Reducción de Jornada Laboral: Entre la Sostenibilidad y la Productividad
Reducir la jornada laboral no debe ser percibido como amenaza, sino una invitación a repensar los modelos de trabajo.
Por: Álvaro Vértiz, catedrático de la Universidad Panamericana, socio DGA Group
La propuesta de reducir la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales ha generado un debate legítimo sobre su viabilidad económica, su impacto en la productividad y sus implicaciones para las empresas, particularmente las PYMES.
Esta propuesta de reforma estructural exige un análisis profundo, basado en evidencia y una lectura estratégica de sus oportunidades y riesgos. México tiene la oportunidad de avanzar hacia un modelo laboral más sostenible, competitivo y centrado en el bienestar de los trabajadores, siempre que se implemente con estrategias que preserven el empleo y fortalezcan la productividad.
México es uno de los países de la OCDE con más horas trabajadas al año, pero también uno de los menos productivos por hora. Según la OCDE, el trabajador mexicano promedia más de 2,100 horas laboradas anualmente, superando a países como Chile, Estados Unidos y Canadá, donde se trabaja menos y se produce más. Esta paradoja obliga a replantear no solo cuántas horas se trabaja, sino cómo se trabaja. Una jornada laboral más corta, bien diseñada, puede mejorar el bienestar de los trabajadores y aumentar la eficiencia, sin comprometer los empleos.
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La presidenta Claudia Sheinbaum ha planteado que cualquier cambio en la jornada laboral debe ser progresivo, negociado y basado en el diálogo con el sector productivo.
Este enfoque abre la puerta a mesas de diálogo que consideren las particularidades de cada industria, tipo de empresa y región. Por ejemplo, sectores como la construcción o el comercio minorista enfrentan desafíos distintos a los de la industria manufacturera o los servicios tecnológicos.
Las PYMES, que generan más del 70% del empleo en México, requieren atención especial debido a sus limitaciones presupuestarias. Estas mesas deben analizar también el costo y el máximo de horas extra, ya que un aumento no regulado podría encarecer la reforma o afectar el balance vida-trabajo.
Para proteger los empleos y la subsistencia de las empresas, el gobierno podría ofrecer incentivos como subsidios o exenciones fiscales, especialmente para las PYMES, asegurando que la transición sea viable y sostenible.
Experiencias internacionales demuestran que una reducción de jornada es viable con el diseño adecuado. Colombia, por ejemplo, aprobó en 2021 una ley que reduce gradualmente la jornada de 48 a 42 horas semanales sin disminución salarial.
Este proceso escalonado ha permitido a las empresas adaptarse mediante la adopción de tecnologías accesibles, la mejora de procesos internos y el fortalecimiento del clima laboral.
Estudios preliminares reportan mayor retención de talento, aumento del compromiso y reducción de horas improductivas. En Islandia, pruebas de semanas laborales reducidas mantuvieron la productividad y mejoraron la satisfacción de los trabajadores, mostrando que la implementación es clave para el éxito.
El sector privado debe tomar un rol activo en esta transición, no solo para mitigar riesgos, sino para aprovechar la reforma como una oportunidad de modernización. Esto implica revisar estructuras internas, invertir en herramientas como software de gestión o automatización de procesos, y fomentar esquemas de trabajo por objetivos. Para las PYMES, el cambio puede ser un catalizador de transformación.
Reducir la jornada laboral no debe ser percibido como amenaza, sino una invitación a repensar los modelos de trabajo.
La productividad debe medirse por el valor creado, la eficiencia alcanzada y la capacidad de adaptación y no únicamente por horas máximas trabajadas.
Es momento de que gobierno, empresas y trabajadores dialoguen para diseñar una reforma que beneficie a todos. Con un enfoque gradual, incentivos adecuados y una implementación diferenciada, la reducción de la jornada laboral puede transformar a México en un país con trabajadores con mejor balance vida y trabajo, así como empresas más eficientes.
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