HistoriasInnovaciónNegocios

Acciones de Google, ¿a quién se le ocurre?

Los accionistas fieles confían en la empresa a largo plazo, pero fabricar gadgets puede costarle demasiado caro.

10-04-2012, 11:50:14 AM
Acciones de Google, ¿a quién se le ocurre?
Altonivel

Google va a presentar sus resultados del 1T esta semana y, con ellos, sus planes para el futuro y los detalles de su estrategia.  

Los accionistas se enfrentan a una especie de todo o nada. Quienes elijan estas acciones deberán afrontar una alta volatilidad a medida de que la compañía se embarque en proyectos de riesgo. Al mismo tiempo, la innovación abrirá oportunidades de crecimiento extraordinarias para Google en el largo plazo.

Un poco de historia

La empresa comenzó siendo el buscador de información de internet más exitoso, con servicios gratuitos. A cambio, colocaba anuncios y obtenía ganancias por la publicidad online. Con el paso de los años, fue incorporando otros servicios como Gmail y Google Maps, que siguieron la misma filosofía de no cobrar a los usuarios y, a cambio, rentabilizar las operaciones mediante el negocio publicitario.

A medida que la industria tecnológica avanzaba, la firma tuvo que adaptarse a nuevos desafíos: los teléfonos inteligentes, que pasaron a generarle un porcentaje cada vez mayor del tráfico online y la utilización de buscadores. Por eso, desarrolló Android, su sistema operativo para dispositivos móviles. A diferencia de otras compañías en el mismo negocio, Google lo brinda en forma gratuita a los fabricantes de smartphones y como es un sistema de código abierto, les permite que lo adapten a sus propias necesidades. Con esto, la empresa obtuvo un enorme éxito mediante en lo que respecta a la difusión del programa, sin embargo su rentabilidad, hasta ahora, ha sido bastante moderada en comparación con este crecimiento.

El negocio móvil 

Las ganancias en el. negocio de móviles se basan en un pequeño porcentaje sobre las ventas de aplicaciones que se realizan en Google Play, la tienda de aplicaciones de Android, y los ingresos por publicidad en búsquedas online y servicios relacionados. Este último todavía se encuentra menos desarrollado que el negocio más tradicional del sector para computadoras, pero las perspectivas futuras lucen bastante atractivas. Servicios de localización geográfica de usuarios como .Google Maps permiten, por ejemplo, generar anuncios basados en productos o servicios ubicados en la zona en la cual se encuentra el usuario, mejorando la calidad de los resultados y los beneficios para los .anunciantes.

La .adquisición de Motorola Mobility implica, además, su entrada al negocio del hardware, con la que planea embarcarse en la producción de tabletas con su propia marca compitiendo con el kindle de Amazon en el rubro de bajo precio. Esta clase de iniciativas tendrán un efecto negativo sobre los márgenes de ganancias de Google, ya que estos aparatos baratos suelen ser menos rentables que sus negocios actuales, en los que tiene un dominio cómodo.

Otros proyectos como los anteojos con conexión a Internet (Google Glass) o un sistema para que los autos se conduzcan de manera automática parecen más cercanos a la ciencia ficción que a la realidad del mundo actual, aunque vale la pena tener en cuenta que la mayoría de los grandes avances tecnológicos parecen tareas imposibles antes de convertirse en sustentables.

Los inversionistas en .Google tendrán que afrontar una considerable incertidumbre sobre los márgenes de ganancias de la empresa durante los próximos trimestres, y sería probable que esta incertidumbre generara una importante volatilidad en el precio de sus acciones. A largo plazo, sin embargo, siguen ofreciendo oportunidades de crecimiento e innovación.

La compañía cuenta con una posición financiera de gran solidez, y ratios de rentabilidad y una sólida trayectoria de generación de flujos de caja. En la actualidad, cotiza a un ratio Precio / Ganancias de cerca de 12,6 veces los beneficios estimados para el próximo año.

Estimamos que las acciones de Google valdrán 720 dólares, frente a los 632 dólares en la actualidad, y recomendamos vender si llegan a costar menos 590 dólares.

Andrés Cardenal es analista en Sala de Inversión. 

Relacionadas

Comentarios