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¿Es real que 98.5% de los mexicanos tiene servicios de salud gratuitos?

19-04-2024, 12:26:00 PM Por:
IMSS
© Wiki commons

El gobierno federal afirma que la sanidad pública ya beneficia a 127.2 millones de ciudadanos, superando a EEUU, Chile, Argentina, India, España y Francia. Pero estos datos lo desmienten.

En este 2024 México ya tiene uno de “los sistemas públicos de salud más grandes y de mayor cobertura gratuita del mundo”, solo detrás de Dinamarca, e incluso por encima de Francia y España, de acuerdo con cifras del gobierno federal. De hecho, la actual administración asegura que solo el 1.5% de los mexicanos no tiene acceso a los servicios de salud gubernamentales.

A través de una publicación en X (antes Twitter), la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador afirma que, con la suma del IMSS, IMSS Bienestar, ISSSTE y los servicios de salud estatales, “logramos la cobertura del 98.5% de la población, superando a EEUU, Chile, Argentina, India, España y Francia”.

Es decir, unos 127.2 millones de mexicanos contarían con servicios de salud públicos, sin costo alguno, lo que implica que solo 1.93 millones de personas no tienen acceso a la atención sanitaria que prestan las instituciones públicas.

Como se puede observar, la cobertura de salud pública en México supera en 70.9 puntos porcentuales a la que se registra en Estados Unidos, donde la sanidad gubernamental solo incluye al 27.6% de su población, siempre de acuerdo con lo publicado por el gobierno de México.

Sin embargo, estas cifras contrastan con lo dicho -en septiembre de 2023- por la canciller mexicana Alicia Bárcena. Al participar en una reunión sobre la cobertura sanitaria universal en la Asamblea General de la ONU, aseveró que “al finalizar este gobierno, México contará con una de las instituciones de salud pública más grandes del mundo”.

Ese organismo, añadió la secretaria de Relaciones Exteriores, atenderá “a 53.2 millones de personas que hoy no tienen seguridad social”.

Ante estas contradicciones en el mismo gobierno federal, ¿cuáles son las cifras reales? La respuesta nos la da el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval): Esta institución reporta que, en 2018, había 20.1 millones de mexicanos sin ningún tipo de servicio de salud, mientras que hoy en día esa carencia la padecen 50.4 millones de personas.

A su vez, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México tiene la peor cobertura en salud entre los países que integran esa entidad, pues solo destina a los servicios sanitarios públicos el 5.5% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que el promedio de las naciones de la OCDE es del 9.2% del PIB.

La misma organización reporta, en su Panorama de la Salud 2023, que en nuestro territorio solo hay una cama de hospital por cada 1,000 habitantes, y 2.5 médicos en ejercicio por cada 1,000 mexicanos, en tanto que el gasto per cápita en salud es solo de 1,181 dólares, lo que representa una cuarta parte del promedio de la OCDE.

Fragmentación y pocos recursos

En México el sistema de salud está conformado por tres elementos: Esquemas de seguro social a partir del empleo (IMSS, ISSSTE, Pemex), instituciones públicas para quienes no cuentan con los anteriores servicios, y el sector privado.

Se trata de un sistema segmentado cuyas bases son el empleo y la capacidad económica de las personas, lo que “repercute en la cobertura de enfermedades y calidad de tratamientos médicos”, detalla un diagnóstico del Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud (CIPPS) de la Facultad de Medicina de la UNAM.

En ese tenor, la organización civil México Evalúa refiere que los principales problemas de nuestro sistema de salud son los siguientes:

  • Insuficiencia presupuestal
  • Segmentación
  • Deficiente asignación de recursos

“Aún con todas sus deficiencias”, el Seguro Popular logró cubrir hasta 2018 a más de 50 millones de personas, “pero -por razones que no fueron técnicas sino políticas- se canceló en 2019 sustituyéndolo por el INASABI, cuyo fracaso fue rotundo”, añade México Evalúa.

Ahora, el desaparecido Instituto de Salud para el Bienestar, al incorporarse a la insuficiente infraestructura del Seguro Social (IMSS-Bienestar), lejos de solucionar los problemas de la sanidad pública, los ha agravado. “El resultado es un servicio de salud fragmentado y mal distribuido”, apunta la organización.

Esto último ha profundizado las desigualdades entre los mexicanos, pues -por ejemplo- Pemex tiene un gasto per cápita en sus servicios de salud de 29,803 pesos, en comparación con el IMSS-Bienestar cuyo gasto per cápita es de 1,171 pesos. “Una diferencia enorme e injustificada”, considera México Evalúa.

Dinamarca en el horizonte

Todas estas cifras muestran que México no contará, ni en el corto ni en el mediano plazo, con un sistema de salud universal que se asemeje al que poseen los países nórdicos, como prometió el presidente López Obrador.

El 3 de mayo de 2022, el mandatario dijo que “nos hemos propuesto tener el sistema de salud funcionando de manera óptima para el primer trimestre del año próximo, (…) en cuatro o cinco meses ya vamos a poder decir están todos los médicos, se atiende a los pacientes en todos los turnos, en fines de semana, no faltan las medicinas, ya al 100”.

Trece meses después, el 20 de junio de 2023, el titular del Ejecutivo apuntó que “estamos comprometidos a que antes de que finalice este año va a estar funcionando este nuevo sistema, que incluye buenos centros de salud, buenos hospitales, equipados, abasto de medicamentos, especialistas y gratuidad”.

De hecho, el presidente aseguró que su sistema “no va a ser como el de Dinamarca ni como el de Canadá, va a ser mejor el sistema de salud pública para todos”.

El pasado 19 de marzo, a 196 días de terminar su gestión, López Obrador reiteró que “está el compromiso en pie, el desafío de que antes de que terminemos vamos a dejar el mejor sistema de salud pública del mundo, se va a garantizar el derecho del pueblo a la salud”.

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autor Periodista y abogada, especialista en análisis jurídico y de derechos humanos. Ha sido reportera, conductora de radio y editora.

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