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Los yates de los grandes empresarios

Estar frente a un timón de un yate es sinónimo de poder, por eso muchos empresarios disfrutan dirigir sus embarcaciones por el mundo.

22-05-2015, 12:55:05 PM
Los yates de los grandes empresarios
Felipe López

Aunque para cada persona la definición de relajación es distinta, darse la oportunidad de escapar de las turbulentas aguas del mundo de los negocios es el máximo disfrute de los empresarios. Y más aún cuando se trata de hacerlo a bordo de una embarcación que, gracias a su innovación, extraordinaria ingeniería o grado de navegación, nos lleve por las aguas del mundo, ya sea en la rivera de la Costa AzulSaint-TropezSaint Barth o los mares del Caribe.

“Navegar relaja el alma y, a la vez, libera la mente”, asegura el velerista Yon Belausteguigoitia. Pero también, los elementos de la naturaleza nos imponen retos, los cuales pueden enfrentar al crucero con mejor grado de navegación a surcar las aguas a sotavento. Es esta combinación de libertad y desafío la que provoca que los grandes empresarios adquieran yates que los lleven a dirigir sus embarcaciones por el mundo.

“El timón es sinónimo de poder. Cuando estoy frente a él navego a donde yo decido”, explicaba el comodoro de uno de los clubes de yates de mayor prestigio en México y fundador de una de las firmas de consultoría fiscal más conocidas en el país.

Como él, otros empresarios han decidido tomar el timón y llevar el rumbo, no solo de las empresas que impulsan la economía nacional y de América Latina, sino de impresionantes navíos catalogados entre los más exclusivos del mundo, compartiendo su afición por los megayates con personalidades como Giorgio Armani o los empresarios Andrei Melnichenko, el príncipe sultán bin Abdul Aziz y el cofundador de Microsoft, Paul Allen.

Empresarios a la mar

La atracción que tienen por la navegación empresarios como Aaron Sáenz o Max Michel Suberville, de Liverpool; Joaquín Vargas, de MVS, además de muchos otros, es indiscutible; sin embargo, mantienen con mucha discreción el tipo de embarcaciones en que navegan. En contraparte, hay yates que, por su categoría, dimensiones y lujo, no permiten el anonimato de sus dueños.

Marinos de abolengo

Alejandro Burillo Azcárraga y Emilio Azcárraga Jean heredaron el gusto por los yates que profesaba Azcárraga Milmo, quien fue dueño del yate Eco (hoy Enigma), en su momento se catalogó como uno de los más grandes del mundo, manufacturado en los astilleros de Blohm+Voss Shipyards en Hamburgo, Alemania.

Se conoce que Burillo Azcárraga navegaba a bordo del Pegaso, construido en 2011 y renovado en 2014 por el astillero español Freire Shipyard (el yate está valuado en 80 millones de euros).

Además de su cubierta con jacuzzi, gimnasio y elevador, la embarcación tiene un área dedicada a la investigación, lo que explica un helipuerto e instalaciones de lanzamiento para un submarino de 9 metros capaz de descender a 165 metros de profundidad.

Por su parte, un casco gris paloma es el distintivo del TV, yate de Emilio Azcárraga, el cual tiene cinco cubiertas y más de 13 metros de manga. La cubierta de sol tiene tanto un jacuzzi como una piscina y un bar de doble carafrente a esta.

También se puede disfrutar de un chapuzón a través de un tobogán de agua que va desde la cubierta de sol hasta el mar. Este crucero de Lürssen Yachtsfue armado en 2008 y su costo se estima en 180 millones de dólares.

Gustos compartidos

Tsumat, único en su tipo, se distingue por ser un veloz yate de aluminio de 50 metros de la firma Trinity Yachts, el cual mantiene un diseño moderno y a la vez sobrio, tanto en su interior como en sus vastas áreas al aire libre. Se dice que fue adquirido en 2012 por Alfredo Chedraui Obeso, por 50 millones de dólares.

Por su parte, Alberto Bailleres ha surcado los mares en el Mayan Queen IV, un yate 92 metros de eslora, valuado en 140 mdd; construido en 2008 por Blohm + Voss Shipyards en Hamburgo (Alemania) y remodelado en 2009.

El empresario Ricardo Salinas Pliego, además de dirigir una cadena de TV, al igual que Azcárraga Jean, comparte con este su gusto por los navíos. Azteca es el yate de 72 metros de eslora de este directivo, armado por CNR en 2009, el cual cuenta con seis camarotes a todo lujo. El diseño tanto de interiores como de exteriores corrió a cargo del despacho Nuvolari y Lenard y está valuado en 80 millones de dólares.

Entre los superyates más sorprendentes está el manufacturado especialmente para Carlos Peralta Quintero, en los astilleros de la danesa Royal Denship; se trata del Princess Mariana (hoy Pegasus V), el cual se distingue por haber sido uno de los yates más famosos a escala internacional por sus más de 80 metros eslora; este crucero, cuyo valor se estima en 180 millones de dólares, cuenta con seis cubiertas, helipuerto, piscina interior y un rango de 7,000 millas náuticas.

Asimismo, el Moon Goddess, un ‘motor yacht’ de 35 eslora y dos cubiertas de madera de teca, fue hecho a la medida en 2006 por Danish Yachts, para el CEO de Grupo IUSA, por un costo de 50 millones de dólares. El ‘motor yacht’ solo funciona con motor (no con velas) y por el potencial alcanzable suele ser más espacioso y confortable.

Son conocidos por llevar el rumbo de los empresarios más importantes de México y América Latina, pero que en sus momentos de esparcimiento disfrutan navegando por el mundo.

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