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Economía

Reino Unido, ¿en crisis de deuda? Bonos a 30 años suben a máximos desde 1998

02-09-2025, 9:08:52 AM Por:
Reino Unido, ¿en crisis de deuda? Bonos a 30 años suben a máximos desde 1998
© Unsplash

Pese a cinco recortes de tasas del Banco de Inglaterra, los rendimientos a 30 años suben con fuerza, anticipando riesgos fiscales y de estanflación. Francia, Japón y Estados Unidos son otras naciones con escenarios similares.

El mercado de bonos británico atraviesa una crisis histórica. El rendimiento de los glit a 30 años superó el 5.70% por primera vez desde abril de 1998, reflejando un deterioro de confianza en las finanzas públicas del Reino Unido. Este salto se produce pese a que el Banco de Inglaterra ha recortado las tasas de interés en cinco ocasiones en los últimos 12 meses, llevándolas hasta 4%.

La paradoja es que, mientras la política monetaria se flexibiliza, los rendimientos de la deuda siguen subiendo. La tasa de los bonos a 30 años se encuentra en un nivel 15 veces superior al registrado en 2020, cuando tocó mínimos históricos. Para analistas de The Kobeissi Letter, esta desconexión entre la política monetaria y los mercados refleja tensiones fiscales y un riesgo de estanflación.

Mientras que bonos a 2 o 10 años se mueven junto a las decisiones de política monetaria de los bancos centrales, los bonos de largo plazo dependen de las expectativas de los inversionistas sobre inflación futura, crecimiento económico y sostenibilidad fiscal.

Cuando los rendimientos de largo plazo suben con fuerza pese a recortes de tasas de interés, como ocurre en Reino Unido, se genera una desconexión que indica desconfianza de los inversionistas en la capacidad del gobierno para controlar el déficit y la inflación.

Inversionistas prevén una estanflación en el Reino Unido

Según previsiones del gobierno británico, el gasto público alcanzará 60% del producto interno bruto (PIB), por encima del 53% registrado durante la pandemia. Los ingresos, en cambio, caerán por debajo de 40% del PIB.

Esto proyecta un déficit de elevado y una trayectoria de deuda insostenible: para 2073, Reino Unido estima que la deuda pública alcance 274% del PIB, lo que implicaría un déficit cercano a 21% del PIB y un costo financiero equivalente a un 13% de la economía.

A la par, la inflación repunta a 3.8% anual en julio, dos décimas más que en junio, y las expectativas apuntan a un alza por encima de 4% en agosto, el doble de la meta oficial del Banco de Inglaterra. Sin embargo, la debilidad económica limita la capacidad de la institución para mantener tasas altas.

El PIB pasó de crecer 0.7% el primer trimestre de 2024 a retroceder 0.3% anual el segundo trimestre, mientras aumentan los riesgos de recesión, con un mercado laboral debilitado y presiones inflacionarias renovadas.

La situación recuerda a episodios de estanflación como el de 2008: crecimiento nulo o negativo junto con inflación elevada. El Banco de Inglaterra enfrenta un dilema entre contener la inflación o evitar una ola de quiebras empresariales, que ya alcanzaron niveles similares a los de la crisis financiera de 2008.

Presión en los mercados globales de deuda

La crisis británica ocurre en un contexto de tensiones más amplias. Este martes, los mercados globales de bonos registran un fuerte repunte en los rendimientos de deuda de largo plazo en Estados Unidos y Europa.

En Estados Unidos, el bono del Tesoro a 30 años subió hasta 4.98%, su nivel más alto desde julio, mientras un posible recorte de tasas de la Reserva Federal y los nuevos aranceles impulsados por el presidente Donald Trump dominaban la atención de los inversionistas.

La libra esterlina retrocedió 1% frente al dólar, a 1.33 libras por billete verde, y también perdió 0.68% frente al euro, golpeada por la preocupación de los inversionistas sobre la credibilidad fiscal y el costo creciente de la deuda.

La presión también se sintió en Francia, donde los bonos de largo plazo alcanzaron su mayor nivel desde 2009. El primer ministro François Bayrou anunció que el próximo 8 de septiembre buscará un voto de confianza en el Parlamento para respaldar un paquete de austeridad de 44,000 millones de euros como parte del presupuesto de 2026.

Los repuntes en los rendimientos reflejan un mismo patrón: elevados niveles de gasto público, déficits persistentes y expectativas de recortes de tasas en un contexto inflacionario. En Japón, los bonos a 30 años superaron por primera vez 3.20%, y en Estados Unidos los mercados anticipan que la Fed podría bajar tasas aun cuando la inflación supera 3%.

Este entorno ha impulsado el atractivo del oro, activo refugio por excelencia contra la inflación y las crisis económicas, y cuya demanda se ha incrementado mientras los inversionistas tienen menos confianza en los bonos.

El metal amarillo alcanzó hoy un máximo histórico de 3,480 dólares por onza y acumula un alza de 30% en lo que va del año, triplicando el rendimiento del índice S&P 500 en un ciclo alcista.

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autor Equipo de jóvenes periodistas cuyo objetivo es explicar las noticias más relevantes de negocios, economía y finanzas. Nos apasiona contar historias y creemos en el periodismo ciudadano y de servicio.

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