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TLCAN: Los empresarios mexicanos se lanzan con todo su poder

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) echó a andar su maquinaria de inteligencia para defenderse de la amenaza Donald Trump. Te contamos su estrategia.

13-09-2017, 2:57:44 PM
tlcan

Desde que Donald Trump asumió la Presidencia de Estados Unidos, hace poco más de ocho meses, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), institución que representa a la iniciativa privada en México y coordina las políticas y acciones de los organismos empresariales, echó a andar toda su maquinaria de inteligencia, que incluye a 300 expertos de cada uno de los sectores productivos, para defender el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) de las pretensiones del millonario republicano de terminar con dicho acuerdo comercial, si no logra un trato justo para su país.

Y no es para menos: el peso que tiene EU en el Producto Interno Bruto (PIB) de México es enorme, por lo que un cambio en su política comercial pondría en serios problemas a los sectores productivos del país. De acuerdo con el estudio La evolución de la política comercial estadounidense: lo que está en juego para la zona del TLCAN, realizado por Scotiabank, prácticamente el 81% de las exportaciones mexicanas se dirige a EU, lo que fue equivalente a casi 26% del PIB de México en 2015, año en que nuestro país ocupó el tercer lugar entre los principales proveedores de bienes importados para EU, solo debajo de China y Canadá.

Los tres productos principales que exportó México a EU fueron vehículos y autopartes, con un total de 74,000 millones de dólares (mdd); equipos electrónicos (63,000 mdd) y maquinaria (49,000 mdd); mientras que las exportaciones de petróleo y gas se ubicaron en cuarto lugar, con 14,000 mdd.

Fue así que el CCE revivió el cuarto de junto, nombre que recibió el grupo de empresarios y expertos que acompañó al Gobierno mexicano en las negociaciones del TLCAN, a principios de los 90. En esta ocasión, dicho grupo será liderado por Moisés Kalach, empresario textil y director del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales del CCE, el cual contará con el apoyo y experiencia de pesos completos, como Herminio Blanco, que fue jefe de la negociación del TLCAN, y Luis de la Calle, que estuvo detrás de la redacción, concepción y creación del mismo.

Juntos apoyarán al equipo negociador para la modernización del TLCAN, que encabeza el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo; Juan Carlos Baker, subsecretario de Comercio Exterior; Kenneth Smith, jefe de Negociación Técnica, y Salvador Behar, jefe adjunto de Negociación Técnica.

La prioridad de los empresarios es clara: “Que se mantenga vivo el TLCAN, que no se cambie lo que funcione, que sea trilateral, que los gobiernos de los tres países consulten y permitan que participe la iniciativa privada, y que las negociaciones no se contaminen por los procesos electorales de 2018, tanto en México como EU; por eso hay que trabajarlo sin prisa, pero sin pausa, y si podemos facilitar las conversaciones para llegar a consensos rápidamente, así lo haremos”, explica Juan Pablo Castañón, presidente del CCE.

En entrevista con Alto Nivel, el representante de los empresarios en México comenta que también se buscará abrir áreas de oportunidad para las pequeñas y medianas empresas, para que estas se integren a las cadenas de proveeduría; que los gobiernos de los tres países logren un acuerdo en materia energética para que Norteamérica sea la región más competitiva del mundo; en materia aduanal, que se agilice la entrada y salida de mercancías; que haya más intercambio de información; y que más productos agrícolas puedan entrar a los mercados de EU y Canadá, sobre todo aquellos alimentos que tengan un valor agregado.

Castañón reconoce que no será una tarea fácil negociar con el gobierno de Trump, sobre todo por el peso que tendrá el magnate en las negociaciones; pero aun así se sienten confiados, ya que tienen otro as bajo la manga para que México logre un buen acuerdo, en el que las tres partes ganen: el apoyo de sus contrapartes en EU y Canadá, algo que no ha logrado el presidente de EU.

“Tenemos un acuerdo con los empresarios norteamericanos y canadienses para ir juntos en esta renegociación; sabemos que cada país tiene sus intereses particulares y que habrá temas en los que vayamos juntos y otros donde tengamos opiniones y visiones diferentes, pero no vemos ninguna posibilidad de rompimiento, pues existe la triple voluntad de mantener el TLCAN”, subraya.

Al respecto, Kalach, del CCE, indica que México tiene muchos aliados en el vecino del norte, como la Cámara de Comercio de Estados Unidos, que representa los intereses de numerosos negocios y asociaciones profesionales; la Asociación Nacional de Manufacturas, grupo de defensa en Washington D.C.; así como un número importante de empresarios, algunos de los cuales forman parte del grupo de asesores del presidente Trump; y líderes de diferentes sectores industriales en EU. “Todos ellos tienen inversiones e intereses en el país, y hemos trabajado con ellos para defender y mejorar el TLCAN”, agrega.

Los escenarios

Pero los empresarios mexicanos se toparán con varios obstáculos, que podrían dificultar las negociaciones. El más grande es el déficit comercial que tiene EU con México, que en 2016 creció 16%, al ubicarse en 63,192 mdd, de acuerdo con cifras del Departamento de Comercio estadounidense. En el documento donde se establecen los objetivos de la administración Trump para llevar a cabo la renegociación, queda claro cuál es el objetivo principal: reducir el déficit.

Otro tema es la eliminación del Capítulo 19, el cual establece un mecanismo para la resolución de disputas relacionadas con medidas antidumping y la aplicación de subsidios. De ser eliminado, implicaría que estas disputas tendrían que ser arregladas por los tribunales y bajo las leyes de cada país.

También se propone incluir la estandarización de los salarios entre los tres países, tema que la IP en México no aceptará, aunque están dispuestos a respetar y mejorar los derechos de los trabajadores.

“Básicamente lo que se está buscando con esto es que las condiciones laborales sean similares en las tres naciones, en cuanto a horas de trabajo, prestaciones y beneficios, y esto va de la mano con que la retribución sea equitativa”, explica Cesar Buenrostro, socio líder de Comercio Internacional y Aduanas de KPMG en México.

A esto hay que sumarle los ataques y declaraciones de Trump y la respuesta del gobierno mexicano. El pasado 10 de agosto, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, dijo que, de no concretarse el TLCAN, México podría dejar de apoyar a EU en materia de migración y seguridad.

El peor escenario para Kalach, del CCE, es que no se tenga la capacidad para mantener el TLCAN y que se pierda una piedra angular de nuestra estrategia política, económica y comercial.

“Creemos que va a ser una negociación de altibajos; una negociación dura. Pero el TLCAN tiene 25 años y hay cosas que se tienen que cambiar e incluir para que funcione otros 20 o 25 años”, comenta.

Sergio Díaz, director de Vestiga Consultores, cree que la misión mexicana podrá convencer a su contraparte estadounidense de que hay muchos incentivos para mantener vivo el TLCAN y que solo hay que renovarlo en algunos sectores, como el energético, que lo harán más fuerte y competitivo.

Buenrostro, de KPMG, no descarta que EU renuncie al TLCAN, pero la posibilidad es baja; aun así cree que México debe tomar previsiones, como lo está haciendo, al avanzar las negociaciones para modernizar el TLC con la Unión Europea, o ver en Asia, Brasil y Argentina una alternativa para aumentar el flujo comercial. No obstante, coincide con Kalach. “Lo mejor es que se pongan de acuerdo para que Norteamérica sea una potencia y haga frente a los demás bloques que existen en el mundo”.

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