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Noticias falsas: La estrategia de Trump para descalificar la verdad

En Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha iniciado una guerra en contra de varios medios de comunicación y acusaciones en torno a noticias falsas o 'fake news'. Y México no se salva de este fenómeno.

02-03-2017, 6:48:36 AM

Todavía no asumía la presidencia, cuando Donald Trump ya le había declarado una guerra frontal a varios medios de comunicación en Estados Unidos: El New York Times, CNN, NBC y ABC fueron blanco de una descalificación que no se detendría. “Los medios de noticias falsas no son mi enemigo, son el enemigo del pueblo americano”, dijo Donald Trump en su su cuenta de Twitter.

Incluso en una conferencia de prensa, descalificó a BuzzFeed y negó la palabra al reportero de CNN diciendo “Tu organización es terrible”, referencia al medio e impidiendo al periodista realizar más preguntas.

Pero ahí no se detiene el discurso que habla de noticias falsas. Desde el 20 de enero, día en que Donald Trump tomó protesta como presidente de Estados Unidos, ha tuiteado un total de 33 veces sobre “noticias falsas” en su cuenta de Twitter personal, descalificando a CNN y aprobando, por otro lado, el contenido de medios como Fox News.

“Los medios de noticias falsas se vuelven locos con sus teorías de conspiración y su odio ciego. MSNBC y CNN son imposibles de ver. ¡Fox (News) y amigos están bien!”, mencionó en su tuit.

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Así, el discurso del presidente Donald Trump y de miembros de su gabinete como Sean Spicer, coordinador de prensa de la Casa Blanca se ha unificado en términos como “fake news” noticias falsas, “alternative truth” verdad alternativa y “post-truth”, posverdad.

Definición para las ambigüedades

La estrategia de comunicación de la Casa Blanca es clara: dejar que la opinión pública y las masas hablen, porque aparentemente, 62 millones de estadounidenses no pudieron equivocarse al votar por Trump y confiar sin titubear en la figura institucional de la presidencia.

Especialistas consultados establecen varias diferencias en cuanto a la definición de posverdad, verdades alternativas y noticias falsas.

En el caso de la posverdad, el término apela a una preferencia personal, indica Rubén Darío Vázquez, académico de la UNAM y especialista en medios digitales.

“Este término alude a cómo los seres humanos preferimos construir la verdad o creer en aquello que se acerca más a lo que nos gusta o acomoda que a los hechos en sí; es la forma en que nosotros queremos creer”, explica.

Y aunque parece algo nuevo, en realidad es tan viejo como la humanidad, indica Alejandro Llantada, consultor y experto en persuasión e imagen pública.

“La posverdad es simple y llanamente otro nombre para la retórica. Es un término novedoso y ‘trendy’ para lo que siempre ha existido”, destaca.

Por otro lado, los hechos alternativos son un modo de hacer pasar mentiras por verdad. Este término fue acuñado por Kellyanne Conway en enero de este año al momento de justificar a Sean Spicer cuando mintió sobre la cifra de asistencia de personas a la toma de protesta de Trump.

“Se parte de hechos reales para crear hechos ficticios”, comenta el académico. Un ejemplo ocurrido recientemente fue cuando Trump se refirió a un atentado cometido en Suecia que nunca sucedió.

“¿Suecia? ¿Ataque terrorista? ¿Qué ha estado fumando? Las preguntas abundan”, dijo el político sueco Carl Bildt tras las declaraciones de Trump.

Caso aparte son las noticias falsas, catalogadas así desde una institución como la presidencia estadounidense. Las acusaciones de Donald Trump sobre noticias falsas se intensificaron obre todo luego de que BuzzFeed publicara un artículo con hechos sin verificar donde se hablaba de la relación entre Donald Trump y Rusia.

Lee: Trump inventa atentado en Suecia.

“El problema de que descalifique a ciertos medios o tenga una relación cercana solo con algunos, es para generar sólo un tipo de información es aceptada por el Estado,de esta manera se forma una opinión pública dependiendo de lo que a el Estado le sirva”, indica Vázquez.

Los riesgos de la desinformación y las falsedades

Caer en una guerra de falsedades creadas o de descalificar a medios de publicar noticias no reales es desgastante para la sociedad en general, pero afecta de grave forma a quienes no comulgan con el pensamiento en el poder, indican los expertos.

“Esto no solamente afecta a los medios de comunicación sino a la ciudadanía general, pues solamente tendrá uno o dos canales de información aprobada previamente por el estado lo cual es sumamente peligroso para un país o sociedad”, dice Vázquez.

Aunque este fenómenos siempre ha existido, se agrava con el auge de medios digitales y de redes sociales donde compartir información

Lo peligroso de la posverdad o retórica, es un problema no de acto, sino de magnitud: velocidad y volumen. Nos llegan montones de mensajes ’posciertos’, rapidísimo… por medio de un tweet o de una nota web y en grandes cantidades”, menciona Llantada.

Cabe destacar que estos fenómenos no son exclusivos de Estados Unidos, pues en México también han existido casos recientes y donde funcionarios mexicanos se han valido de términos similares.

Tan sólo en fechas recientes, Luis Videgaray usó el término “fake news” para desmentir  la versión de que él había sido el encargado de redactar el discurso de Donald Trump.

En tanto, en 2015 el entonces titular de la Procuraduría General de la República, Jesús Murillo Karam, calificó de “verdad histórica” la versión dada a conocer por la dependencia sobre los 43 estudiantes desaparecidos de la Normal rural de Ayotzinapa, ante el cuestionamiento de organismos internacionales de derechos humanos y miembros de la sociedad aunque hasta el momento sigue sin esclarecerse por completo el destino de los estudiantes.

“La ‘verdad histórica’ es un eufemismo. Busca volver bonito algo que no lo es tanto: la duda razonable. La verdad histórica es también un recurso retórico clásico”, detalla Llantada.

Cómo combatir las noticias falsas

Los consumidores de medios digitales y redes sociales pueden fácilmente caer en una noticia que no se ciñe a los hechos o bien, compartir información que no es cierta y que usualmente suele tener tintes alarmistas.

Para evitar esto, existen algunas sugerencias de los expertos:

  1. Poner en duda todo lo que parezca sospechoso. Una noticia demasiado alarmante o sorprendente puede no ser cierta, sobre todo si no es replicada por varios medios de comunicación. Una búsqueda en Google puede hacer la diferencia.
  1. Acudir a fuentes confiables. Para formar una opinión es recomendable verificar varios sitios, consultar fuentes oficiales y de dependencias, así como medios de comunicación.
  1. Reconocer sitios “espejo”. Podemos ser presa de la información emanada de un sitio web que puede desaparecer en días o semanas. “Hace años existía el sitio de CNNN (con una N de más) y parecía idéntico al sitio oficial, lo cual puede crear confusión. Hay  que revisar varias veces de dónde sale la información antes de darla por cierta”, recomienda Vázquez.

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