HistoriasTecnología

Ixnamiqui Olinki, un robot 100% hecho en México apoya a rescatistas

Ixnamiqui Olinki cuenta consensores de CO2, cámara y escáner térmicos, un micrófono de teleoperación para detectar sonidos casi imperceptibles.

22-09-2017, 6:30:15 AM
robot ixnamiqui rescate

La Ciudad de México y zonas afectadas por el terremoto de hace dos días se ha convertido en el epicentro del heroísmo anónimo: no sólo la sociedad civil se volcó a las calles para proporcionar ayuda, sino también rescatistas de distintos puntos del planeta, binomios humano-perro e incluso un robot. Sí, un robot.

En la Colonia Roma trabaja un grupo de universitarios con Ixnamiqui Olinki, una máquina equipada con tecnología de punta y creada para apoyar en catástrofes naturales.

El robot es obra de alumnos y profesores de la Universidad Panamericana Campus Aguascalientes, quienes han trabajado durante los últimos tres años en el desarrollo y mejora del robot cuyo nombre viene del náhuatl y significa Robot Buscador de Personas.

“Ixnamiqui es una especie de tanque pequeño con cuatro extremidades mecánicas, las cuales le permiten darle elevación al robot, así como movilidad en zonas difíciles. Tiene un brazo con una extensión de un metro 60 centímetros para llevar agua o medicamento a una persona atrapada”, explica Juan Carlos García Sánchez, director de la facultad de ingeniería de la UP Aguascalientes.

El dispositivo cuenta, además, con sensores de CO2, cámara y escáner térmicos, un micrófono de teleoperación para detectar sonidos casi imperceptibles, así como herramientas de iluminación.

Al robot lo acompañan sus operadores, los ingenieros Fernando Dávalos (profesor en la universidad), Fernando Ochoa y Daniel Arriaga, así como los alumnos Gilberto Castañeda y David Alanís.

García Sánchez dice, desde Aguascalientes, que con Ixnamiqui también viaja la buena fortuna.

Lee El sismo que convirtió el silencio en un grito de esperanza

De acuerdo con el director de la carrera, el equipo responsable de este proyecto regresó hace apenas unas semanas de Japón, país al que fueron para presentar esta tecnología y participar en uno de los mundiales de robótica más importantes del mundo.

En cuanto se enteraron del terremoto y de la devastación, los jóvenes no dudaron en proponer a Ixnamiqui para participar en las labores de rescate.

“Ahora mismo es muy difícil que permitan el acceso de cualquier persona. Afortunadamente, el Gobierno de Aguascalientes nos dejó a entrar a la zona y acompañar al convoy que envió la entidad para colaborar”, comparte el académico.

La vinculación con la que cuenta la sede hidrocálida con la UP Campus Ciudad de México fue vital para agilizar la llegada del robot, el cual ha trabajado codo a codo con la Marina en Morelos y en la Ciudad de México.

Hasta el momento, se sabe que la brigada de rescate enviada por Aguascalientes ha podido rescatar a dos personas con vida de entre los escombros, pero del proceso de los mismos rescates se conoce poco, debido a que se tiene un cerco en la mayoría de las zonas de desastre que dejó el terremoto.

Un robot para la humanidad

La Robocup es el evento de robótica académica más importante del mundo. Su nombre viene del sentido de competencia, pero también del gran objetivo que se trazó desde el inicio: que para 2030, un equipo de robots pueda competir contra uno humano en un partido de futbol.

“El concurso tiene varias categorías y nosotros decidimos entrar en la parte de robots de rescate, pues queríamos orientar la tecnología que desarrollamos en la universidad a un beneficio para la humanidad”, explica García Sánchez.

Así se creó Ixnamiqui Olinki, que ha participado en varias ediciones de la Robocup con notables mejoras cada año (desde la ligereza en el dispositivo hasta nueva y más eficiente tecnología).

“Cuando participamos somos de los equipos más jóvenes, nos enfrentamos a estudiantes de todo el mundo con grados más elevados, como maestrías y doctorados, pero tenemos estudiantes que se comprometen, que trabajan a deshoras y que reciben todo el apoyo de sus profesores”, asegura García Sánchez.

Ixnamiqui tenía algunas semanas de haber regresado de la Robocup, por lo que estaba armado y listo para usarse al momento del terremoto de 7.1 grados Richter que sacudió el centro del país.

“Las universidades tenemos esa obligación moral y fundacional con la sociedad: si hacemos una tecnología que pueda mejorar la vida de una persona, ese esfuerzo habrá valido la pena”, dice García Sánchez.

Ixnamiqui es un ejemplo. El robot se juega la integridad entre los escombros de la Colonia Roma en busca de signos vitales, de un aliento que delate una esperanza. Ya no se trata de un concurso para el héroe –para los héroes–, sino de ganarle vidas al desastre.

Relacionadas

Comentarios

También podría interesarte: