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El tropezón de la Zona Rosa en la Ciudad de México

La Zona Rosa se enfrenta a un problema en el que tanto los espacios comerciales, como los departamentos en venta y renta atraviesan por una crisis.

31-10-2017, 6:05:09 AM

Ha pasado poco más de un mes del sismo del 19S. La Ciudad de México parece recobrar su cotidianidad poco a poco, el país entero se esfuerza por seguir adelante, aunque quienes habitamos en las ciudades y zonas afectadas sabemos que esto tardará. A ratos pareciera que la contingencia ya paso, pero la realidad es que falta mucho camino por delante y las consecuencias apenas se van registrando.

El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del INEGI ha reportado un incremento a la inflación durante la primera quincena de octubre pues colocó en 6.30% una cifra que para la segunda quincena de septiembre estaba en 6.17%. En términos más sencillos, los precios se incrementaron poco más del 0.60% al inicio del décimo mes del año.

En cuanto a los daños tangibles de los dos terremotos del fatídico septiembre de 2017, Presidencia de la República ha reportado más de 180 mil viviendas dañadas, 50 mil 610 presentan daños totales, 12 millones de personas en 400 municipios de 9 entidades se han visto afectadas, el 10% de la población nacional, un cuarto de millón de personas resultó damnificada.

Oaxaca y Chiapas son las entidades con más viviendas perdidas, estados donde no ha dejado de temblar, la suma de las casas derruidas es de casi 40 mil. En Juchitán y otras comunidades de estos estados la gente sigue durmiendo en las calles. El sismo sigue haciéndolos temblar, sigue cobrando facturas en sus vidas, en sus actividades, en su realidad.

Entidades que ya sufrían un rezago habitacional alarmante, pues la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI) reportó en 2016 que en Chiapas existían poco más de 415 mil viviendas con rezago y en Oaxaca la cifra superaba los 470 mil hogares. En Lamudi las hemos colocado dentro del grupo de entidades con menos oferta de vivienda en venta y renta, ocupando los lugares 17 (Chiapas) y 28 (Oaxaca) del listado nacional del primer semestre del año, por lo que el reto que ahora enfrentan las autoridades y la sociedad es enorme.

Los colores perdidos de Zona Rosa

En la Ciudad de México, la Secretaría de Desarrollo Económico ha catalogado a la Zona Rosa como la más afectada en términos económicos, área urbana cuya actividad económica anual genera más de 390 millones de pesos y 160 mil empleos, se han contabilizado190 negocios dañados, 90 con daños en su infraestructura.

Atrás ha quedado la zona que congregaba artistas, intelectuales y figuras de la aristocracia mexicana en las décadas de los sesentas y setentas, atrás también parece haber quedado el bastión de la comunidad gay de la ciudad, el sismo y las remodelaciones que sufren sus principales calles hacen que sea imposible retomar su “normalidad”.

La Agrupación de Comerciantes de la Zona Rosa ha informado que debido a los sismos y a las obras urbanas 100 comercios han cerrado. Por su parte, la delegación Cuauhtémoc ha informado que las obras programadas para concluir en diciembre han sufrido retrasos considerables resultado del paro de labores que se experimenta por la delicada situación que algunos inmuebles de Zona Rosa sufren.

Génova 33 y Hamburgo 112 se han convertido en símbolo del declive de una de las zonas más populares de CDMX, zona que antes del sismo se encontraba en el cuarto lugar de oferta de departamentos en renta de la delegación Cuauhtémoc mientras que ocupaba el octavo de departamentos en renta.

Con un precio promedio de 4 millones 850 mil pesos por un departamento de 99 metros cuadrados promedio y rentas de 23 mil 820 por espacios de 104 metros cuadrados, los caseros en Zona Rosa negocian ya bajas en las rentas o cambios a espacios más grandes con tal de retener a sus inquilinos, saben que volver a ocupar el espacio en las circunstancias actuales es algo muy difícil de lograr.

Esa calma que no es calma y esa normalidad anormal

Los menos afectados queremos hacer como que ya estamos bien, pero no es así, seguimos temblando cuando pasa una ambulancia y nos alarmamos cuando un camión hace cimbrar los vidrios.

Las personas que requieren de un nuevo lugar para vivir revisan diario la oferta esperando encontrar un espacio que les permita vivir tranquilos, pero la oferta no se mueve, ni en número ni en precios.

Las búsquedas en Lamudi entre septiembre y octubre representan ya el 14% de las búsquedas de todo el año, sin embargo tanto en las zonas dañadas como en las aledañas y en las seguras, la oferta no ha mostrado un verdadero impacto o cambio por el sismo, esa es la realidad anormal.

Los primeros análisis se basaron en los cambios del mercado luego del otro temblor del 19S, el de hace 32 años, cuando la ciudad colapsó y las zonas afectadas vieron hundidos sus mercados de manera inmediata, sin embargo, en esa ocasión, a más de un mes, los mercados se sostienen, seguimos esperando un cambio, mientras volvemos a la calma, a la normalidad.

El autor Jaume Molet es socio fundador y actual Director General de Lamudi México. Su Twitter es @MoletJaume.

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