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Mujeres universitarias, las que menos sufren la brecha salarial en México

12-01-2024, 8:56:01 AM Por:
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En general las mujeres siguen ganando menos que los hombres, pero esto se ha profundizado entre quienes solo estudiaron hasta el bachillerato.

La diferencia entre los salarios que perciben los hombres y los que cobran las mujeres, a la que se le denomina brecha salarial de género, se mantiene en México afectando a todas las trabajadoras, independientemente de su nivel educativo, aunque sí ha habido una mejoría en los sueldos de las mujeres que cuentan con estudios de licenciatura o posgrado.

Si bien todas las mujeres mexicanas siguen ganando menos que sus pares hombres, al realizar el mismo trabajo, entre 2016 y 2022 las diferencias salariales disminuyeron 10.60% entre hombres y mujeres con estudios universitarios, de acuerdo con estadísticas del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Es decir, si no se tiene licenciatura, maestría o doctorado, la diferencia entre el sueldo de las mujeres con respecto a lo que perciben los hombres es mayor, en comparación con la diferencia que hay entre trabajadoras y trabajadores con educación superior.   

En 2016 un trabajador mexicano con licenciatura o posgrado ganaba 36.74% más que una mujer con los mismos estudios, esa diferencia bajó a 26.78% en 2018, volvió a bajar en 2020 a 24.52%, mientras que, en la última medición del Coneval, en 2022, se ubicó en 26.13%.

Así, al comparar la diferencia salarial de hombres y mujeres con licenciatura y posgrado en 2016, con la que se tuvo en 2022, hay una disminución efectiva de 10.60%, por lo que puede decirse que hoy las mujeres con estudios superiores tienen mayores posibilidades de ganar el 73.87% de lo que perciben los hombres.

En cambio, en 2016 una mujer licenciada, maestra o doctora ganaba el 63.26% del salario de un hombre con la misma formación.

Desigualdad acentuada

Lamentablemente, la brecha salarial de género no ha registrado ningún cambio entre las mujeres que solo tienen educación básica (primaria y secundaria). En este segmento, en 2016 un hombre ganaba 26% más que una mujer, y en 2022 prácticamente esa diferencia fue la misma.

Asimismo, esta situación de desigualdad se ha profundizado entre las mujeres trabajadoras que solo tienen educación media superior, nivel que incluye al bachillerato y los estudios técnicos. En este grupo la diferencia de salarios entre hombres y mujeres ha aumentado 4.16%.

En 2016, los hombres que estudiaron hasta la preparatoria ganaban 17.34% más que las mujeres con los mismos estudios, en 2018 la brecha bajó, ubicándose en 14.47%, en 2020 subió a 15.14%, y en 2022 registró un aumento de más de 6 puntos: En este último año los hombres ganaron 21.50% más que las mujeres.

Con esto, en el periodo analizado, una mujer trabajadora con educación media superior ganaba en 2016 el equivalente al 82.6% del salario de un hombre con los mismos estudios, pero la brecha se amplió en 2022, año en el que las mujeres con bachillerato percibieron el 78.5% del sueldo de un hombre con el mismo nivel educativo.

Más estudios, menos desigualdad

Al mantenerse la misma brecha salarial de género en los sectores que solo poseen la educación básica, podemos inferir que, en esos segmentos, la desigualdad salarial entre hombres y mujeres no se ha profundizado gracias a las políticas públicas y apoyos gubernamentales implementados en los últimos seis años.

De hecho, son las personas con menos estudios las que se ubican entre los sectores más pobres del país, justo la población objetivo de la mayoría de los programas sociales.

En contraste, las mujeres con estudios de bachillerato tienen salarios más desiguales frente a sus pares hombres, a partir de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los datos también muestran que la educación universitaria es un factor de suma importancia para disminuir la desigualdad entre hombres y mujeres, a pesar de que las diferencias salariales siguen existiendo en esta cohorte, aunque menos pronunciadas.

Por ende, el acceso a la educación superior debe considerarse como un elemento indispensable para lograr una sociedad más igualitaria.

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autor Periodista y abogada, especialista en análisis jurídico y de derechos humanos. Ha sido reportera, conductora de radio y editora.

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