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Economía

Este es el balance financiero y económico en el quinto año de AMLO

01-12-2023, 9:45:21 AM Por:
© Especial

El desempeño del peso superó cualquier expectativa, pero no fue por factores locales; preocupa el déficit fiscal que se registrará el próximo año.

Este viernes inicia la última etapa de la actual administración, dicha etapa no será de un año completo, ya que una modificación constitucional obligará a que en esta ocasión la titularidad del Poder Ejecutivo sea transferido en 1 de octubre al ganador o ganadora de la elección del año que viene.

El balance económico y financiero de estos 5 años es de claroscuros. En lo positivo podemos señalar la disciplina fiscal que se había registrado al cierre del quinto año (todo indica que en la última etapa no será así), eso había fortalecido algunos indicadores, como el tipo de cambio (esencialmente beneficiado por el contexto de tasas entre México y Estados Unidos), y la confianza de los capitales (impulsados también esencialmente por el nearshoring).

El gran pendiente será, sin duda, el crecimiento económico sostenido y suficiente, una promesa incumplida que queda una vez más como reto para quien gane. 

Indicadores financieros: bien, pero por factores ajenos

La prueba contundente de cómo México está inmerso en la globalidad es el desempeño de los indicadores financieros de nuestro país, especialmente tres de ellos: el tipo de cambio, la bolsa de valores y las tasas de interés.

El balance en la actual administración lo refleja en toda su dimensión: nunca en la historia del mundo las tasas de interés en el exterior habían alcanzado niveles de cero absoluto, algo que sucedió en estos tiempos, concretamente entre los años 2020 al primer trimestre de 2023 debido a la pandemia, que modificó la historia de la humanidad.

Sin embargo, después llegaron los ajustes alcistas de las tasas de interés por parte de los bancos centrales para controlar la inflación, y todo este movimiento lo reflejaron las tasas mexicanas, que siempre trataron de mantener un diferencial mínimo de 500 puntos base para evitar alteraciones en los movimientos de los flujos financieros al país, y la estrategia fue exitosa.

Como consecuencia, el peso refleja en estos cinco años de la administración la mayor apreciación de la era moderna, con 17.43 por ciento al cierre de noviembre.

Sin embargo, insistimos, todo es producto de los movimientos de tasas internas y externas y del “premio” que se ofrece a la inversión foránea, misma que no lo ha despreciado en absoluto.

En lo que respecta al mercado de valores, el balance en el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores arroja un beneficio de 29.53 por ciento al cierre de noviembre, superando las ganancias de la administración previa, la de Enrique Peña Nieto, que avanzó 12.57 por ciento. Sin embargo, estas ganancias nada tienen que ver con las registradas en los primeros cinco años del gobierno del presidente Vicente Fox, con 197.75 por ciento, y también están por debajo del balance positivo de 47.54 por ciento, reportado en los primeros cinco años del gobierno de Felipe Calderón.

En cuanto a la disciplina monetaria, el balance estricto de los primeros 5 años hablan de un éxito total, algo que incluso sorprendió a los mercados, gracias a la política monetaria del Banco de México (Banxico).

Sin embargo, aunque el balance es de un quinquenio, no deja de llamar la atención el déficit superior al 5 por ciento que se registrará en el último año de gobierno, impulsado por el gasto en programas sociales; es decir, un factor totalmente electoral, que podría generarle un mal inicio a la administración siguiente, sin importar su filiación.

Crecimiento, el gran pendiente… otra vez

La promesa de crecimiento de 5 por ciento y hasta 7 por ciento quedó, una vez más, en solamente una promesa. Aunque en los meses recientes se registra un buen impulso en la economía, que podría llevar a un crecimiento anual cercano al 3 por ciento, será totalmente insuficiente para cumplir la promesa y, desde luego, para sacar al país de ese estancamiento en el que lleva décadas.

En promedio, el crecimiento económico del país habría alcanzado niveles de 0.88 por ciento, de mantenerse la expectativa de 2 por ciento para el año siguiente. Eso lo llevaría a ser el peor periodo de crecimiento económico desde el gobierno del presidente Miguel de la Madrid Hurtado entre los años 1982 a 1988.

Si bien es cierto que las condiciones de crecimiento tienen mucho que ver con errores del pasado, el gobierno dio reversa a reformas económicas y también a proyectos de inversión como el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, cambiándolo por otro más pequeño en un sitio menos accesible. El factor anterior y otros más provocaron que el inicio del gobierno fuera malo en materia de crecimiento; de hecho, con un mínimo decrecimiento de 0.1 por ciento.

Nearshoring, factor positivo, pero tampoco producto de estrategias nacionales

El nearshoring, fenómeno que detonó en esta administración está considerado como una de las mayores oportunidades de crecimiento en décadas para la economía mexicana, si lo sabe aprovechar.

No obstante, es importante señalar que no es producto de alguna política pública gubernamental ni nada parecido, sino también derivado de condiciones geopolíticas.

El balance de estos cinco años es de claroscuros; se registró disciplina fiscal, los principales indicadores financieros reaccionaron favorablemente a las condiciones económicas globales, pero el crecimiento del país volvió a quedar rezagado y, al final, eso es lo que determina en buena medida el futuro.

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