Opinión

3 pasos para perder el miedo al cambio y reinventarte

El cambio es inevitable tanto en las instituciones como en la vida y saber manejarlo hace la diferencia entre considerarlo una amenaza o una oportunidad para crecer.

12-01-2018, 8:03:30 AM
cambio

Vivimos en un entorno cambiante y de mucho dinamismo cuya principal característica es la incertidumbre. Y cuando hablamos de contextos de cambio nos referimos fundamentalmente a los que han sido detonados por la tecnología pero que han impactado en todos los órganos organizacionales de las compañías. Actualmente, la forma en la que nos organizamos gracias a, o debido a la tecnología es totalmente diferente. La tecnología se actualiza de manera constante, por lo que tenemos que aprender a utilizar nuevos métodos y nuevas herramientas para poder avanzar.

Vemos cada vez más empresas que internamente se reestructuran, eliminando, en ocasiones, áreas completas de la compañía porque, sencillamente, ya no tienen sentido o, inclusive, negocios que dejan de existir. Esto hace que vivamos en una dinámica permanente de subsistencia ya que lo que conocemos hoy mañana se transformará o va a desaparecer.

Lo que conocemos deja de existir y sentimos que nuestro mundo literalmente se acaba, por lo que tenemos que aprender a vivir en un “mundo nuevo”.  Y más aún, si esto nos ocurriera una vez en la vida, no pasa nada: te adaptas; pero cuando ocurre cada dos o tres años (una nueva tecnología, método, etc), nos indica que ¡ya no hay nada seguro! Y eso nos lleva a vivir en una constante incertidumbre. Pero no percibamos la incertidumbre como algo negativo, sino todo lo contrario. La incertidumbre es lo que verdaderamente desarrolla a los seres humanos; es decir, el ser humano frente a la incertidumbre saca lo mejor, saca la casta, la sabiduría, la creatividad, la innovación. Más que una amenaza, debemos visualizar los cambios como esta oportunidad que todos tenemos de seguir siendo mejores.

¿Por qué nos resistimos al cambio?

Porque nos aferramos a una creencia o una idea arraigada en nosotros.

Una vez que te aferras a una creencia, te sientes seguro y estás en tu “área de confort” que te hace sentir protegido. Frente a ello, te diría que identifiques primeramente tu creencia. Frecuentemente, no ves tus creencias porque están sumergidas en ti y funcionan en ti de forma automática, ya las tienes instaladas en el inconsciente, no las tienes a flor de piel, por lo que hay que trabajar en identificarlas. Una vez identificadas, tienes que actualizarlas, cambiarlas, replanteártelas.

Identifica cuál es la creencia limitante y cuál es la creencia potencializadora. Hay dos tipos de creencias. Las creencias que te instalan donde estás y te dejan atorado, y las creencias que te catapultan al siguiente nivel, por lo que una vez identificada la creencia, actualízala y busca que sea una creencia que potencie, que te lance, que te proyecte a dar el siguiente paso hacia el estadio de madurez. Éstos son los pasos detonadores de todo el proceso de cambio.

Porque, simplemente, No sabemos cómo cambiar. Lo que más cuesta en la vida desde el punto de vista de una competencia es desaprender para volver a aprender. Cuando estás en blanco y tienes que aprender algo siempre implica un grado de dificultad pero cuando ya sobre ti escribieron un guion, una creencia, un paradigma, sientes que tienes que dar “pasos hacia atrás”, que tienes que desaprender para reaprender y eso duplica el esfuerzo. Renunciar a tus creencias, tus paradigmas, es muy complejo y muchas veces optamos por seguir cargando algo que ya es obsoleto, que es inútil pero que es lo que, finalmente, conocemos. Trata de enfrentarte a tus propios demonios para borrar las creencias que te inculcaron en la vida como lo correcto y lo adecuado.

Actitudes frente al cambio. ¿Con cuál te identificas?

  • El que juega un rol de víctima
  • El que vive permanentemente enojado por el cambio y trata de boicotearlo conscientemente
  • El que no se percata del cambio y más bien lo ignora; es decir juega al juego de la avestruz, mete la cabeza y no se da cuenta de lo que le está pasando alrededor, lo que denota una actitud de negación frente al cambio.
  • Al que le llaman “El Mago”, ya que se transforma precisamente para adaptarse al cambio; hace un cambio personal para fluir en entornos de cambio.

Cómo navegar de manera eficiente y adecuada en entornos de cambio

1. Manejo apropiado de las emociones. La incertidumbre te altera emocionalmente, te enojas, te estresas, tienes miedo. En entornos cambiantes tienes que ser un Master emocionalmente hablando y la inteligencia emocional se vuelve un elemento esencial.

2. Cambio de paradigmas. El paradigma del error, por ejemplo, es uno de los que tienes que cambiar en entornos cambiantes, ya que el error en entornos estables se percibe como una deficiencia mientras que el error en entornos de cambio (puesto que nadie sabe el camino con claridad), se debe percibir como una oportunidad de encontrar una nueva alternativa de solución. La perspectiva de alguna cosas que a todas luces son negativas en un entorno estable, en un entorno dinámico se vuelven, sino deseables, al menos naturales, por lo que el error debe verse como algo natural en entornos cambiantes en lugar de verse como una calamidad.

3. Visión de Explorador. Para un líder en particular se requiere de una visión de explorador más que de piloto. Un piloto cuenta con 3 características: sabe dónde está, a dónde va y sabe cómo llegar allá. Un explorador no: un explorador sabe dónde está, no tiene claro a dónde va y tampoco sabe cómo llegar. En entornos cambiantes, el líder es más un explorador y en este contexto entran en juego aspectos como la intuición, la experiencia, el aprender de otros, el dejarse guiar, es decir escuchar a tu equipo de trabajo, recibiendo retroalimentación bajo una visión holística de 360 grados para ver todos los puntos de vista.

Asimismo, aunque no lo parezca, el hecho de que el líder de un equipo no sepa a ciencia cierta a dónde va a llegar, le da autoridad, ya que no hay nada peor que alguien te diga que sí sabe y después resulta que no. Es mejor que lo diga honestamente: así se gana la confianza del equipo. En el rubro técnico a esto se le llama la vulnerabilidad, el líder se vulnera frente a su equipo, transmitiendo que hace su mejor esfuerzo para tomar el mejor camino hacia el logro del objetivo pero si al equipo se le ocurre otra cosa, ¡adelante! ¡Vamos a intentarlo juntos!

¿Todo cambio tiene un costo?

Cuando vemos los beneficios del cambio, no podemos negar que los cambios implican pagar un precio, es decir, todo tiene un pro y un contra y si tú haces un cambio, vas a ganar algo pero tienes que estar muy consciente de lo que vas a perder, para ver si le quieres entrar al cambio o no. Tal vez frente a cambios en la empresa, sientes que hay personas que se van a ir, que van a estar enojadas. La pregunta es, ¿estás dispuesto a pagar el precio?

No obstante, considero que actualmente el cambio en las organizaciones no es una opción, más bien es una necesidad. En este momento ya no hay manera de detener lo que viene por delante, lo que vamos a ver en los próximos 10 años es inimaginable. Los colaboradores que no estén abiertos a esa posibilidad perderán valor en un mercado cada vez más competido y las empresas que no lo hagan estarán sujetas a desaparecer: de ese tamaño es el tema.

Todo desarrollo implica cambio y genera una oportunidad de crecimiento.

Te recomendamos: Cómo hacer una empresa invencible

También podría interesarte:

Comentarios