Opinión

La estupidez de terminar el Tratado de Libre Comercio

El escenario de la economía mexicana no pinta bien y se debe, en gran parte, a la incertidumbre que genera la relación con Estados Unidos.

13-12-2017, 5:29:38 PM
mexico, estados unidos

Igual que el cierre de 2016, el de 2017 está resultado complicado. No porque haya algo específico que haga dudar del desempeño de la economía mexicana, sino porque el desorden interno en Estados Unidos nos dificulta la vida.

Hace un año, no sabíamos quién podía ganar la presidencia de Estados Unidos. Ningún candidato parecía bueno para México, pero uno era peor, y ése fue el que finalmente ganó. El triunfo de Donald Trump llevó al dólar hasta los 22 pesos, muy por encima de lo que podría uno imaginar usando como referencia al resto de las monedas. Según mis cuentas, alrededor de la toma de posesión de Trump, estuvimos 3.50 pesos por encima del tipo de cambio “razonable”. De ahí regresamos a dos pesos, que sigue siendo algo importante (en lugar de 16, estar en 18 por dólar, pues). La amenaza de terminar con el TLCAN, evidente desde el fin de la tercera ronda, nos ha llevado otra vez a niveles de tres o más pesos de diferencia contra lo “normal”.

Al momento de escribir, hay incertidumbre creciente, debido a las propuestas cada vez menos apropiadas del gobierno estadounidense, especialmente las referidas al contenido de origen (que ellos quieren medir por país, y no para la región entera de Norteamérica), y la extraña idea de revisar cada cinco años lo acordado. Ninguna de estas ideas forma parte de los acuerdos comerciales modernos (es decir, los que siguieron al TLCAN), y por lo mismo implican una regresión.

Hay mucho análisis ahora acerca de cuál es el mecanismo legal en Estados Unidos en caso de quererse retirar del Tratado (¿debe o no el senado ratificar la decisión? Yo estoy convencido de que sí). Hay también ya trabajo para poder movernos, en ese caso, a las reglas de la OMC, lo que implicaría un trabajo brutal en las fronteras, que con la incapacidad mostrada por Estados Unidos, puede convertirse en una verdadera tragedia. En la visión global, seguramente tendría un costo para México por la misma incertidumbre (parte del cual ya se paga a través del tipo de cambio), por una posible reducción en inversión extranjera, y por los desajustes comerciales, ya que pasarán al menos un par de años para estabilizarnos con nuevas reglas.

Terminar el TLCAN sería una muy mala idea. Es un caso claro en el que todos pierden, aunque unos más que otros. Es indudable que Donald Trump no ha entendido eso, ni lo entenderá jamás. Hay quien cree que sus amenazas son sólo una táctica de negociación, propia de un abusivo magnate inmobiliario. Tal vez, pero si para comprar un edificio destartalado de departamentos puede ser una técnica útil, para negociar entre gobiernos, y decidir el destino de 500 mil millones de dólares anuales, es una estupidez. Es lo que hay.

Nota del Editor: Este texto pertenece a nuestra sección de Opinión y refleja la visión del autor, no necesariamente el punto de vista de Alto Nivel.

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