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Adicciones en el entorno laboral: cómo proteger a tu empresa y a tus empleados

27-04-2023, 8:44:24 AM Por:
Adictivo
© Depositphotos

Las acciones contra las adicciones son una oportunidad para humanizar el lugar de trabajo y ayudar a reducir el sufrimiento y evitar consecuencias dolorosas, o incluso fatales.

Por Mariana Azcárraga Quiza*

Desde hace más de tres décadas, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha reconocido la gravedad del consumo de sustancias adictivas en el entorno laboral, ya que ha identificado que es un problema que afecta a un número significativo de trabajadores.

Las sustancias que caben dentro de este grupo incluyen al alcohol, nicotina (incluyendo su presentación de liberación electrónica), cannabis o productos que contengan THC, estimulantes de tipo anfetamínico y metanfetaminas, cocaína y sus derivados, opioides, sedantes o hipnóticos que se usan sin prescripción médica (clonazepam, alprazolam, etc.), alucinógenos (LSD, psilocibina) e inhalables.

¿Quiénes son los más afectados por el consumo de sustancias?

Se ha evidenciado que los efectos perjudiciales del consumo de estas sustancias en el lugar de trabajo y el rendimiento laboral son comunes en todos los niveles organizacionales.

Los hombres jóvenes tienen las tasas más altas consumo de todas las drogas, incluyendo alcohol, en todos los tipos de trabajos. Algunas ocupaciones específicas como los trabajadores de servicio de alimentos y bebidas, de la industria del entretenimiento y construcción, abogados, médicos, directores de empresas, personal militar, ejecutivos de negocios, conductores de camiones, pilotos y trabajadores en líneas de producción en masa tienen mayor riesgo para el desarrollo de problemas de alcohol y drogas.

¿Cuál es su impacto?

La OIT describe que el consumo de sustancias se asocia a un incremento de casi el triple de ausentismo laboral y del costo por incapacidades; aumenta el riesgo de accidentes y de rotación de personal, reduce el desempeño lo que ocasiona una mala calidad del trabajo.

Además, el impacto del consumo de sustancias se extiende más allá de la persona que padece esto: la familia, los compañeros de trabajo, los ingresos y la motivación pueden verse afectados. En consecuencia, el consumo de alcohol y otras drogas es un problema que no solo perjudica al consumidor, sino también al ambiente laboral y la eficacia de una empresa.

Acciones para crear un lugar de trabajo libre de drogas

El primer paso para que un espacio laboral esté libre de drogas lo tiene que tomar la dirección. Los empleadores deben capacitarse y desarrollar programas para prevenir y atender tempranamente a los trabajadores con adicciones.

De acuerdo con el tipo de empresa y funciones que tengan los trabajadores se pueden considerar los siguientes elementos dentro de un programa efectivo

Pruebas de antidopping y educación

Cada empresa deberá evaluar la pertinencia de aplicar este tipo de pruebas durante el proceso de contratación o de forma periódica. Es importante comprender cómo se llevan a cabo e interpretan los resultados, ya que algunas drogas pueden dar negativo días después y algunas sustancias pueden no ser halladas por los kits comerciales de detección. Cuando se aplican correctamente, estas pueden disminuir los accidentes y robos y aumentar la productividad laboral.

Políticas respecto al consumo de sustancias dentro y durante el trabajo

La empresa debe tener una política clara y explícita sobre el consumo de sustancias por parte de los trabajadores. Por ejemplo, el consumo de tabaco no está permitido dentro de las instalaciones, explicar que se considera sustancia adictiva a la marihuana y que trabajar bajo sus efectos no está permitido. Las medidas que se tomarán en caso de incumplimiento de estas normas también deben ser establecidas con claridad.

Favorezca un ecosistema laboral libre de uso de sustancias

No ofrezca ni favorezca el uso de sustancias dentro del trabajo. Muchas personas que consumen drogas informan que hay situaciones en su trabajo en las que se les invita a que consuman alcohol y/u otras drogas, como en reuniones de negocios o al firmar un contrato, y difícilmente pueden decir que no. Las empresas que fomentan este comportamiento deben ser conscientes de que, si bien los resultados inmediatos de estas reuniones pueden parecer buenos, pueden ser costosos a mediano y largo plazo.

Ofrezca atención y tratamiento

La remisión a tratamiento profesional y la supervisión estrecha deben incluirse en sus políticas y normas cuando los empleados infrinjan las reglamentaciones sobre el uso de sustancias. Además, se debe recomendar la atención profesional si se descubre que un empleado tiene un trastorno por uso de sustancias, incluso si no tiene un problema laboral.

El mito del adicto funcional

En el imaginario colectivo se cree que una persona es adicta si consume diariamente una sustancia o si tiene consecuencias muy graves y “toca fondo”. Por lo que hay que tener claro que las adicciones actualmente se describen como enfermedades crónicas y recurrentes, en la que la persona pierde el control sobre el consumo y tiene consecuencias negativas en diferentes áreas de la vida, incluidas el área laboral, familiar, legal, interpersonal o de salud.

Aunque algunas personas se autodenominan como “adictos funcionales”, cuando un profesional de salud mental realiza una evaluación exhaustiva de adicciones, podrá identificar fácilmente si la persona cumple con criterios diagnósticos de adicción. Es posible que algunos puedan seguir trabajando, pero aún necesitan tratamiento para superar su trastorno.

No promueva la estigmatización

Las adicciones son de los trastornos mentales que más estigmatización y discriminación causan porque se perciben como vicios o problemas morales. Esto ocasiona que las personas que los padecen se sientan avergonzadas y no busquen tratamiento. Es necesario que se considere a estos problemas como enfermedades y promover su tratamiento de forma normalizada, respetando siempre la confidencialidad del enfermo.

Vale la pena el esfuerzo

Se ha demostrado que invertir en prevención y tratamiento de salud mental y adicciones beneficia a los empleados al mejorar su bienestar psicológico y social. Además, reduce el ausentismo, los conflictos y los problemas de productividad en la empresa. Cabe señalar que el consumo de drogas va en aumento, por lo que es necesario que las empresas y lugares de trabajo ayuden a solucionar este problema. Las medidas que toman los empleadores están pasando de castigar a los trabajadores que consumen a encontrar formas que brinden educación y tratamiento que puedan mejorar la calidad de vida de ellos y de sus familiares.

Las acciones contra las adicciones son en realidad una oportunidad para humanizar el lugar de trabajo y ayudar a reducir el sufrimiento y evitar consecuencias dolorosas o incluso fatales.

Sumario

  • El consumo de sustancias y las adicciones en el ámbito laboral pueden causar efectos perjuiciales tanto para el trabajador como para la empresa.
  • En todos los niveles de las organizaciones se pueden encontrar consumidores de sustancias.
  • La empresa debe tener una política clara y explícita sobre el consumo de sustancias por parte de los trabajadores.
  • Invertir en prevención y tratamiento de salud mental y adicciones beneficia a los empleados al mejorar su bienestar psicológico y social. Además, reduce el ausentismo, los conflictos y los problemas de productividad en la empresa

*Mariana Azcárraga cuenta con licenciatura en medicina y cirugía por la UNAM, una especialización en psiquiatría del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, y un diplomado de alta especialidad en Tratamiento, Prevención y Educación de Consumo de Sustancias por la Universidad de Virginia en Estados Unidos. Es directora de Centro Universitario de Salud y Bienestar de la universidad Panamericana.

Nota del editor: Este texto pertenece a nuestra sección de Opinión y refleja únicamente la visión del autor, no necesariamente el punto de vista de Alto Nivel.

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