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Invertir en capital de riesgo: oportunidad con ángel

Optar por este tipo de inversión representa un universo de opciones y considerables oportunidades para quienes desean multiplicar su dinero.

29-04-2014, 7:48:16 AM
Invertir en capital de riesgo: oportunidad con ángel
Alejandra Palomares Barrios

En México, los fondos de capital privado y los inversionistas ángeles, aunque son una industria que está creciendo rápido, aún es pequeña cuando se compara con la de países desarrollados como Estados Unidos e Inglaterra.

Actualmente, existen 85 entidades de capital de riesgo registradas en la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap), por lo que no deja de representar una oportunidad para aquellos interesados en multiplicar el dinero.

De acuerdo con Luis Antonio Márquez, ex director general de la Amexcap, hasta la fecha los que participan en los fondos de capital privado son principalmente inversionistas institucionales (locales y extranjeros); es decir, afores y fondos de pensiones, pero también lo hacen en menor medida las aseguradoras, grandes fundaciones y corporativos, universidades y oficinas de familia (personas acaudaladas).

En nuestro país prácticamente solo participan los inversionistas institucionales, por los grandes montos que se requieren, pero el objetivo es acercar a los demás.

Universo de opciones

Como inversionista particular, antes de plantearnos cómo elegir un fondo de capital privado, lo primero que debemos elegir es la manera en la que queremos colocar nuestro dinero.

Hablar de capital de riesgo es hablar de inversión en empresas que aún no cotizan en una bolsa de valores, pero que no dejan de ser atractivas por el potencial de crecimiento (y rendimiento) que tienen. También puede ser considerada una forma de inversión productiva, porque implica poner el dinero a trabajar en un negocio concreto.

Asimismo, no debemos dejar de lado que se trata de una inversión a largo plazo (de unos cinco o 10 años), por lo que ser pacientes e involucrarse con las empresas a las que se les inyecta capital resulta indispensable, pues no solo se trata de otorgar dinero, sino networking y know-how para ayudarlas a crecer.

Generalmente, en esto último es en lo que se enfocan las administradoras de fondos de capital privado. Esto es, el inversionista les otorga los recursos y ellos hacen el resto: desde escoger a las empresas o proyectos que se van a financiar hasta su completa asesoría.

Los tipos de capital de riesgo que existen se muestran en la siguiente gráfica en función de la etapa en la que entran en la empresa:

Tipos de capital de riesgo

Parecidos, pero no iguales

Ahora bien, los distintos tipos de Capital Venture y los Inversionistas Ángel aunque comparten algunas características no son exactamente lo mismo, y vale la pena hacer la aclaración, pues son las dos formas en que una persona o entidad puede participar en el mercado de capital de riesgo.

Ambas maneras buscan colocar dinero a cambio de una participación accionaria de la empresa que van a apoyar, tienen expectativas de altos retornos de inversión y aportan algo más que sólo capital.

Sin embargo, mientras que el Capital Venture invierte el dinero de varias personas, el Inversionista Ángel recurre a su patrimonio personal. Ésa es la primera diferencia conceptual, y es importante porque es lo que determina el monto mínimo requerido para poder participar, pues mientras la operación se hace entre una persona y la empresa, el asunto queda entre dos particulares que se convierten en socios; en cambio, si se realiza entre una empresa y un fondo, generalmente, éste se ve obligado a determinar un monto mínimo de los participantes para que al momento de salir exista un revenue significativo para todos.

Como podemos observar en la gráfica de los tipos de capital de riesgo, otra de las diferencias es que los Inversionistas Ángel por lo regular estarán expuestos a más riesgos porque las empresas que apoyan pueden estar en la etapa de la idea y el plan de negocios, mientras que el Capital Venture se enfoca más a empresas que ya tienen al menos un prototipo probado y llevan funcionando poco más de un par de años.

Además, a ello se suma que al estar invertidos en varias empresas (y no solo en una, como los ángeles) el riesgo se distribuye por la propia diversificación.

En conclusión, no es que un modelo sea mejor que otro, sino que hay que estar conscientes de las diferencias para escoger, en el mejor de los casos, el que más nos conviene.

Como en toda decisión de inversión, lo importante es estar informado, entender muy bien el instrumento o mercado en el que se va a invertir, asesorarse para que una vez establecida la estrategia se siga con disciplina y paciencia. Recuerda que poner tu dinero a trabajar siempre es la mejor forma de multiplicarlo.

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