revista
Suscripciones Media Kit

Síguenos

Opinión

Este es el reto de la izquierda en el Congreso durante 2019

Para el sector empresarial e industrial de nuestro país, la actividad legislativa será primordial y tendrá puntos nodales de observación en el proceso legislativo.

16-01-2019, 4:55:08 PM
Cámara de Diputados Cámara de Diputados

Por Manuel Ibarra

En la Cámara de Diputados, Morena cuenta con 255 legisladores; en la Cámara de Senadores, con 59. Considerando el bloque Morena-PT-PES, en la primera suman 313 de 500 diputados y, en la segunda, 70 de 128 senadores. Una aplanadora a la hora de ejercer el voto en pleno.

En el caso de la Cámara de Diputados, Morena tiene mayoría absoluta (251 votos) y puede aprobar leyes secundarias. Si buscara consolidar reformas constitucionales, lo podría hacer si consiguiera los 21 votos que le faltan aún con sus posibles aliados (se requieren 334 votos para la mayoría calificada). En este caso, las negociaciones podrían darse con el Partido Verde Ecologista (PVEM) y con Movimiento Ciudadano (MC), a cambio de iniciativas impulsadas por estos partidos.

En el Senado, Morena no cuenta con ninguna de las mayorías, obligándolo a unir fuerzas con sus aliados y a negociar con la oposición. Para la mayoría simple buscaría a sus aliados; para la mayoría calificada le harían falta 15 votos.

Para el sector empresarial e industrial de nuestro país, la actividad legislativa será primordial y tendrá puntos nodales de observación en el proceso legislativo. Recordemos que las propuestas de campaña del nuevo presidente derivan en reformas estructurales tanto a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (CPEUM), como a las leyes secundarias. Estas dependen en gran medida del grupo parlamentario que presidirá cada una de las comisiones dictaminadoras, así como del perfil y liderazgo al interior de su fracción parlamentaria, reflejado en los presidentes de esos órganos de decisión.

morena mayoría congreso

El contrapeso al interior de las comisiones será fundamental, toda vez que las iniciativas sobre temas trascendentales para el sector empresarial tendrán que ser debatidas en el pleno, sin descartar que los dictámenes sean devueltos a las comisiones que no son presididas por MORENA, utilizando la herramienta legislativa de moción suspensiva (recurso del procedimiento legislativo para suspender la discusión en trámite y devolverla a la comisión dictaminadora).

Morena tendrá 12 de 31 comisiones relevantes en el Poder Legislativo, en las que se abordarán temas de interés empresarial, económico y comercial, que no solo tendrán impacto nacional, sino internacional. Aquellas en las cuales no contará con contrapeso en la dictaminación de iniciativas, minutas, puntos de acuerdo o creación de leyes son la comisión de Energía y la de Trabajo y Previsión Social de ambas Cámaras. En las comisiones de Relaciones Exteriores (diputados), de Relaciones Exteriores Asia-Pacífico-África (Senado), de Transparencia y Anticorrupción (diputados) y de Minería y Desarrollo Regional (Senado), encontrarían a su aliado electoral del PT. Para negociar a su favor, tendrían la comisión de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático en ambas Cámaras, y de Relaciones Exteriores Europa, que serán presididas por el PVEM. Las restantes cuatro comisiones en la Cámara de Diputados serán presididas por el PAN, PRI y PRD. En el Senado, ocho de las 18 comisiones del sector empresarial serán presididas por la oposición.

Una parte relevante es la presidencia de la comisión. De cualquier manera, en tribuna se observarán técnicas parlamentarias que, de no ser iniciativas avaladas por el titular del ejecutivo federal, podrían ser devueltas con el etiquetado de la mencionada moción suspensiva.

Ejemplo es la reciente aprobación de la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, que durante su debate en el pleno observó el juicio legislativo y de ejercicio del parlamento, ante la negativa de hacer adecuaciones.

Senado discute la Ley de Seguridad Interior.

Reuters.

Es evidente la poca o nula experiencia en términos procesales tanto del derecho como de lo legislativo, ya que esta ley tendrá que ser observada por la Consejería Jurídica de la Presidencia de la República en funciones, antes de ser promulgada. Esto formula dos escenarios: que la ley sea devuelta al Legislativo para adecuaciones, o que sea promulgada a expensas de que el Poder Judicial lo someta a controversia constitucional en su aplicación por inconsistencias.

Hay algo más. La LXIV Legislatura se distingue por una falta de orden en el proceso legislativo. Hay indicios de desaseo y lagunas parlamentarias, bajo el signo de austeridad y recorte. No es alentadora la actividad legislativa. El panorama se complica cuando se sabe que en la LXIII Legislatura quedaron rezagados más de 7,600 asuntos y en lo que va de la LXIV Legislatura se han presentado más de 380. Se espera que, por acuerdo de la Junta de Coordinación Política, la gran mayoría del rezago de la LXIII se archive, mientras el trabajo de la actual legislatura siga su curso, una vez que sean instaladas las comisiones y comience la dictaminación correspondiente.

* El autor es licenciado en Administración Pública y Ciencias Políticas por la UNAM, con trayectoria en asuntos institucionales, legislativos y cabildeo.

Te puede interesar

Comentarios