Mundo Emprendedor

Por: Martha Elena Violante
Publicado: 27 de Enero de 2012

Gonzalo Campos es un abogado pleno en su día a día, pero la falta de un transporte amigable con el medio ambiente para llegar al trabajo lo llevó a explotar su pasión por las bicicletas para emprender un negocio. Su empresa “Cleta Reyna” se dedica a modificar, diseñar y mejorar bicicletas para darles un “look n’ feel” retro que se ajusta al gusto de los clientes más exigentes.

“La idea de Cleta Reyna surge al querer transportarme de mi casa al trabajo. Vivo cerca de mi oficina por lo que empecé a utilizar mi bicicleta de montaña para transportarme, pero la rodada no era tan amable con las calles”, señaló el fundador de la empresa.

Campos quiso comprar una bicicleta más urbana, no el estilo beach cruiser 26‘’ americano, que tuviera un cuadro más clásico. Así fue como conoció a Don Carmelo, un armador de bicicletas artesanales que le ayudo a modelar una bici con salpicaderas de policarbonato y una menor rodada para hacerla más ligera y así, usarla para ir a trabajar.

“Un par de amigos me empezaron a pedir bicicletas, pero al poco tiempo mi socio se fue a España y el negocio quedo en pausa. Pero después de un viaje de trabajo en el que conocí París en bicicleta reinicié este emprendimiento”, afirmó Campos.

Para formar una nueva bicicleta el cliente debe acercarse a Campos y su equipo para identificar sus necesidades. A partir de ahí, se pueden fabricar modelos completos o revitalizar bicicletas ya usadas para darles nuevas características e imagen.

“Los precios varían según los gustos de cada cliente. Puede ser tan cara o barata como quieras; yo te vendo el cuadro con la tijera desde dos mil pesos; todo se fabrica a mano, se suelda de manera ‘estética’ y se le da color con pintura doble capa”, indicó el emprendedor.

En lugar de utilizar rines de una bicicleta clásica del siglo XX se utilizan rines de doble pared para reducir impactos por el contacto con los baches y ruedas con material de kevlar para reducir golpes y ponchaduras. Es un estilo antiguo adaptado a las exigencias de una urbe con  las  características de la Ciudad de México.

El cliente puede escoger qué tipo de asientos, llantas y demás detalles quiere en un su bicileta, por lo que hay modelos que han alcanzado hasta los 12 mil pesos por el material que se tuvo que mandar a pedir fuera de México.

Cleta Reyna, que puede ser considerada una boutique de bicicletas, asegura que el crecimiento del gusto por este medio de transporte se debe más un resurgimiento de la conciencia social que por una simple moda.

Estos “bicicaprichos” tardan hasta 40 días en armarse en caso de un modelo completamente nuevo y entre 20 y 30 en una personalización de un cuadro ya existente.  La forma de pago es a través de Paypal y en caso de ser necesario, se pueden formular planes de pago a conforme a cada cliente. 

Campos señala que más que un negocio, las bicicletas son su gran pasión.

Cleta Reyna en la red

Página oficial

Twitter @CletaReyna

Facebook

Correo de contacto

 

¿Qué otro tipo de emprendimiento amigable con el ambiente concoes?

 

Para saber más: 

Impulsa Walmart una Tierra de Amaranto

Etiqueta básica para hacer negocios en el extranjero

Mujeres Decididas, un sitio para mujeres emprendedoras