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Tengo todo, pero siento un vacío en mi vida. ¿Cómo lo lleno?

¿Sientes un vacío en tus días? El orden de nuestras prioridades es aquello que nos impide sentirnos autorrealizados, pero un cambio de mentalidad basado en ciertas reglas puede ser la solución.

01-11-2017, 2:31:11 PM
lider ser tener hacer

Resulta paradójico que muchas veces tenemos un buen trabajo, estabilidad económica, familia, amigos, salud, etc., y aun así no estamos satisfechos. ¿Por qué teniéndolo “todo” sentimos un vacío que parece imposible de llenar?

La respuesta puede estar implícita en la misma pregunta: “tenemos” y nos olvidamos de quienes somos.

La mayoría de nosotros empezamos al revés, es decir buscamos tener algo para poder hacer lo que queremos y al final convertirnos en la persona que deseamos ser. Por ejemplo: quiero tener una estabilidad económica para hacer mi propio negocio y ser una persona exitosa y feliz.

Experimentamos vacío y frustración porque nuestro enfoque y, por ende, nuestros logros están en el orden equivocado, ya que la autorrealización sólo puede encontrarse cuando ésta se construye sobre la base de lo que somos y no de lo que hacemos o lo que tenemos.

Piensa en los líderes de tu empresa, piensa en ti mismo, en nuestros líderes de gobierno y en los líderes mundiales, ¿cuántos de ellos están centrados en la acumulación de dinero, fama, poder o, en el mejor de los casos, en el desarrollo de estrategias e iniciativas para lograr sus objetivos?

¿Qué pasaría si los líderes cambian el orden de los factores (que, en este caso, sí afecta el producto) y se decidieran por centrarse en la persona que quieren ser o por lo menos en ser la mejor versión de sí mismos?

Es fácil criticar a los demás y quejarnos por su forma de ser, pero no nos damos cuenta de que nosotros mismos no estamos llevando un orden adecuado en nuestras prioridades.

Muchas veces somos conscientes de que no estamos haciendo lo que realmente nos apasiona o de que no estamos aportando nada a la sociedad y aún así seguimos en la misma rutina con tal de no perder lo que tenemos, sin darnos cuenta de que lo que realmente estamos dejando atrás es nuestra esencia y la oportunidad de realizarnos y trascender.

Del “tener-hacer-ser” al “ser-hacer-tener”

1. Ser

¿Quién eres? La respuesta puede ser tan simple que se vuelve muy complicada. Damos por sentado que lo sabemos y la realidad es que no siempre es así. Se trata del regreso a nuestras raíces, a nuestros valores, sueños, a nuestra misión personal. Es tener claridad sobre nuestras virtudes, áreas de oportunidad, talentos y de la huella que deseamos dejar en la vida de las personas que nos rodean y del mundo en general.

¿Cómo te definirían las personas más cercanas a ti? ¿Feliz, divertido, amoroso, gruñón, amargado, servicial? ¿Cómo quieres ser recordado cuando te vayas? ¿Qué emociones y pensamientos quieres que predominen a lo largo de tu día? La respuesta a esas preguntas pueden ser un buen termómetro para medir que tan cerca o lejos estás de la mejor versión de ti mismo.

2. Hacer

Uno de los principios del coaching ontológico asevera que actuamos según cómo somos, pero también que somos de acuerdo a como actuamos, es decir: “acción genera ser”. La mejor forma de reafirmarnos en la persona que queremos ser es a través de nuestras acciones. El primer paso es la consciencia de ti mismo y el segundo es la congruencia entre tu ser y tu hacer.

Aunque no tengamos alguna cualidad, podemos desarrollarla a partir de la creación de nuevos hábitos. ¿Qué acciones necesitas emprender hoy mismo para convertirte en la persona que quieres ser?

3. Tener

Esta última parte será la más sencilla si lo hacemos bien desde un principio. Los resultados se darán por sí mismos, porque previamente ya hemos cambiado la forma de vernos a nosotros mismos y a nuestras prioridades. Wayne Dyer dice que “cuando cambias la forma de ver las cosas, las cosas que ves (y yo agregaría que obtienes) cambian”.

No se trata de tener por tener, acumular, competir para ver quién logra más o menos, se trata de tener lo que verdaderamente nos ayuda a continuar con nuestra misión en la vida; hacer lo que hacemos por las razones correctas y no porque así lo desean los demás. Será difícil que el vacío se haga presente en un espacio que está lleno de ti mismo.

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