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Fitch ratifica calificaciones a México

Sin embargo, la calificadora destacó que el clima de violencia en el país podría debilitar las inversiones y la perspectiva económica.

13-01-2011, 8:49:22 AM
13 de enero de 2011

Pese a la ola de violencia que azota a México, provocada por el tráfico de drogas, Fitch ratificó las calificaciones a México. Sin embargo, destacó que este ambiente podría influir en que la perspectiva económica y la inversión sean débiles.

La firma ratificó las calificaciones para México de Issuer Default Ratings (IDRs) en moneda extranjera en BBB; IDR en moneda local en BBB+; IDR de corto plazo en F2; y el Techo país A-. La perspectiva crediticia se mantiene Estable.

Explicó que las calificaciones de México y la perspectiva Estable se derivan de sus disciplinadas políticas macroeconómicas, un sector bancario relativamente saludable, resistentes cuentas externas, una modesta carga de deuda externa, así como un manejable perfil de amortización de deuda externa soberana.

Estas fortalezas compensan de manera suficiente las debilidades estructurales de las finanzas públicas de México y las modestas expectativas de crecimiento económico del país, añadió la calificadora internacional de riesgo crediticio.

Sin embargo, precisó Fitch, pese a las políticas económicas de fomento y a la creación de empleos, las condiciones de la demanda doméstica (especialmente de la inversión) permanecen relativamente moderadas.

‘La creciente ola de violencia relacionada con el tráfico de drogas parece haber estancado la confianza, las actividades minoristas y comerciales, posiblemente influyendo en que la perspectiva económica y la inversión no sean tan robustas’, dijo Shelly Shetty, encargada del equipo de Soberanos de Fitch para Latinoamérica.

Señaló que si bien las expectativas económicas de México en el corto plazo parecen favorables en general, gracias a la recuperación esperada de Estados Unidos y una mayor recuperación en la demanda doméstica, sostener tasas de crecimiento superiores en el mediano plazo probablemente requiera reformas estructurales adicionales.

La evaluadora apuntó que pese a la tasa de crecimiento del PIB cercana a 5.0% en 2010, el crecimiento promedio de México durante los últimos cinco años se ubicó en 1.7%, que compara por debajo de la mediana que registran soberanos con calificaciones de BBB.

Además, supera ligeramente la tasa de crecimiento promedio de los últimos cinco años de la población, enfatizando la importancia de alcanzar una trayectoria de crecimiento más elevada en el mediano plazo.

Fitch resaltó que el desempeño económico reciente ha sido impulsado por el favorable desempeño del comercio exterior.

También indicó que el desempeño fiscal de México se mantiene en línea con sus expectativas, y espera que la carga de deuda gubernamental permanezca cercana a 40% del PIB, en línea con la mediana de soberanos con calificaciones similares.

El desempeño fiscal ha sido impulsado por la recuperación económica y la reforma fiscal aprobada en 2009. Los elevados precios del petróleo y una gradual estabilización en la producción del mismo también brindan algo de flexibilidad fiscal a las autoridades, anotó.

No obstante, acotó, los limitados recursos en el Fondo de Estabilización de los Ingresos Petroleros (FEIP) mantienen a las finanzas públicas del país vulnerables ante la variabilidad del ingreso petrolero, el cual representa más de 30 por ciento de los ingresos totales del sector público.

Fitch reconoce que la reciente y gradual estabilización de la plataforma petrolera es un factor positivo, y resalta que aún es incierto si la producción se estabilizará en los niveles actuales en el mediano plazo.

Adicionalmente, pese a las medidas impositivas tomadas en fecha reciente que han mejorado los ingresos fiscales, la base tributaria no relacionada con el petróleo de alrededor de 10% del PIB continúa siendo modesta y limita la flexibilidad fiscal.

En el pasado, comentó, los actores políticos en México han mostrado poca disponibilidad a incrementar considerablemente la base de ingresos.

Así, la ventana política para expandir la base tributaria no petrolera o para aprobar reformas estructurales significativas se está reduciendo, gracias a las diversas elecciones estatales que se realizarán durante 2011 y la elección presidencial en 2012.

Refirió que las cuentas externas de México no son fuente significativa de vulnerabilidad, ya que el déficit de cuenta corriente es pequeño y una gran proporción está cubierto por flujos de Inversión Extranjera Directa (IED).

Más aún, México mantiene la Línea de Crédito Flexible del FMI (LCF) en caso que las condiciones externas se deterioren considerable e inesperadamente, destacó.

Para la calificadora es más relevante aún que las autoridades mexicanas aprovechan adecuadamente las oportunidades que brindan los crecientes flujos de capital hacia el país, robusteciendo las reservas internacionales para mejorar su capacidad de enfrentar choques externos en el futuro.

Así, anticipó que un crecimiento económico más fuerte, mayor flexibilidad fiscal y una mejora significativa en la razón de liquidez internacional, serían factores positivos para la calidad crediticia del país; al igual que una mejora en la perspectiva del sector petrolero.

Si bien no forman parte del escenario base de Fitch, la calificadora informó que observaría como factores negativos un deterioro fiscal significativo o una recaída económica que impacte negativamente la dinámica de la deuda pública.