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Economía: La “tormenta perfecta”

Expertos analizan los diferentes escenarios de la economía global para el primer trimestre.

17-01-2012, 1:15:01 PM
Economía: La “tormenta perfecta”
Altonivel

La “tormenta perfecta” podría llegar durante el primer trimestre del año, la tensión aumenta. Sus elementos ya están definidos: la profunda crisis de la Unión Europea (UE), la reducción de la demanda global, la deuda pública hiperinflada y la reproducción de tensiones sociales.  

Gobiernos y bancos centrales intentan desesperadamente mantener los balances sin colapsar. Han intentado evitar males en el corto plazo, pero ahora se acerca el final de la estrategia. No se puede postergar lo inevitable.  

Tras la reciente fase de “principio del fin” a la que denominamos “Intervención Máxima”, las marionetas de la economía se están agotando y antes o después dejarán de responder a las
manipulaciones tanto de los gobiernos como de los bancos centrales.

En estos momentos, la UE está en el ojo del huracán por la ineptitud de su marco fiscal y político, pero el resto del mundo desarrollado, y posiblemente también China, afrontará este punto crítico de inflexión; en el que cuanto más aumenta la intervención del sector público, más rápido desaparecen los efectos.

A este punto también se lo conoce como la “Crisis 2.0”, la necesidad de destruir el orden antiguo para poder construir uno nuevo. Está claro que una crisis se considera casi siempre algo negativo y que conlleva a corto plazo trastornos problemáticos, pero hay que tener la esperanza de que el año que comienza nos lleve rápidamente a ese punto en el que empezamos a mirar más hacia el futuro y dejamos de intentar pagar por todos los errores del pasado. A pesar del pesimismo del título, 2012 será un año para los optimistas, dado que es probable que al fin veamos al mundo volver a adoptar el rumbo correcto; afrontando el futuro y olvidando los torpes intentos de intervencionismo.

Insistimos una vez más en que hay tres ingredientes críticos que se van a asociar para conformar la tormenta perfecta a principios de año:

La crisis de la UE

La crisis de la UE no se ha solucionado con la infinidad de cumbres en 2011, y no habrá una solución hasta que veamos una combinación de un compromiso de toda la Unión para ponerle un freno creíble a la deuda, junto con la estructuración de la periferia, y la asignación de un papel más activo para el Banco Central Europeo; lo que debería garantizar que el sistema siga funcionando sin problemas mientras se lleve a cabo la restructuración de la deuda. La crisis de la “periferia” se ha extendido incluso a los países centrales como Francia, y en menor medida, Alemania.

La cuestión es saber si la interminable serie de cumbres de la UE no hizo más que dejar en claro que ésta simplemente no funciona, lo que forzaría a emplear medidas más drásticas.

Austeridad del sector público

En la UE, la austeridad que está por llegar va a ser muy perniciosa, y está estrechamente ligada a la crisis de la deuda soberana, dado que Alemania prefiere la disciplina a la emisión de moneda y esto garantiza una fuerte espiral deflacionaria, mientras la UE se mantenga sometida conjuntamente al influjo del impulso de austeridad.

En algún punto de este proceso, podrían escucharse también los cantos de sirena de la emisión de moneda por parte del BCE, pero mientras tanto, la suerte está echada para una fuerte recesión.

En tanto, Estados Unidos podría intentar una nueva ronda de estímulos “sólo una vez más”; pero lo más probable es que esto no constituya más que una pobre extensión de los frenos que ya existen, por lo que se deberá compensar de manera creíble con reducciones fiscales en el resto del mundo. En China, el gobierno no sólo tiene que lidiar con un cambio de régimen, sino que, además, deberá enfrentar a una economía que ha provocado grotescas distorsiones por su dependencia de la sobre-inversión en infraestructuras e inmobiliaria.

En síntesis, es probable que el crecimiento global sea efectivamente recesionista en el primer semestre del año, aunque nominalmente no sea así.

Tensiones sociales

La crisis financiera global y la deriva social hacia la ampliación de la brecha entre ricos y pobres, junto con el aumento del desempleo (especialmente entre los jóvenes), supone un cóctel explosivo en el mundo desarrollado.

Los primeros signos de posibles conflictos se manifestaron a través de movimientos de ocupación que comenzaron en los Estados Unidos y se extendieron al resto del mundo. En Europa, históricamente existe un fuerte sentimiento anti UE que podría ser un gran reto en las elecciones que se vienen en el Viejo Continente, sobre todo las de Francia, en 2012.

En Finlandia, el partido Verdaderos Finlandeses podría ser este año una clara señal del tipo de partidos que van a aumentar su popularidad.

También habrá elecciones en los Estados Unidos. Nos preguntamos si serán las más volátiles, desde el punto de vista social, desde 1968, dado que el partido Republicano podría llegar al poder y empezar con el fin las ayudas al desempleo.

