Opinión

Comprador compulsivo: Aléjate de la tentación con este manual

Si quieres seguir siendo un comprador compulsivo, este manual no es para ti. Queremos que después de leerlo, pienses al menos dos veces tu siguiente compra.

14-12-2017, 3:52:34 PM
comprador compulsivo

Lo vi desde afuera, grande, rojo, brillante y con las palabras mágicas: “Rebajas”. Entré sin titubear con la emoción del niño que entra a la juguetería, sólo que 30 y tantos años después y aquí se trataba de zapatos (por cierto, mi marca favorita).

Buscaba botas y terminé probándome unas sandalias, quizá las mujeres me entenderán mejor, el punto es que el precio era irresistible, además de la labor impecable de la vendedora con frases que cerraban el trato de forma magistral. De pronto en mi cabeza una lucha entre el bien y el mal, entre el “no los necesitas” y el “es una ganga, ¿qué más da?”. Una voz de sensatez salió de mí para decidir que regresaría en un rato.

En cuanto puse un pie fuera de la tienda sentí como si se rompiera una burbuja, como salir de un trance, todo se veía con mayor claridad, no necesité más de un minuto para saber que no regresaría por las sandalias. En este punto es dónde me surgió una pregunta, aquella que me ayudaría a reflexionar antes de llevar a cabo el acto compulsivo de comprar: ¿qué compras cuando compras?

Parece una pregunta muy obvia, pero si profundizas un poco no me negarás que hoy en día consumimos más intangibles que productos o servicios. Me refiero a que compramos estatus, imagen, identidad, etc. Compramos todo menos lo que realmente estamos adquiriendo.

Esta es la parte peligrosa o disfuncional del acto de comprar. Cuando no somos conscientes de nuestras verdaderas motivaciones y sólo lo hacemos por la ansiedad de acumular o no quedarnos atrás.

Se acerca la Navidad y cada vez más nos bombardean con mensajes que nos empujan a consumir sin control. Es por esto por lo que te invito a que reflexiones sobre tus motivos auténticos detrás de tus compras. Sólo entendiéndolos claramente serás capaz de decidir con asertividad.

Y tú… ¿qué compras cuando compras?

1. Cariño de terceros

No tiene nada de malo querer agradar a los demás o incluso tener detalles que les dejen saber lo mucho que te importan, sin embargo, debemos escuchar con atención nuestras conversaciones internas mientras compramos o las imágenes que pasan por nuestra mente en esos momentos, así podremos entender si lo hacemos por el gusto de tener un detalle con alguien a quien queremos o porque no nos sentimos correspondidos y creemos que con un regalo vamos a obtener su cariño.

2. Aceptación y reconocimiento

Muchas veces nos sometemos a autoexigencias y cargas muy pesadas con tal de sentir la aprobación de los demás. Nos centramos en el hacer y el tener para darle gusto a otros, sin preguntarnos si aquello que hacemos o tenemos realmente nos satisface. No importa si el aplauso tiene un costo muy alto (y no me refiero al económico, sino al personal), estamos dispuestos a pagarlo con tal de no quedarnos fuera del radar de los demás.

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3. Imagen

Esta perfecto que nos esforcemos por lucir bien y proyectar una imagen agradable, siempre y cuando no distorsionemos nuestra realidad. Piensa en estas actrices de Hollywood que siendo tan hermosas comenzaron haciéndose unos “arreglitos” y hoy parecen una máscara de ellas mismas.

Invertir en ti mismo está bien, pero recuerda que la imagen se proyecta y que es más importante que lo trabajes desde el interior. Evita el estrés, duerme bien, come sano, haz ejercicio, invierte en tu intelecto, desarrolla tu espiritualidad, todas las acciones anteriores te darán un brillo especial que ninguna prenda o maquillaje podrán lograr.

4. Relleno para tus vacíos

¿Quién puede negar la sensación de placer que nos brinda el comprar lo que queremos? (Más aún si tiene descuento). Es natural que en ese momento sintamos algún tipo de adrenalina o euforia por tener en nuestras manos el objeto de nuestros deseos, sin embargo, seguramente te ha pasado que un día después vuelves a sentir la necesidad de adquirir algo más. De ahí la frase de abuelita: “no tienes llenadera”.

La verdad es que no es que no tengamos llenadera, lo que sucede es que nos llenamos de las cosas equivocadas y en menos de lo que creemos ya ha vuelto ese vacío. Detecta tus verdaderas carencias y busca aquello sí las podrá subsanar.

En resumen:

  • No compres el cariño de los demás, mejor invierte en tiempo de calidad con ellos para mejorar la relación y estrechar lazos.
  • No compres belleza, mejor invierte en actividades que te hagan sentir bien – física, mental y emocionalmente-. La belleza es directamente proporcional a nuestro estado interno, la proyectamos y nada de lo que usemos nos hará ver bien si no nace de manera natural en nosotros mismos.
  • No compres aceptación y reconocimiento de otros, mejor invierte en todo aquello que te ayude a trabajar en tu autoestima: libros, cursos, talleres, sesiones con algún psicólogo o coach (no es propaganda), lo que sea que te ayude a ser consciente del valor que tienes independientemente de la opinión de los demás.
  • No trates de llenar tus vacíos acumulando cosas, por más paradójico que suene es más fácil llenar los vacíos dando algo que adquiriéndolo. Bríndate a otros, no sólo en el plano material, regala también tu tiempo, tu compasión, empatía; regálale el perdón a aquellos que te ofendieron o lastimaron y entenderás que es el mejor regalo que puedes hacerte a ti mismo.

No pretendo amargarte las fiestas, al contrario, te doy la buena nueva de que ésta es una oportunidad de oro para conocerte y sobre todo para mejorar algunos aspectos de tu vida.

Es importante entender qué hay detrás de nuestras “necesidades” y abrir un espacio de reflexión para escuchar esa voz sensata que nos tranquiliza y nos hace conscientes de lo que verdaderamente nos llena y nos hace sentir bien.

La autora es coach ontológico e instructora en temas de desarrollo humano y empresarial. Ha participado en diversos programas de coaching para empresas del sector financiero, salud, gobierno, manufactura, consumo, turismo y educación. www.cae-el20.com.mx.

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