Estilo de Vida

La relación entre el ácido úrico y la artritis

Estilohoy.com te invita a resolver tus dudas sobre cuáles son las causas de esta enfermedad y cómo prevenirla.

22-07-2009, 5:00:00 PM

La artritis es una enfermedad provocada por la acumulación de ácidos en las articulaciones y músculos, principalmente el ácido úrico.

El ácido úrico es una sustancia que se forman principalmente en el hígado a partir de los núcleos celulares animales como la carne o el pescado, y que se eliminan a través de la orina. Si su producción es muy abundante, por ejemplo en un consumo excesivo de carne, entonces no se elimina completamente, acumulándose sobre todo en las inmediaciones de los cartílagos, provocando enfermedades como ésta.

De esta forma, la artritis es una dolencia provocada por la mala alimentación y el síntoma principal es el dolor, enrojecimiento e hinchazón de las articulaciones.
Otros de sus síntomas son jaquecas, urticaria, dolores de articulaciones, lumbago, ciática, dolores nerviosos en diversos lugares del cuerpo, piedras en los riñones, erupciones en la piel.

El tratamiento para la artritis es seguir un régimen alimenticio especial que purifique la sangre, elimine ácido úrico y active las funciones de los órganos de nuestro cuerpo.  Se deben consumir alimentos de origen vegetal, como las hortalizas, en especial: zanahoria, calabaza, apio, cebolla, ajo, papa, nabo, berro, pepino, etc; especialmente el apio crudo en forma de ensalada.

Tampoco olvidar las frutas, especialmente el durazno, banana, uvas, pasa de uva, caqui, higo, higo seco, naranja, pomelo, mandarina, limón, sandia, melón. Además, la ingesta de agua es fundamental. Se recomienda ingerir dos litros diarios. Se aconseja el uso de aguas minerales diuréticas, alcalinizantes y sulfatosódicas con el fin de diluir la orina, reducir infecciones y tratar lesiones obstructivas.

Los alimentos que deben quedar excluidos si se quiere evitar la acumulación de muchos ácidos úricos son:

· Azúcar refinada, tanto en dulces, golosinas, chocolates.

. Bebidas alcohólicas, como cerveza.

. Refrescos carbonatados, como las colas.

. Café y té.

. Mantequillas y mantecas.

. Salchichas, embutidos y chacurtería.

. Quesos, natas y leches condensadas.

. Productos industriales como cereales azucarados, postres lácteos, galletas dulces, snacks.