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La producción científica, la apuesta de la UP para celebrar 50 años

La Universidad Panamericana cumple 50 años y lo hace mientras comienza un profundo proceso de cambio, que tiene por objetivo amplificar la capacidad emprendedora de los alumnos y desarrollar un modelo que genere proyectos trascendentes y un gran número de patentes al año.

23-10-2017, 6:05:07 AM
universidad panamericana rectores
Arturo Aguirre.

Eran tiempos difíciles cuando nació la Universidad Panamericana. A finales de 1967 –un año previo a los hechos en Tlatelolco y una época con una fuerte crispación en las universidades públicas- el empresario y filósofo Carlos Llano Cifuentes se aventuró a formar una institución que acercara la educación universitaria con el sector empresarial.

Primero fue la creación del Instituto Panamericano para la Alta Dirección de Empresas (IPADE), y unos meses después encabezó el reto de formar una universidad privada, que en este octubre cumple 50 años, y cuyo sistema de enseñanza se ha colocado como uno de los más reconocidos, además de mantener esa cercanía entre universidad y empresas.

Ahora, la Universidad Panamericana, que tiene aproximadamente a 13,000 alumnos, entra a una nueva etapa, la más compleja desde su fundación. El objetivo ahora es convertirse en una universidad de investigación, y para ello se ha acercado a instituciones como el MIT (Massachusetts Institute of Technology), a Silicon Valley y a las empresas más importantes del país, con las que ha perfilado un nuevo modelo educativo que espera esté en funcionamiento al 100% en los próximos 15 años.

“Nuestro modelo de formación personalizado lo hemos llevado a un modelo de universidad que pretende transformar el entorno, tener influencia positiva y basarse en la investigación. Estamos dando el paso a intentar ser una universidad en la que logremos tener una producción científica más o menos significativa que genere otro tipo de conocimiento”, dice José Antonio Lozano Diez, rector de la UP-IPADE, en entrevista con Alto Nivel.

Para dar este paso, la Universidad ha configurado una estrategia en tres líneas, por un lado las alianzas con instituciones académicas reconocidas a nivel mundial, otras instituciones académicas del país y centros de innovación; por otro lado la construcción de un nuevo programa en el que se fomente el emprendimiento en los alumnos y la interdisciplinariedad; y por último un lugar donde poner en práctica los dos puntos anteriores: un espacio de 40 hectáreas en Bosque Real al que llamarán Ciudad UP. (Todos los detalles de Ciudad UP podrás consultarlos este jueves en nuestro sitio digital).

“Nos hemos propuesto que no sólo se trata de que los alumnos tengan buenas ideas, sino sobre todo que puedan hacer suyo el proceso innovador. Una buena idea la puede tener cualquiera, pero acostumbrarte a tener un pensamiento creativo e innovador es el gran reto que estamos buscando”, dice Santiago García Álvarez, rector del Campus México.

La Ciudad UP estará en pleno funcionamiento para la década de 2030, sin embargo las alianzas ya están en marcha. Recién firmó un convenio con el MIT para permitir el intercambio de profesores y alumnos, además de realizar proyectos en conjunto. También creó un centro de emprendimiento y uno más de patentamiento (en el primer año han surgido 11 nuevas empresas, tiene  una solicitud de patente, cinco registros de marca y ocho más en proceso).

Mención aparte merece el proyecto iLab, un laboratorio que forma a su primera generación, en la que participan alumnos de diversas licenciaturas concentrados durante todo un semestre las 24 horas los siete días de la semana para generar nuevas iniciativas y proyectos con gran impacto social.

La Universidad recién estrenó su Escuela de Bellas Artes, abrió la carrera de Gobierno y acaba de lanzar una nueva licenciatura en Business and Management, que tendrá intercambios obligatorios con la Universidad de Nueva York y la London School of Economics.

Lozano Diez aún recuerda hace 20 años cuando tuvo ante sí la disyuntiva de si seguir en el sector privado o entrar de lleno a la academia. Eligió lo segundo, y desde entonces ha recorrido todo el camino, desde catedrático de la Facultad de Derecho, director de la misma, y desde 2014 rector del sistema UP-IPADE.

“Somos eslabones de una larga carrera histórica y tenemos una universidad construida sobre la que hacemos más cosas, yo creo en esa visión de hacer una universidad de influencia e investigación y que logre encajarse en lo que denominamos universidad del futuro. Ser un referente de América Latina requiere de una serie de decisiones y cambios y yo quisiera en este periodo dejar las bases para continuar en esa cadena evolutiva”, dice.

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