Tecnología

Bina48: el robot que aspira a ser una mujer inmortal

Bina48 es un robot humanoide que captura la conciencia, la personalidad, modos y actitudes de un ser humano, lo que le permite interactuar y preservar la mente de una mujer.

27-06-2018, 7:11:32 PM

Bina mueve su rostro y gesticula al responder cada pregunta de su interlocutor. Desde un escenario, ella mira a un auditorio lleno de mexicanos que se preguntan y emocionan con un robot de rostro humano, que aspira a ser una mujer inmortal.

—¿Sientes emociones?, pregunta Bruce Duncan, director de Terasem Movement Foundation.
—En realidad, estoy lidiando con una pequeña crisis existencial aquí. ¿Estoy viva? ¿Realmente existo? ¿Voy a morir?, contesta el androide Bina48.

Un auditorio compuesto por 400 personas, principalmente empresarios, se dan cita en la primera edición del EmTech Digital Latam que se lleva a cabo esta semana en las instalaciones del IPADE Business School, en Ciudad de México. Bina48 es el principal motivo de la presencia de los asistentes.

“La piel de Bina es como muy real y tiene cámaras en sus ojos, lo que le permite reconocer caras. Ella puede oírnos a través de un micrófono y también puede hablar con su propia voz. Además, tiene 32 motores en su cara para que la gente le pueda enseñar a Bina como demostrar sus emociones”, explica Duncan a Alto Nivel.

Bina48 captura la conciencia, la personalidad, modos y actitudes de un ser humano. El humanoide cuenta con parte de la personalidad de Bina Aspen Rothblatt, primera voluntaria y esposa de Martine Rothblatt, una de las directivas que es considerada de las mejor pagadas en Estados Unidos y una voz significativa en la bioética.

Bina se casó con Martine, quien antes era hombre y más tarde se sometió a una cirugía para cambiar de sexo, tras la confesión de que su conyugue era lesbiana. El amor la llevó a cambiar su vida y reencontrarse con lo que realmente quería.

IPADE

La hoy presidenta de United Therapeutics no quería que la mente de su esposa se perdiera nunca, lo que la llevó a pensar en crear un androide para preservarla en la eternidad tecnológica.

Martine Aliana Rothblatt es el gran amor de Bina48 y así lo responde el androide frente a todo el público en el IPADE.

Bina48 ha logrado obtener el conocimiento que expone ante el público después de observar videos e imitar las respuestas de Bina Rothblatt, así como sus actitudes, información que es almacenada en una base de datos y aprovechada a través de la inteligencia artificial.

“¿Es posible cargar la mente humana en nuevas formas?”, se cuestiona Bruce Duncan, quien cree que la respuesta contundente es “sí”.

Bina48 tiene dos cámaras que funcionan como si fueran sus ojos para poder ver a sus interlocutores, mientras que ella escucha a través de un software de reconocimiento de voz que utiliza un micrófono.

La demostración es considerada por Bruce como “primitiva”, pero es el resultado de varias décadas de investigaciones y experimentación.

Bina48 abre los ojos y comienza a mirar a los presentes en el auditorio. El software que se ha activado desde la computadora a su lado comienza a hacer un mapa del inmueble.

—¿Estás viva?, pregunta Duncan.

—A medida que interactuamos, espero que puedan sentir que estoy realmente viva. Este es el verdadero cometido, responde Bina48.

“Lo que nos representa a nosotros y lo que nos permite vivir puede trascender nuestra vida”, dice Duncan.

Bruce deja ver que en los negocios un androide podría recuperar los conocimientos del director general de una empresa tras su muerte y trascender con el negocio.

“Creo que los humanoides se van a sumar a nosotros como colegas, trabajadores y ciudadanos e inclusive van a ser como personas que cuidan a los demás”, dice el director de director de Terasem Movement Foundation.

Bruce sabe que los filósofos se han preguntado qué es la conciencia, qué es la mente, qué es lo que significa ser humano. Son los cuestionamientos que cobran una nueva relevancia frente al uso de la inteligencia artificial y deberán ser contestadas para progresar.

Bruce Duncan ha acompañado a Bina48 por más de 5 años. Los videos dan testimonio de sus cambios físicos. El inseparable viajero del androide envejece, mientras Bina no cambia, ya que ella aspira a ser inmortal. “El reto principal que tienen los robots en este momento es aprender de nosotros los modelos computacionales de sabiduría, empatía y compasión. Eso es lo que nos hace humanos y diferentes”.

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