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Economía

¿Puede Latinoamérica tener una moneda única? Estos son los obstáculos

16-11-2022, 6:15:00 AM Por:
Dinero latinoamericano
© Depositphotos

En la región con las economías más desiguales del mundo, hay unas mucho más desiguales que otras.

En los últimos meses una idea ha rondado por toda Latinoamérica: la posibilidad de contar en el corto plazo con una moneda única, como el euro, de la Unión Europea.

Dos mandatarios de la región son abiertos partidarios y si bien no son los autores originales de la idea, al parecer han estado explorando dicha posibilidad.

Se trata del presidente de Chile, Gabriel Boric; y el mandatario electo de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva.

El banco JP Morgan ha hecho eco de la inquietud y emitió hace poco un interesante análisis sobre el tema.

JP Morgan llega a la conclusión de que una moneda única latinoamericana no se considera viable en el horizonte, eso significa que cuando menos de corto y mediano plazo es algo totalmente descartado, y que para el largo plazo, deberían suceder muchas cosas para que fuera una realidad.

Pero lo relevante, además de las conclusiones, consiste en el análisis de porqué es algo inviable por el momento.

Expongamos algunos de los argumentos y el análisis propio.

Países desiguales en lo interno, con profundas desigualdades entre sí.

Latinoamérica es la región más desigual del mundo; en lo interno, cada nación que se encuentra al sur del Río Bravo tiene sus particularidades.

Integrar una región profundamente desigual sería en este momento una tarea titánica, sobre todo por la coyuntura global que desacelerará a todas las economías entre 2023 y 2024. Latinoamérica es profundamente desigual, Europa no lo era tanto, esa fue la clave del éxito final llamado euro.

Lo anterior no quiere decir que la región no pueda y no tenga derecho a soñar con una moneda común, pero para ello tienen que pasar varias cosas, que no son fáciles de concretar.

Trabajar en disminuir las desigualdades es una de las principales tareas, porque es algo que debería hacerse previo a la integración monetaria, pero en cierta medida ya integrada la región, una especie de Unión Económica Latinoamericana.

La integración política es otro factor, y como se ven las cosas vaya que sería una tarea más que titánica.

Integrar economías, un sueño por ahora

¿Cómo integrar una economía tan pobre como la de El Salvador, que además ya está “bitcoinizada”?

¿Cómo integrar a economías como las de Nicaragua, Venezuela y Cuba?, cerradas a esquemas económicos no sólo fracasados, sino arcaicos a más no poder.

¿De qué manera integrar a la zona del Caribe, con economías más pequeñas que las de cualquier estado de nuestro país?

¿Qué valor agregado pueden aportar? ¿Cederian fácilmente parte de su soberanía económica todas las naciones, aunque en muchos casos dicha soberanía no les ha servido de mucho?

Cuando vemos a Latinoamérica por fuera, nos percatamos de lo desigual que es la región, pero no es nada nuevo.

Mientras economías como Brasil, Chile y México, compiten en el concierto global, hay otras naciones que languidecen; unas más, como Argentina, que tienen décadas sumidas en crisis económicas, y otras más que hoy en día son absolutamente inviables.

Lo que dice JP Morgan al respecto

“En nuestra opinión, la coordinación necesaria en medio de las grandes diferencias institucionales entre los países y las delicadas consideraciones en torno a la soberanía socava en gran medida cualquier perspectiva de una moneda regional. Nos sorprendería que esta idea llegara a ser una propuesta formal, incluso fuera de la fase de diseño”, dijo.

Latinoamérica es la región más desigual del mundo, integrar sus economías y después sus monedas no es algo imposible, pero ya nos tardamos en empezar con una tarea cuyos resultados varias generaciones de las actuales difícilmente veremos.

Integración política, otro gran obstáculo

Los políticos de la región casi siempre utilizan la desgastada frase “pueblos hermanos“, para referirse a otro país latinoamericano.

Lo cierto es que hay mucho camino por recorrer para, algún día, ponernos verdaderamente de acuerdo los latinoamericanos y avanzar en la tolerancia política, algo indispensable para una unión monetaria.

Aspectos como un “tratado de integración” así como en Europa, son indispensables, y para ello es necesario llegar a consensos primero internos en cada país y luego regionales.

Todo el proceso debería llevar a la integración de un Parlamento Latinoamericano vinculante, así como en Europa”, explica JP Morgan.

¿Sería posible en una región como esta?, con un mosaico de filiaciones políticas que no logran ponerse de acuerdo en cada país.

Nada es imposible, pero dadas las características de la región, empezando por su profunda desigualdad, y la falta de consensos políticos dentro y fuera de los países que la conforman, parece que Boric y Lula pasarán a la historia sólo como los que algún día plantearon dicha posibilidad.

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