Y como si esto fuera poco, también están latentes los posibles conflictos en Oriente Medio. ¿Podrá funcionar Irak por sí solo? ¿Cuál será el destino de Irán y su programa nuclear? ¿Qué ocurrirá con el proceso electoral de Egipto?

Perspectivas

Con tantos elementos de presión, la incertidumbre es máxima en este comienzo de año. Sin embargo, existe la certeza generalizada de que es muy probable que veamos algo mucho más extremo. Estas son nuestras perspectivas generales para el próximo trimestre:

Europa

Una nueva crisis es inevitable, porque para los políticos europeos la crisis es de falta de liquidez, pero no de solvencia.

La necesidad de financiación de Italia se sitúa rápidamente en los 300,000 millones de euros (mde); y las necesidades de financiación de España son de un volumen parecido. La congelación de la liquidez en todo el sistema financiero podría acarrear una caída de las bolsas europeas del 25% en el corto plazo.

Básicamente, esta crisis sería tan intensa que forzaría a los líderes de la UE a remar en la misma dirección, cerrar mercados y formar algún tipo de cónclave papal.

Lo más probable es que una nueva UE brindaría una nueva reestructuración masiva de deuda, la nacionalización de bancos y posiblemente la salida de dos o más países de la eurozona. Y supondría también casi de manera necesaria la asignación de un nuevo papel más relevante para el BCE, aunque su protagonismo tendría pocas similitudes con los excesos propios de la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra.

Pese al drama, el mecanismo europeo de estabilidad financiera y los fondos de rescate del Mecanismo de Estabilidad Europeo (o los planes para contar con fondos) no logran despegar y tampoco se llega a emitir eurobonos.

¿La buena noticia? La nueva UE estabiliza un nuevo marco de trabajo, soluciona por fin el problema de solvencia y comienza desde cero.

Crecimiento económico

Las perspectivas de crecimiento para Europa son claramente negativas. En Estados Unidos el Gobierno podría alcanzar algún tipo de acuerdo con los Republicanos sobre la extensión de los recortes fiscales, el pastel de la austeridad ya se ha destapado; y los debates van a versar sobre la compensación de los recortes en gasto. Es probable que el crecimiento en ese país sea más fuerte que en el resto del mundo.

En Asia, es probable que el crecimiento resulte mucho más débil de lo que prevé el consenso, ya que China tiene que hacer grandes esfuerzos para reequilibrar su economía. La incertidumbre es enorme porque el régimen es capaz de forzar la actividad y la conducta hasta un nivel inalcanzable en el resto del mundo.

Tasas de interés

Las tasas subirán en 2012. Después de todo, el pastel del crédito está menguando.

Los bancos deberán dar un paso hacia los compromisos de Basilea 2.5 y 3.0 para reducir el endeudamiento en sus balances. Y la disciplina del mercado y la realidad fiscal forzarán cada vez más al sector público a reducir su crecimiento.  

Divisas

Entre las principales divisas, es probable que el dólar tenga un resultado muy bueno, sobre todo durante periodos de aversión al riesgo, y a medida que el mundo sigue desendeudándose. Las perspectivas del yen son delicadas por las tasas de interés, aunque la moneda japonesa podría seguir fuerte durante la primera parte del año.

Entre las divisas fuertes podrían estar la corona noruega (NOK) y la corona sueca (SEK), que podrían recibir un empujón de sus balances al distanciarse de los problemas de la UE.

Entre las divisas que puedan obtener peores resultados se encuentran el euro, el franco suizo (CHF) (¡podríamos ver forzarse una devaluación!) y el yuan chino (CNY) y sus satélites: el dólar australiano (AUD) y el dólar neozelandés (NZD).

Algunos escenarios alternativos

Con la enorme energía potencial en las economías aún sobreendeudadas y renqueantes de todo el mundo, y con las crecientes tensiones sociales, resulta crítico subrayar que existe un abanico infinito de alternativas para el 2012 que comienza, incluso en sus primeras semanas. En ese sentido, nos limitamos a remarcar el escenario que consideramos más probable, con resultados que, por supuesto, podrían ser muy diferentes.

Por ejemplo, si la UE logra mantener el barco a flote con más éxito de lo que consideramos probable a corto plazo con adornos en forma de medidas de liquidez, la Crisis 2.0 y la “tormenta perfecta” podrían retrasarse de manera sorprendente y no llegar hasta más allá del segundo trimestre.

Conclusión

En nuestra opinión, la avalancha de la Crisis 2.0 acabará siendo constructiva en el sentido de que forzará a actuar a los políticos y los responsables de la economía.

Por último, habrá que encontrar una solución a largo plazo que cuente con apoyo popular. Solo si se admite la realidad, a través de la contabilidad, se podrá renovar la economía y el crecimiento.

Somos optimistas y pensamos que 2012 será un año de grandes cambios; un año en el que fundamentalmente cambiaremos nuestra mentalidad, no sólo respecto de la economía y la política monetaria, sino también respecto de nuestra forma de vida.

Por analistas de Saxo Bank.

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