revista
Suscripciones Media Kit

Síguenos

Opinión

Esta es la Huella de Carbono que dejas al usar tecnología

Al mandar Whatsapps, ver series en Netflix o videos en YouTube, hacer búsquedas en Google, vacacionar a lugares lejanos, dejamos una gran huella de carbono.

27-11-2019, 6:10:28 AM
Contaminación

Todo lo que toca el ser humano deja huella”. No cabe duda de ello. Sin embargo, es impresionante saber, por ejemplo, que el mismo desarrollo tecnológico o el cambio en gustos y preferencias en la población puedan acabar teniendo un gran impacto ecológico.

El mayor uso de aviones, por ejemplo, imprime una importante huella de carbono, al dejar en la atmósfera meses de emisiones en tan solo un vuelo comercial corto, siendo que el número de pasajeros en aviones se ha más que duplicado desde 2003.

avion, vuelos comerciales
Depositphotos

Otro ejemplo, de acuerdo al estudio Clicking Clean, de Greenpeace, las tecnologías de la información consumen el 7% de la electricidad en el orbe e internet genera el 2% del dióxido de carbono del mundo, que es un monto equiparable al generado por la aviación civil, y si la red de redes fuera un país, sería el sexto más contaminante, después de China, Estados Unidos, Japón, Alemania y Corea del Sur. Aún más, se estima que el uso de internet en 2020 se triplicará, lo que implicará que la huella energética aumente de manera muy importante, representando un verdadero desafío.

De esta manera, al mandar Whatsapps, ver series en Netflix o videos en YouTube, hacer búsquedas en Google, vacacionar a lugares lejanos, contribuimos de manera importante al cambio climático.

google
Depositphotos

Está previsto que, para el año que entra, el tráfico de internet se va a triplicar, que las instalaciones de alojamiento en la web y los datos en la nube no paran de crecer y que son capaces de consumir tanta energía como una ciudad mediana, solamente para refrigerarse. Hay quien expresa que estos tiempos son “moralmente desconcertantes”.

Sin duda, sabemos que el cambio es imparable y la pregunta que surge es: ¿cómo se aminoraría el impacto? Todo esto nos conduce a pensar en opciones menos dañinas para el planeta. Mucho se ha discutido sobre las medidas compensatorias.

Los titanes digitales, Facebook, Apple y Google, se han comprometido, por ejemplo, a usar una red renovable, pero el uso de energías 100% limpias aún tendrá que esperar.

Por otro lado, también pequeñas y medianas empresas, así como startups, se unen a iniciativas ahorradoras de energía. Un supermercado tailandés, por ejemplo, envuelve sus productos en hojas de plátano, tratando de reducir su huella. Ya que, de acuerdo a Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUD), cada año se utilizan 9 billones de toneladas de plástico y solo 9% se logra reciclar; aún más, se estima que en 2050 habrá 12 billones de toneladas de plástico que llegarán a océanos, bosques y selvas, cuando es uno de los materiales más dañinos al planeta.

cambio climático
Depositphotos

De acuerdo a este mismo programa, algunas reacciones más devastadoras del cambio climático son, entre otras: calor y sequías más intensas; clima extremo; elevación del nivel del mar; y pérdida de la biodiversidad.

El PNUD, incluso, sugiere que el cambio de pequeños hábitos puede hacer gran diferencia, tales como: caminar y usar más bicicleta; desenchufar aparatos; apagar las luces; reducir el desperdicio de comida y agua (duchas de 5 minutos); reforestar; reciclar y reusar.

Sin embargo, el combate al cambio climático exige ir más “allá” de acciones aisladas. La cantidad de Gases Efecto Invernadero (GEIs) que se generan por persona, depende mucho del estilo de vida de cada uno de nosotros: las actividades realizadas y los productos que se consumen. Se requiere, sí, de mayor conciencia, para cambiar el hecho de urbes voraces consumidoras de energía e importantes generadoras de residuos y emisiones.

Empero también, como este es un problema económico, debe tratarse así, con sanciones efectivas en caso de violación a normas bajo el principio: “quien contamina, paga”; así como crear y mantener una gobernanza sostenible de los recursos naturales.

Contaminación
Depositphotos

Te puede interesar: Financiamiento verde: Sin planeta, no hay ganancias

*Laura Iturbide es coordinadora de la maestría en Economía y Negocios y directora del Instituto de Desarrollo Empresarial de la Universidad Anáhuac, campus norte.

Nota del editor: Este texto pertenece a nuestra sección de Opinión y refleja la visión del autor, no necesariamente el punto de vista de Alto Nivel.