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Design thinking: 4 pasos para el “how to”

El diseño estratégico se posiciona como una tendencia que establece cuatro pasos básicos para optimizar procesos y mejorar resultados en tu modelo de negocio.

13-10-2013, 4:02:35 PM
Design thinking: 4 pasos para el “how to”
Oliverio Pérez Villegas

Todas las agencias de publicidad tienen un objetivo: posicionar un producto, masificar un mensaje o viralizar un contenido, y es ahí donde está la diferencia entre una marca ganadora y una que no lo es. Pero la pregunta del millón es cómo hacerlo (how to), por dónde empezar. No tener resueltos estos puntos son la principal razón de los principales errores de la industria: una estrategia fallida.

A pesar de que cuentan con objetivos claros, muchas marcas se dan de topes cuando descubren que sus procesos no son los más óptimos y que sus estrategias comunicativas no terminan de enganchar con el público objetivo. Y es justo ante este panorama que surge la necesidad de apostarle a un diseño estratégico que abra los caminos clave para incentivar la competitividad, generar cambios positivos en la cadena de valor y en los procesos administrativos de cada empresa.

Jorge Meza, director general de Estrategas Digitales, explica que el design thinking se posiciona como el principal diferenciador de una empresa que ya no aspira a sacar ventajas ni en el precio ni en la calidad de los productos o servicios que comercializa, pues el margen de maniobra en esos renglones está tan saturado que el valor agregado y la optimización de los procesos son las mejores alternativas.

Y si bien la optimización de los procesos apunta principalmente a un insight organizacional, también es fundamental para una estrategia de comunicación o una campaña de marketing, ya que el how to aplica exactamente igual para todas las necesidades de una organización. Es por eso que el experto apunta y detalla los cuatro pasos básicos para que el diseño estratégico de tu negocio te enseñe el “cómo hacerlo”.

Explorar el panorama de una marca

Investigar las áreas de oportunidad de una marca y de su propio sector es sin duda lo primero que propone esta tendencia, ya que suele pasar que se trata de un trabajo que muchas marcas nunca hicieron y hoy no tienen claro para qué son buenos o qué es lo que mejor que saben hacer.

Y a partir de la antropología de marca o de la misma etnografía, el design thinking se encarga del estudio del entorno y de la organización para conocer el rol que le toca jugar y todas las áreas en las que podría participar de una forma productiva. Además, esta parte del proceso de diseño es la herramienta de exploración más útil para alcanzar la tan deseada innovación empresarial.

Conocer y entender a su target

Quizá muchos sepan la importancia de conocer al target, pero no todos saben cómo. Por eso el segundo paso en esta propuesta está enfocado en conocerlo para entenderlo y satisfacerlo. Y en este renglón, con el uso de investigación de campo, descripciones y cuestionarios, por ejemplo, el diseño estratégico ofrece un panorama claro sobre las demandas y los gustos de los consumidores, de tal manear que ahora se pueda pasar a la ideación y la conceptualización de escenarios que aporten valor al proceso.

Entendiendo al target – explica Meza – las marcas pueden definir y/o perfeccionar los productos, servicios o sistemas necesarios para descubrir cómo, cuándo y dónde se puede añadir ese valor agregado a la cadena productiva del negocio

Proponer y elegir soluciones

Las exigencias del mercado han dado pie a que tanto las estrategias como las soluciones sean flexibles y tengan la capacidad de personalizarse según las necesidades de cada empresa, y bajo este modelo de soluciones, el directivo explica que es necesario considerar la funcionalidad, viabilidad y producción de la estrategia sugerida, además del contexto sociocultural, la ubicación física y el entorno económico al que pertenece la empresa y el sector.

Las soluciones pueden ir desde la capacitación humana hasta el desarrollo de apps, la instalación y programación de software y plataformas que eficienten procesos, y todo esto bajo la proyección de prototipos, validación y pruebas previas a la producción y comercialización final.

Actuar, medir y evaluar

En la aplicación de la solución y en la implementación de la estrategia, el design thinking crea relaciones significativas entre las personas, los productos y los servicios que los unen en el proceso de negocio, especialmente en plataformas digitales: computadora y otros dispositivos móviles. 

El proceso no acaba ahí, ya que siempre es importante medir el funcionamiento de la evaluación aplicada, de tal manera que ésta sea realmente un factor integrador e innovador en la cadena de producción de las marcas; los números en este sentido, serán fundamentales para fungir como termómetro de la solución, que generalmente habla por sí sola.

Y ahora sí, hay que evaluar todos los puntos previos para calcular el rendimiento de la inversión, para que tanto usuarios como proveedores tengan conocimiento claro de los beneficios que brinda el diseño como estrategia, enfocado a la comprensión del usuario y su entorno para la detección de necesidades, identificar oportunidades de negocio y crear valor para las empresas.

¿Conocías esta propuesta de thinking design? ¿Qué opinas de este modelo?

Para saber más:

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