Estilo de Vida

São Paulo de colores, el Manhattan del cono sur

Multicultural, multirracial, variopinta, cosmopolita, esta ciudad seduce y da al universo brasileño una peculiar fisonomía.

19-04-2009, 5:00:00 PM

Entre las calles de esta urbe inmensa, no sólo está el mejor restaurante chino fuera de China, sino de Brasil y del mundo. Bienvenido a Manhattan del cono sur, la locomotora de Brasil.


Con el auge del café, que comenzó a finales del siglo XVIII, São Paulo se convirtió en una ciudad próspera a la que empezaron a llegar millones de personas. Italianos, alemanes, japoneses, libaneses, judíos de Europa del este, chinos, coreanos, paraguayos, bolivianos… y, aunque muchos llegaron con la idea de quedarse sólo por alguna temporada, acabaron por establecerse. Cuando a los inmigrantes se les pregunta por qué se asentaron ahí, la mayoría responde que lo han hecho porque la ciudad es plural.


La diversidad
El extenso mapa de São Paulo ofrece una gran variedad de barrios por explorar. Los domingos, en el barrio de Canindé, los bolivianos hacen una fiesta llamada Kantuta, en la que se puede encontrar una gran variedad de productos andinos.


En Bixiga, barrio tradicionalmente italiano, se toca el birimbao en la misa de Nuestra Señora de Achiropita, virgen procedente de Calabria. En Liberdade, un jardín japonés se conserva en toda su oriental tranquilidad a pesar de estar construido sobre un viaducto de alta velocidad, y entre los puestos de paletas heladas de maracuyá, hay periódicos japoneses; puedes darte un masaje chino o comer por kilo en el Buffet Culinária Oriental Brasileira. Más allá del centro, en la periferia te topas con campamentos gitanos, y en el extremo sur, una aldea guaraní, para recordarnos que ellos fueron los primeros habitantes de estas tierras.


Intercambio cultural
Hoy en día los inmigrantes  buscan una urbe grande pero acogedora, diversa pero familiar. La lista es amplia: artistas plásticos japoneses, directores de teatro europeos, músicos árabes y latinoamericanos.  Así, en São Paulo no es extraño encontrarse con negros que practican sumo, japoneses vendiendo cocos y bailarinas que inventan la samba de vientre.


Tantos colores
El censo demográfico elaborado en 1976 reveló que las categorías de “blanco, negro, amarillo, indígena y pardo –categoría de los colores no definidos-” son insuficientes para nombrar la extensa gama de colores que tiene la gente de São Paulo.


Y bueno, puede que la piel de los habitantes de São Paulo tenga miles de colores, pero su alma no, pues como dice Chico César, compositor brasileño: “El alma no tiene color. Ella es colorida. Ella es multicolor. Azul, amarillo, verde, verdecito, marrón…”.