatelolco (1965), los estadios Azteca (1966) y Cuauhtémoc de Puebla (1967).

También destacan la embajada de Japón en México (1975), la nueva Basílica de Guadalupe (en colaboración con los arquitectos Gabriel Chávez y José Luis Benllioure, 1976), el Palacio Legislativo de San Lázaro (1980), el Centro Cultural Tijuana (1982), la Torre Mexicana de Aviación (1984), el edificio Omega (1984), la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús (1986), en Tocumbo, Michoacán; y el Museo Amparo de Puebla (1987), entre otros.

Sin embargo su legado rebasó las fronteras mexicanas, pues en el extranjero realizó obras como la Capilla de la Virgen de Guadalupe en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano; el Museo de las Culturas Negras en Dakar, Senegal; y el conjunto de edificios de gobierno para Dodoma, la nueva capital de Tanzania.

Te mostramos una breve reseña de algunas de sus obras más destacadas:

Museo Nacional de Antropología

El representativo museo es considerado por muchos expertos como el mejor de su clase en el mundo, incluso su diseño se mantuvo por muchos años como el más innovador en el ámbito internacional.

Se terminó de construir este edificio en el otoño de 1964 y tuvo un costo de 250 millones de pesos.

Entre sus caraterísticas más destacadas, y halagadas, se encuentre el techo colgante, el más grande del mundo, con un sistema de libre flotación.

Tal vez es lo destacado de esta obra que fue elegida por las autoridades de la cultura del país, Conaculta, para fungir como la sede del homenaje que se realizará el 16 de mayo a quien también fuera catedrática de la Facultad de Arquitectura de la UNAM.

Basílica de Guadalupe

En 1974, Ramírez Vázquez comenzó junto con un destacado grupo de arquitectos la construcción de un nuevo templo para albergar a la Virgen de Guadalupe, la patrona de los mexicanos y quien recibe la visita de millones de peregrinos de diferentes partes del país y del mundo.

Dos años después, el 12 de diciembre de 1976, se estrenó la Basílica de Guadalupe, capaz de recibir a los más de 20 millones diarios de visitantes y ayudar a las diferentes actividades religiosas que en ella se realizan, además de ser un ejemplo arquitectónico e ingeniero en el mundo, gracias al mástil del que se cuelga la mayor parte de la carga de toda la cubierta y que permitió la sólida cimentación del templo.

Esta idea de Ramírez Vázquez permitió al resto del equipo optimizar sus aportaciones, creando así uno de los centros litúgicos más destacados del mundo.

En retribución, la Basílica de Guadalupe albergará los restos cremados del arquitecto.

Estadio Azteca

En la década de los 60 del siglo pasado México no contaba con un espacio futbolístico de alto nivel como Buenos Aires, Madrid, Roma, Florencia, París, Londres, Moscú y Varsovia, que en ese entonces significaban lo mejor de la orbe en cuanto a visibilidad y belleza arquitectónica en sus estadios, por lo que se encargó a Ramírez Vázquez y a Rafael Mijares la tarea de construir una obra que además sería la sede principal del Mundial de Futbol disputado en 1970.

El dúo de arquitectos dio inicio al proyecto en agosto de 1962 sobre una superficie de 63,590 metros cuadrados, principalmente de roca volcánica, donde los trabajos de cimentación, perforaciones, estudio exacto de la mecánica del subsuelo y obra -en que se usaron 7 millones de horas-hombre, unas 8,000 toneladas de varilla de alta resistencia para la estructura de concreto y 1,200 toneladas de acero laminado-, dieron como resultado un “coloso” de un peso aproximado de 100,000 toneladas.

Así, el 29 de mayo de 1966 el llamado Coloso de Santa Ursula fue inaugurado y sorprendió al mundo entero por su calidad arquitectónica, sin olvidar que posteriormente cumplió con creces su misión de albergar a más de 100,000 personas durante los mundiales de 1970 y 1986, sin olvidar otros eventos destacados como la Copa Confederaciones, además de que en la actualidad ha sido escenario de diversos espectáculos.

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